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miércoles, 1 de abril de 2015

New Orleans un año después


Ha pasado exactamente un año desde la última vez que publiqué la última nota en este blog. Así que resurge del olvido. Tal vez era necesario ese largo silencio en el que han pasado muchísimas cosas nuevas. En primer lugar di los exámenes de maestría y ya los pasé, así que terminando este semestre empezaré el doctorado, ¡al fin! 

Ya no nos juntamos entre mis compañeros como lo hacíamos en ese entonces, pero siguen habiendo ocasiones que nos convocan como el Seminario sobre comisiones de la verdad en Brasil y Perú que organizaron Fernando y Rebecca y que estuvo de primer nivel, me inspiró mucho para repensar los temas de mi tesis. Y poco antes el CILCA que organizaron Uriel Quesada y Maureen Shea y que fue también de primera. Ahora me encuentro en proceso de hacer las listas del doctorado para el examen que será de aquí al próximo febrero.

Tal vez lo más importante de mencionar es mi perspectiva de la ciudad. Cuando me fui de Nueva York sentí una gran tristeza por todo lo que dejaba atrás, una ciudad que me había dado lo mejor de sí en todo momento. Una ciudad con infinitos estímulos, bellos museos, pero sobre todo un grupo, amistades con las que compartí y me enriquecí esos dos años. Las amistades por supuesto han seguido su camino y aquí me he llegado a dar cuenta que si bien abandoné una ciudad llena de museos, llegué a una ciudad que es un museo.

Dos de los museos que más me gustaban en New York eran el Museo del Barrio y el Museo de Brooklyn, por ser museos vivos, uno que hacía de la ciudad su propio espacio de acción y el otro que intentaba integrar a la comunidad en su interior y así flexibilizar sus paredes, disolver las fronteras del adentro y afuera. New Orleans hace precisamente eso por la riqueza de sus tradiciones, los carnavales (Mardi Gras) que duran un mes entero y que es motivo de fiestas multitudinarias, todas en las calles, la gente saca sus sillas plegables, sus mesas, sus toldos (hasta su cocina) y ahí se la pasa viendo pasar los desfiles y gritando por beats (collares). Lo pueden ver en la foto, esperando el desfile de Endymion.

Los colectivos musicales realizan todos los domingos las Second Line, que son una suerte de procesiones musicales en los que el grupo (vestido de gala, diseños exclusivos por ellos creados), caminan por cuatro horas por la ciudad junto con una banda de música y todo aquel que quiera seguirlos bailando, cantando, bebiendo, así que también los persiguen carritos de refrescos, de cervezas y camiones de comida. Además los festivales de música y comida gratuitos abundan en la ciudad, French Quarter Festival (que se aproxima), Bayou Boogaloo, música en Congo Square y en fin, festivales que son todos los fines de semana y que para una estudiante como yo es imposible asistir por las lecturas y trabajos que tengo que hacer todo el tiempo. 

Aún cuando lo más significativo de la ciudad ocurre en las calles, se las agencian para tener el cuarto museo más importante de Estados Unidos, el Museo de la Segunda Guerra Mundial. 

No hay metro en esta ciudad y el transporte es bastante deficiente para los estándares de este país. Pero en vez de ir bajo tierra uno va por la avenida St. Charles y ahí presencia una exhibición de casas sureñas fabulosa, en la que los árboles despuntan, el verde y las flores lo domina todo, especialmente en esta época del año. Además uno va subido en el street car que es la máquina que se mueve más antigua de todo Estados Unidos. Una madera barnizada preciosa y un paseo lento pero bello. De modo que ya no me siento más triste por no estar en Nueva York. Esta ciudad es tan enriquecedora que lo único que se necesita es andar por sus calles con los ojos bien abiertos.

En otros aspectos es verdad que New Orleans muestra tal vez lo peor de la sociedad norteamericana, cierta negligencia, abandono, mediocridad, que los estadounidenses son reacios a aceptar como patrimonio suyo, así que podemos ver el sistema de transporte fallando todo el tiempo, calles interminablemente sin arreglar o arregladas a medias y por tanto obstruyendo el libre tránsito por meses, normas que no se cumplen, leyes que no se aplican. Pero a la vez es una ciudad en la que puedes tomar cerveza en la calle y que a pesar de beber la gente comparte los conciertos, los parques, los espacios públicos en completa armonía, sin riñas, sin desarreglos y se va a su casa al terminar, con el corazón contento. Una ciudad en la que todavía al pasar te dicen “buenos días”, “buenas tardes”, “buenas noches”.

Abrí el blog en el que quiero dedicarme más a temas de opinión, se llama Asuntos circunstanciales, en honor al poema de Rocío Silva Santisteban, así que se los comparto. A su vez empezaré a escribir más en este espacio nuevamente, especialmente estos días de vacaciones de primavera.

jueves, 29 de mayo de 2014

Una visita y un adiós


Fuimos con Natalia a ver Monólogos de la Vagina, la versión producida y realizada por estudiantes de Tulane. Estuvo muy graciosa, tenía partes similares a las que vi en Buenos Aires hace años ya. Otras eran nuevas, aportes de esta versión. Algunas frases se nos fueron y muchos de los chistes, pero la pasamos súper bien, salimos con el espíritu en alto, sintiéndonos empoderadas, fuerte, bellas, dichosas. Y la sala completa, que estaba a lleno total, creo que salió con el mismo sentimiento. Luego tomamos una cervecita y calabaza calabaza nos fuimos a casa. 

Empecé mis terapias físicas para mis dolores de la espalda, especialmente mi hombro derecho. Y se realizó la conferencia de estudiantes de español y portugués de la universidad, es decir Kyle, Allison, Angela, Giancarlo y Xosé. Coincidió que Camilo se encontraba en la ciudad así que él también asistió a casi todas las sesiones que empezaron desde la mañana. Yo estuve ahí todo el jueves, me perdí la salida de la noche porque teníamos clase con Fernando. La conferencia magistral la dio George Yúdice. El viernes siguieron las conferencias y en la tarde ya no pude seguir porque tenía clase del Quijote. Pero a la noche tuvimos una fiesta y de ahí nos fuimos a Frenchmen. Estuvo muy bien, terminamos en un show de bounce que es una suerte de rapeo con perreo. A mí no me gustó demasiado, pero estuvo interesante por una sola vez, para conocer. La conferencia además sirvió para conocer compañeros de otras universidades que vinieron a dar sus ponencias. Todos los temas estuvieron de primera y aprendí mucho con lo que ahí se dijo. 

La siguiente semana tuve varias reuniones con mis profesoras para hablar de los trabajos finales. Fue la despedida de Camilo que regresaba para Europa. Y vino Sofía Macher para hablar en nuestra clase sobre la guerra interna y luego dio una conferencia magistral en la que estuvo sólo un rato porque luego era mi clase del Quijote, nuevamente. Igual almorzamos con Sofía, con Fernando y con Jean y pudimos conversar largo rato. Todo lo que nos contó sobre la CVR estuvo muy interesante. Acabando su conferencia fue el festival de crawfish para los graduados. El crawfish que debe ser una suerte de langostino tiene bastante mal aspecto y el plato en el que lo sirven está entero, hervido en algún aderezo picante, pero uno mismo debe con sus santas manos abrirlo y comerlo. Cosa que yo me rehusé a hacer. Había cerveza gratis, choclo (dulce) sancochado y papitas que disfruté muchísimo. 

Luego de eso nos fuimos al Festival de Jazz del French Quarter que era también gratis. Salimos de marcha con Meng, convencida por Allison, nadie sabe cómo. Dimos vueltas por un par de escenarios que ya cerraban porque llegamos un poco tarde. Pensamos quedarnos en algún lugar en Frenchmen Street pero nos topamos con David que iba a escuchar la banda brasileña Chegadao. Angela fue a recogerlo y todos nos fuimos para allá. Ahí estaba también Silvia y varios amigos de Angela que habíamos conocido en el babyshower. Así que nos quedamos hasta tarde bailando, cantando y pasándola bien. 

Al día siguiente tenía un pase gratuito para el Zoo así que lo aproveché. Me gustó mucho, sobre todo el oso, la jirafa y en general el ambiente. Luego todavía seguía el festival del French Quarter así que escuchamos a una banda y a descansar. El domingo todavía tenía un Canoe Trip, esta vez en la tarde para poder ver la puesta de sol, la luna y las estrellas. Lo cual se cumplió, lamentablemente a costa de una gran cantidad de picaduras de zancudos y del susto de ruidos nocturnos que eran alligators. Lo supimos porque el guía con una linterna muy potente nos enseñó cómo destellaban sus ojos en la oscuridad. Y eran muchos.

Tuve mi última reunión del semestre con el ISAB. También un coffee hour con la OISS. Fui a nadar algunas veces, siempre menos que las que me proponía al inicio de la semana. Me reunió con Natalia para hablar en inglés. Allison organizó una nueva salida con pizza y cervezas, esta vez en su casa, la cual es muy bonita. Tuvimos unos días de descanso por Semana Santa. Al volver fue la sustentación de tesis de Sophie sobre las armas como íconos de la revolución mexicana y centroamericana, principalmente sandinista. Fue una sustentación realmente excelente, estimulante y memorable. Y entonces vino el último round de clases y las despedidas. John nos invitó a un restaurante de comida salvadoreña llamado La macarena, muy rico, comimos pupusas, que son muy parecidas a las gorditas mexicanas. Almorcé con Meng y luego fuimos a ver la película Lost in La Mancha de Terry Gilliam que es sobre su fallido intento de filmar una película sobre el Quiijote. Ese fue el cierre de la clase de Dale. Y empezó el Festival de Jazz, el evento más grande y más sensacional que he vivido. La pasamos súper bien, vimos a un montón de artistas de primera. Sixto Rodríguez en primera fila. Y yo empecé una frenética carrera para hacer mis trabajos finales antes de la llegada de Rubí, que llegó unos días después, justo al día siguiente del último día de clases. 

La pasamos súper bien juntas. Estuvimos en el ferry, en el French Quarter, en Frenchmen, en el Audubon Park, en Snake and Jakes, en The Mess Bar, en the Fly y finalmente, como broche de oro, nuevamente en el Festival de Jazz, el último día. Nuevamente los grupos espectaculares, memorables. Aunque íbamos con sombrero ese día el sol sí que estuvo fuerte, casi hasta el desmayo. Para entonces también el verano ya se sentía deliciosamente. Apenas se fue Rubí tuve que seguir con mi carrera, que duró hasta el jueves 8 de mayo. Ese día me di tiempo para almorzar con Ximena que ya se iba de New Orleans de regreso a México.

El viernes habiendo entregado todo, me reuní con Yuri para que me firmara su libro Trabajos del reino que devoré apenas acabé las clases y me encantó. Cumplí con algunas citas médicas y empecé a tomarme mis vacaciones. Al día siguiente hubo reunión en casa de Natalia, previa visita al Slice para la última pizza del semestre (en la foto). Y al día siguiente partimos para la playa que estuvo deliciosa. También pudimos conocer Lafayette y escuchar música cajun. Por si fuera poco empezó el festival de música en el Bayou, gratuito y refrescante. Para allá nos fuimos ya con pleno sol y casi nada de lluvia en varios días. Lo cual agradecí. Y el último día previo a mi partida una Second Line pasó por la puerta y la seguimos por cinco horas por toda la ciudad. Ahí también iba Aroldo con sus padres que estaban visitándolo. Natalia preparó empanadas vegetarianas y me despedí de ella y Fernando con mucho pesar. Pero ese fue el cierre perfecto del semestre: música, calor, diversión, amistad, cariño. 

Y entonces volé a Lima donde me esperaban con los brazos abiertos mi ciudad, mis padres y mis amigos. En lo que ya llevo aquí he visto a Tabata, que como nunca llegó puntual. He ido al cine con mi mamá a ver Blue Jasmine de Woody Allen que me gustó mucho. También he vuelto varias veces por el mercado de Magdalena. He visto alguna película en casa, he salido con Orlando, con Alfredo y con Carlos. He vuelto a ver a mi gran amigo Selenco y celebrado el relanzamiento de la editorial Dedo Crítico con la novela póstuma de Carlos García Miranda El hombre de Pompeya. He visitado a mi papá, mis hermanos, mi abuela, mi  tío Pepe. Y pues siguen los reencuentros con amistades y con la ciudad. Aunque a la vez he ido recopilando los libros que tengo que leer para el examen de maestría que será pronto y este es el periodo de preparación más largo que hay que aprovechar.

Así concluye mi primer año del doctorado y posiblemente también este blog, ya les avisaré al respecto, si es que sigo sin encontrar tiempo y energía para seguir hablando de mi vida en este foro. Tal vez debo reservar ese esfuerzo para el doctorado o para escribir sobre algunos temas de los que me interesa dar mi opinión.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Poboy Festival 2013

Vimos algunas películas para mi clase: Ana y los otros (Argentina, 2006) de Celina Murga y El telón de azúcar (Cuba, 2005) de Camila Guzmán Urzúa. De libros hemos leído El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia de Patricio Prom, Muertos incómodos de Paco Ignacio Taibo II y Subcomandante Marcos, De fronteras de Claudia Hernández.
Bajó mucho la temperatura y justo hubo un evento de conversación con helado, al que igual fui con mi compañera de conversación, Rachel. Felizmente que alcancé a ir al mall para comprar botas, un saco y una casaca deportiva. Así que estrené ambos en la fiesta que hizo la oficina de graduados para todos los graduados de la universidad, en el Generation Hall, que es una discoteca muy grande. Hubo música de Brass Band que no me gustó mucho porque no me sonaba bailable. Pero igual lo pasé muy bien con mis compañeros. Luego nos fuimos a un bar llamado Saint. 
Fui con Silvia al insectario. Fue interesante y espeluznante a la vez, sobre todo el saber que los insectos tiene la mayor diversidad y la mayor biomasa de este planeta, es decir, son los verdaderos dueños de este planeta que equívocamente creemos nuestro. Como estábamos muy cerca nos fuimos al French Quarter, al fin. Almorzamos, luego dimos un paseo y volví a ponerme a trabajar. Nos visitó el escritor Uriel Quesada de Costa Rica y hubo un evento sobre la situación política en Bolivia en la Universidad de Loyola. Me encontré con Lisa para almorzar, lo cual me gustó mucho, cada una llevó su comida. 
Tuvimos un convivio de cierre de clase con Maureen un poco adelantado. Nos invitó cerveza y pizza en The Boot. También ahí celebramos el cumpleaños de Natalia viendo un partido de los Saints, en el que salieron victoriosos. Pero aunque me esforcé y entendí la teoría del juego, al verlo en la práctica sigo perdida. Tuvimos un compartir por el Día de Acción de Gracias, yo preparé quinua. Luego fue la presentación del trabajo en proceso de los estudiantes que ya están prontos a graduarse, así que oímos sus presentaciones, todas muy interesantes. Luego nos reunimos con los otros estudiantes para planificar una conferencia, lo hicimos nuevamente en el Slide, con la mejor pizza de la ciudad y luego con unas cervezas en St. Joe's Bar. Ya estamos volviéndolo un ritual. Y se realizó el festival de poboy, que es una comida típica de la ciudad, que no es más que un sándwich, sólo que aquí lo rellenan con ostras, con camarones, con lagarto, cangrejo, catfish y cosas así. Felizmente yo encontré uno delicioso de tofú. Hubo música en vivo y gratis. Escuché a Pilaseca (from Mexico); Los Po-Boy-Citos (donde toca un ex graduado del Latin American Studies), Flowtribe (en la foto) y Rebirth Brass Band. Y luego de esa múltiple experiencia me sentí más esperanzada porque me gustó mucho sobre todo la música funky, que sí me pareció bailable. Tenían una canción llamada "Shake señora" y otra "Mamacita, estás muy bonita". Se oía muy gracioso. Pero la pasamos muy bien. A pesar de los 8 grados de temperatura soportamos el frío y disfrutamos de la música hasta el zumbar de oídos con Alina, Ximena, Fernando.

domingo, 20 de octubre de 2013

New Orleans Film Festival


Aunque hubiera querido disfrutarlo mucho más, al menos pude ver algunas de las películas que pasaron en Prytania, que es el cine que me queda más cerca, como parte del 24th Annual New Orleans Film Festival. The Pleasures of Being out of Step de David L. Lewis, es un documental sobre Nat Hentoff, uno de los primeros comentaristas de jazz, pero también un líder de opinión de la sociedad norteamericana. Destaca que se muestre lo bueno y lo controversial de su personalidad. Queda claro también que los músicos pasan pero los críticos quedan. Contamos con la presencia del director que respondió algunas preguntas. The Republic of Two de Shaun Kosta, la historia de una pareja, como toda historia de pareja, es feliz y triste, compleja, simple, difícil.  La mejor para mí fue Mandela: Long Walk to Freedom de Justin Chadwick, muy emotiva, muy interesante. Y Le Week-End de Roger Michell, con la espectacular Lindsay Duncan, más allá de los entretelones de la pareja y su necesidad de escapar a las normas sociales, fue bello ver a una mujer madura mostrarse sensual, sexual, erótica, es algo que no se ve muy a menudo y es reconfortante que la belleza no se estanque en la juventud, en lo fácil, sino que encuentre esos otros espacios plenos de vida. Varias de las funciones estuvieron presididas por música jazz en vivo (en la foto).

Aparte de eso, han seguido las lecturas: Mamita Yunai de Carlos Luis Fallas, Los recuerdos del porvenir de Elena Garro (otra vez), los cuentos "Ornella" y "Este-Oeste" de Martín Rejtman, Me llamo Rigoberta Menchú (otra vez). Entregamos ya los primeros reportes para la clase de Borges, sobre algunas lecturas de literatura mexicana y el reporte parcial en el curso de desplazamientos, pero la mayoría de los profesores aún no ha dado notas (nervios). Lo que sí pasé los exámenes de medio semestre de mi clase de portugués con buenas notas y mi profesora nos hizo una comida brasileña, cocinó pan de queso, arroz, frijoles y sopa de camarón, estuvo todo muy rico. Nos reunimos una noche con Esteban y Claudia en su casa, compartimos una bonita velada, también estuvo Alina. Llamé a Mikaela por su cumpleaños, me dio gusto oírla después de tiempo.

Me aventuré a hacer compras en Roberts, que estuvo bien, tiene buenas cosas aunque es pequeñito, igual las compras grandes es mejor en Walmart. Y también pude ir al mall a hacer algunas compras como mi ropa de baño, fui a lo que iba y me salí, pero se puede ir a ver varias cosas, sobre todo ahora que están de descuento por el cambio de temporada. Hizo un poco de viento pero luego volvió el calor, aunque nuevamente parece estar cambiando el clima.

Lo mejor fue ir a visitar los documentos custodiados de la Biblioteca de Literatura Latinoamericana de Tulane, pude ver el Mercurio Peruano y echarle un ojo. También vimos otros documentos muy interesantes. Nos regalaron galletas de chocolate en el camino. Y luego se organizó un picnic al borde del río Mississippi y pudimos oír blues en vivo en el centro de la ciudad. Así que pasamos dos tardes inmejorables. Un descansito después de tanto trabajo. Antes se empezar, el último tramo.

sábado, 16 de marzo de 2013

Encuentro con la cultura y la ciudad

¿Qué he hecho en este mes? Reencontrarme con la ciudad, con mis amigos y disfrutar de la oferta cultural que se vive en mi ciudad bella que cada día mejora un poco más. No será Nueva York, no será el DF pero tenemos una riqueza tan grande, tan intensa, que cada vez me siento más cómoda y más contenta en mi tierra o debería decir, en mi mar, en mi agua porque esta ciudad es pura humedad, pura brisa, puros peces volando, como yo.
Empecé a trabajar en Runa, a concluir cosas pendientes ahí y retomar lo avanzado. Fue motivo para entrevistar a Inti sobre su cambio de nombre. Reinicié el gimnasio, estoy haciendo spinning y cardio.
Fui al cine a ver Django de Tarantino que me gustó mucho, fue terrible realmente la esclavitud que sufrieron los afrodescendientes y es claro en esa película que toda la riqueza norteamericana se consolidó sobre la base de la muerte, la explotación y el sufrimiento de un pueblo, que aún hoy sigue pagando esa brecha. Realmente hay una gran deuda simbólica y real con ellos, al igual que aquí en el Perú la hay también con los afrodescendientes, pero en nuestro caso mucho mayor deuda con los indígenas. También fui a ver Amour de Michael Haneke que me parece una gran obra pero que por alguna razón no logró conmoverme, quizá por la distancia y la frialdad con que los franceses se tratan en momentos tan cruciales de su vida. Por invitación a mi mamá vimos Sonny Boy de  Maria Peters, que trata el tema del holocausto, un tema también terrible, pero en este caso se enfocaba en una mujer rebelde y un hombre negro, así que se juntaban todavía mayores discriminaciones.
Participé en el Segundo Coloquio Internacional de Escrituras Sáficas con una ponencia sobre Doris Moromisato (Perú) y Silvia Tomasa Rivera (México), lo iba a hacer a través de una videoconferencia pero no se logró la conexión y leyeron la ponencia por mí allá en México.
Pude ver a nuestro excelso director de orquesta Abraham Padilla en acción con la Orquesta Sinfónica Nacional, en un bello homenaje al compositor peruano Armando Guevara Ochoa (recientemente fallecido), con el ensamble de piedras creado por Abraham y ejecutado por los músicos de la banda de la Fuerza Aérea del Perú, mezclado a la música clásica y al ritmo peruano, fue simplemente maravilloso. Aunque esto ya lo saben por mi nota sobre el evento.
Asistí a un curso de cocina natural en Campos de Vida, que estuvo fabuloso, prepararon Tiradito con alcachofa, Ceviche de chocho con verduras crujientes, Ceviche de champiñones al olivo, Aspic de tomate y vegetales. Todo muy rico. También asistí a la conferencia del Dr. Nimer sobre la energía. Y en resumen dijo que el 80% nos llega a través de los alimentos, el otro 20% es nuestra actitud: alegría, tranquilidad,  pensamiento positivo.
He visitado a mi familia, a mi abuelita, a mi papá y mis hermanos. Estuve en el cumpleaños de la nieta de mi tío Peruco, Viana; vi a mi tía Teresa que me leyó las cartas; a mis tíos Roberto y Blanca (en la foto) que vinieron a almorzar en casa con mi tía Mercedes.  También me he encontrado con mi amiga Melina que ahora está en Lima, nos juntamos a hablar de su guión de cine. Me reuní con Lunia para hablar de su estancia en Nueva Orleans y con José Carlos para hacer un intercambio de libros. Estuve en el cumpleaños de mi amigo Gustavo, donde también vi a Gaby y a Jesús, a Dafne y a Diana. Con Rodo y Virginia pasamos una linda noche de jazz en la Plaza Francia, un proyecto de la Municipalidad de Lima para democratizar la cultura, así que luego de oír música gratis y al amparo del viento veraniego, nos fuimos al Munich al que no iba hace tiempo y luego al Olvídate Bar, de una amiga de Virginia, también sanmarquina, donde comimos riquísimos quesos andinos y tomamos chilcanitos exóticos, en un ambiente acogedor y con música insuperable. Me encantó estar en el centro, verlo recuperado, cada día mejor, cada día más propio, más amable. Sin duda, el corazón de Lima sigue latiendo entre el Jirón de la Unión, la Plaza San Martín y alrededores. También me encontré con Luz y de casualidad en esa salida nos topamos con Claudia Peralta, así que se hizo una velada muy bonita y muy larga que no esperábamos.
A Tabata la vi el 8 de marzo, recordando nuestros días de infancia en Canto a la Vida en el Campo de Marte. Estuvimos en la marcha por el NO es NO y conversamos a gusto, rodeadas de mujeres fuertes, luchadoras, inspiradoras. Participé en el Homenaje a las poetas Carmen Ollé y a Rosina Valcárcel en el Centro Cultural de España invitada por Yolanda Prada. Fue un homenaje conmovedor y fue interesante estar cerca de ellas, oírlas, compartir a su lado. Fue además oportunidad para ver a Yolanda Westphalen con quien conversamos de literatura, una charla muy estimulante, quedamos en seguir en comunicación. También fue ocasión para conocer a escritoras peruanas como Karina Pacheco, Yeniva Fernández y Melissa Ghezzi. Con las dos primeras nos juntamos a tomar un café y se nos unió Alina Gadea. Me ha emocionado mucho la posibilidad de departir y aprender de excelentes escritoras contemporáneas de mi país y más aún poder trabar una amistad.
De manera virtual he seguido comunicada con Gaby, con Cynthia, con Oli, con las que hablo al skype y con todas mis demás amigas con las que me escribo por correo, al ritmo en que me responden.  Con mi tío Pepe y mi mamá hemos inaugurado los domingos de tren, así que jugamos dominó cubano al atardecer.
Finalmente ayer fui a ver la obra de teatro Confesiones de Ana Correa en Yuyachkani y me fascinó, la propuesta de conectar la vida y el arte, hacerlos dialogar de una manera sensible y comprometida, fue realmente muy bonito. Y para mayor satisfacción me encontré con una compañera de la universidad que me saludó con mucho cariño y me contó que me lee mucho, lo cual es siempre un halago y un incentivo para seguir, a pesar de las dudas, las dificultades y el desaliento que a veces me persigue.
Leí el libro de memorias de Dedé Mirabal, Vivas en su jardín, sobre la vida de sus hermanas, que me encantó y del que saqué una nota. Siguiendo con ese tema empecé a leer In the Time of Butterflies de Julia Álvarez pero se vio interrumpido por el libro de Hernando Carpio Montoya, regalado por José Carlos, En el horizonte, que es una historia novelada de la vida de nuestro mayor y más excelso héroe de la república, Miguel Grau. Me gustó mucho, me dio cólera recordar las injusticias de la guerra del pacífico, pero también emoción saber más de uno de los caballeros más íntegros que ha tenido nuestra patria, que como a la mayoría de las personas con convicciones y honor, mandó al matadero. Lecciones que debemos aprender si queremos que las cosas cambien en este país.
Así que estoy contenta, con el corazón cargado para entregarle a esta ciudad lo mejor de mí mañana en un proceso electoral de dudosa reputación pero del que esperemos salir fortalecidos.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cerrado por derribo

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cold Spring


Inicio la semana nadando, lo cual me hace sentir muy bien (como que soy una pecesita que añora el mar). Voy a clase con María José, luego a dictar español y finalmente a clase con Diamela. Finalmente en clase con Diamela, en la que se lee mi tercera y última entrega, entiendo lo que ella quiere decir respecto de la política y el arte. Antes me parecía que negaba cualquier relación, idea con la que yo estaba en desacuerdo, pues además me parecía que contradecía el mismo trabajo que ella había realizado durante mucho tiempo. Sin embargo, después de los comentarios sobre el diario que fueron diversos y muy útiles, Diamela dijo que debía olvidar todo principio para escribir, toda vocación redentora porque lo que debe producir la literatura son estéticas y que una estética poderosa va a ser política necesariamente y de que esa es la forma en que la literatura debe intervenir en la política, a través de las estéticas. Con esa idea claro que estoy de acuerdo y me sentí mejor de que finalmente comprendiera su propuesta y su crítica. El martes clases y lecturas, el miércoles piscina otra vez, clase de performance muy buena, en la tarde me encuentro con Consuelo y comemos juntas, luego voy con Rossy al teatro, vemos una obra llamada Aliens with Extraordinary Skills de Saviana Stanescu, dirigida por Joan Kane. Nos invita Sabiana que es amiga de Rossy porque llevaron un taller juntas y también ella organizó la lectura en el Nuyorican Café en abril. La obra es muy buena, me encanta, me hace reír. El jueves clases, luego yoga, creo que recién me siento relajada de la espalda, entre piscina y ejercicio, así que me siento muy bien corporalmente. En la noche evento con Igor Barreto, poeta venezolano que tiene un gran carisma, así que la pasamos muy bien, es un contador nato. El viernes voy a visitar a Gabriela, luego voy al close encounter con Igor Barreto, tenemos una linda conversación en grupo. De ahí salgo volando para ir a la ópera, me encuentro con Nadia, vemos Don Giovanni, de Mozart. Me encanta la ópera, sobre todo la segunda parte en que aparece el fantasma, hasta sale fuego del escenario. El sábado en la mañana hablo con mi mamá, luego vamos con Rossy por el parque a ver las hojas de otoño, pero llegamos un poco tarde porque ya varias se han caído. De ahí vamos a cortarnos el pelo, comemos y regresamos a casa. Yo me pongo a ver Friends, para entender que en esta ciudad si no vives con tus amigos, nunca los ves. El domingo me levanto temprano para encontrarme con Nadia, luego vamos en el carro de Gianmarco a Cold Spring, vamos con Patty y un amigo de ellos Al, que nos cae súper bien. La subida es dura (en la foto) y hace mucho viento arriba porque el sol nos deja bastante pronto, casi nos perdemos pero aparece un señor que conoce bien la ruta, así que lo seguimos, pero va súper rápido y es mayor que todos nosotros. Después de cuatro horas de caminata, vamos al pueblo a comer algo. Regresamos en el auto cantando y haciendo chistes, la pasamos súper bien. Llego a casa agotada para hablar con mi mamá un ratito y meterme a la cama.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Pablito clavó un pianito


El lunes voy a la universidad en la mañana, me reuno con Jill para contarle sobre lo que quiero trabajar para el ensayo final del curso, luego tengo mi clase de español. En la noche clase con Diamela de la que salimos relativamente temprano porque faltan dos compañeros, pero igual me demoro un montón en llegar a casa porque está el desfile de Halloween y cierran los metros que me quedan más cerca. Así que tengo que alejarme para tomar el metro, es difícil caminar porque hay muchísima gente. Me da una sensación rara, algunos disfraces son muy agresivos (mujeres con vestidos de novia ensangrentados), la gente grita y me impaciento. Estoy muy cansada y solo quiero llegar a casa. El martes voy a mi clase de inglés, de ahí avanzamos algunas cosas de la revista con Rossy, dicto mi clase de español y luego voy a clase de yoga. El miércoles voy temprano para atender a algunos alumnos, luego me reuno con Sergio para hablar sobre mi proyecto de tesis, hablamos de los pro y los contra de cada opción, pero pues tengo que tomar yo una decisión y pronto. Voy a mi clase de performance y luego con Manuel, después de varias semanas que no hablamos en inglés. En la noche pasan el documental Señorita extraviada pero no me siento con ánimos de volverlo a ver, aunque me hubiera gustado estar en el diálogo con la directora. El jueves voy a mi clase de inglés después de faltar como dos semanas, va bastante gente, dicto clase de español y voy al yoga, esta vez con Jesse, me gusta mucho su clase, es mucho más tranquila y relajada. En la noche es la conversación entre Diamela Eltit y Jean Franco, saludo a Jean pensando que quizá no me reconozca pero sí lo hace, es amable. La discusión me gusta mucho, aunque creo que mucha gente esperaba algo más teórico. El viernes me levanto tarde, cuando voy en el metro me encuentro con Mema, así de pura casualidad, intercambiamos datos para comunicarnos, aunque sé que hay pocas opciones de hacer algo juntas porque ella debe pasar tiempo con su anfitriona, igual es una gran casualidad toparse así de la nada. Luego me encuentro con Alicia para almorzar, tomarnos un cafecito y conversar. Me quedo trabajando hasta que voy a McNally al homenaje a Pablo Guevara. Participan Roger Santibañez y Odi Gonzalez. Lo organiza Zach, que ha traducido el libro Hospital de Pablo al inglés. No sabía la cercana relación que tanto Odi como Roger narran haber tenido con Pablo. Me gustan mucho las semblanzas que comparten con el público. Recuerdo yo misma a Pablo, en el taller de poesía, cuando pasábamos tres horas en tardes calurosas en las aulas de san marcos, un poco desubicados todos y lamento no haber aprovechado mejor su presencia, su conocimiento. No logro saber qué no funcionaba para mí en ese momento, quizá solo la juventud. Ahora en los talleres hay dinámicas diferentes que me estimulan mucho, pero creo que en ese momento no lograron acercarme más a la literatura, no más de lo que yo ya estaba cerca. El sábado llamo a mi mamá, luego vamos al Museo de Brooklyn con Nadia, es una odisea llegar porque no están corriendo los metros de la línea roja. Al final llegamos al otro lado de Prospect Park y caminamos aprovechando el día soleado, pero para cuando llegamos al museo ya es tarde. Ahí nos espera Angélica, comemos algo en la cafetería (que no es muy buena). Vemos un performance, 400 year of Grrr, que creo no entiendo del todo, trata de la discriminación hacia los afrodescendientes, pero en varias oportunidades la gente ríe y yo no entiendo el por qué. Luego las llevo a ver The Dinner Party de Judy Chicago que veo cada vez que voy (es insoslayable). Nos quedamos a escuchar al DJ que me gusta pero luego de un rato me desespera un poco no escuchar una canción completa y ninguna en castellano, pero la pasamos bien. Es divertido estar desacralizando un espacio que siempre invita a tanta solemnidad. Hay niños y personas de todas las edades divirtiéndose, me parece tan saludable. Regresamos a casa, también con dificultades con los metros, ahora nos enredamos en la línea verde, pero logramos llegar sin tanta complicación. El domingo hablo con mi mamá un rato, me quedo en casa, en la tarde voy a un concierto de música clásica al que me invitó Marguerite, lo disfruto mucho, recuerdo la época en la que solía tocar piano y me pregunto si todavía podré leer las partituras. La semana ha estado en general soleada aunque ya se siente el airecito frío en la nariz y en las orejas.

sábado, 28 de agosto de 2010

Una experiencia Spiritual 1


Como todas las despedidas, son tristes pero también intensas. El jueves en la noche fui con mi mamá al concierto de Pedro Guerra, yo lo he oído poco pero realmente disfruté mucho de conocerlo en vivo. Contó anécdotas muy divertidas y la música estuvo muy buena. Me gustó sobre todo una canción que dice "Daniela", de la que recuerdo su nombre y varias otras de las que no lo recuerdo. Me he dado cuenta que esta es la forma de entrar más directamente a la música y los músicos, nada de discos, de radios, de youtube, sino verlos en vivo.
El viernes empecé a colocar mis máscaras y otras cosas en mi depa nuevo, recibí mi llave y pues lo tuve que dejar así, como un espacio latente y latiendo. Almorzamos en casa con todos y todas, quinua, causa, souflé de lúcuma, estuvo muy rico. Luego pasaron Rocío e Inés y Rodo me alcanzó en el aeropuerto.
Había comprado este pasaje en Spirit porque estaba mucho más barato y sabía que no me darían comida pero no sabía que los asientos eran estrechos y que no se podían inclinar. Si bien la tripulación era amable, de llegada no más me dijeron que el vuelo estaba atrasado una hora y de que perdería mi conexión para Nueva York así que me estaban buscando otra y que me darían el pase en el gate. Al entrar me lo dieron casi al final y resultó que no llegaba a las 10am como tenía previsto en un inicio sino a las 5:30. ¡Bububu! Felizmente me llevé el celu y mi mamá me llamó para saber de mi conexión, ya habían pedido que apaguen los celus, pero esperé un ratito y entró la llamada, uff. Así que mi mamá pudo avisar a Mikaela y Mikaela a Marguerite, que es el nombre de la persona en cuya casa me voy a quedar. En fin, el vuelo fue incómodo porque además una mujer a mi lado estaba llorando, lo cual no era el problema sino que se disculpaba por hacernos pasar tan mal momento. Explicó que iba a un funeral. En realidad a mí me parecía que ni tenía que explicar y que podía llorar todo lo que quisiera sin sentirse culpable de nada. Más bien me incomodó que fue como veinte mil veces al baño y como yo estaba en el pasillo pues me despertaba cada vez que yo lograba una posición cómoda para descansar un poquito. De eso en cambio, no se disculpó. Finalmente llegamos a Miami, pasé migración sin mayores problemas, recogí mi maleta pero para ir al nuevo vuelo tenía que ir al terminal 2 y estaba en el terminal 4. Al salir hacía un calor del demonio y eran apenas las 7 de la mañana. Fui hasta el otro lado para tener que regresarme con las mismas pues no estaba registrado mi pasaje. Me dijeron que tenía que esperar a que el sistema lo pase, hasta medio día y me aseguraron que no iba a ser necesario que vuelva a ir hasta el otro terminal, lo cual no quería pues sólo dentro de los terminales hay aire acondicionado. Al inicio fue un alivio lo del aire acondicionado pero ahora ya parece el polo norte. No quiero imaginarme cómo está el calor afuera. Felizmente hay internet y sólo puedo esperar a que el vuelo salga pronto y llegue sana y salva a la gran ciudad. Pero en conclusión esta aerolínea no me gustó mucho que digamos.

sábado, 14 de agosto de 2010

Centro Cultural de la Casona de San Marcos


Ayer fui a un excelente concierto de viola y cello en el Centro Cultural de la Casona de San Marcos. Las intérpretes fueron Zoraida Oyola y Varinia Oyola, compatriotas nuestras que han logrado altos estudios de música en el extranjero, pero vuelven hoy a su cuna, a su país, a darnos una muestra de sus dotes artísticas. Ha sido un concierto muy bueno, a mí me gustó sobre todo la pieza de Beethoven y aquellas que se hicieron a dúo de ambos instrumentos, más que los que fueron de uno solo. También se interpretaron Back, Haendel, Bartók, Offenbach y Prock. Todo ello en el Salón General del CC San Marcos que es ya de por sí una sala fuera de lo común.

Pero las actividades que el Centro Cultural ofrece son variadas. Proyecciones de películas musicales que luego son analizadas por destacados especialistas. Se ha comentado la semana pasada dos versiones de la ópera de Otelo, una interpretada por Pavarotti y la otra por un artista japonés. Esta semana se continuará con ese análisis que se ha hecho por partes. También se ha iniciado un curso de apreciación musical.

Como nos damos cuenta, hace tiempo que la casona tiene actividades culturales intensas y de primer nivel, dirigidas y planificadas por Abraham Padilla, excelente músico y director peruano. Tenemos que respaldar esta iniciativa con nuestra presencia y sobre todo aprovechando la oportunidad de aprender y conocer a través de estas actividades.

sábado, 5 de junio de 2010

Vinagre y rosas


El miércoles estuve en el concierto de Joaquín Sabina. El tráfico estaba atroz y además que el Jockey Club es un pésimo local. Es de difícil acceso no sólo porque ya sabemos cómo se ponde la Javier Prado en esa dirección a la hora punta, sino porque igual hay que caminar un montón para llegar al escenario que está en el descampado, lo cual en invierno se siente y mucho. Sí me gustó el escenario y las canciones y Sabina que es muy divertido, pero si bien tocó muchas de mis favoritas, faltaron algunas. Además ya se le notan los años, porque no cantaba todas las canciones y dejaba a sus acompañantes, lo cual está bien porque son muy buenos, pero igual uno quiere oírlo a él. No sé si antes hacía eso pero en todo caso lo hizo más que la vez que lo vi en México. Sobre todo me gustó oír por primera vez algunas de su último disco, que es buena opción como regalo de cumpleaños. También me dio mucho gusto poder ir con Hipólito, recuerdo que cuando a él le gustaba Sabina en San Marcos yo le ponía caras y luego me gustaron algunas letras, pero luego con otras amistades y en otros lugares le encontré la conexión y pues así es, la vida da muchas vueltas.

domingo, 30 de mayo de 2010

Chick Corea Trío


Estuvo en el Auditorio del Colegio Santa Úrsula Chick Corea, Eddie Gómez y Antonio Sánchez. El concierto empezó como a las 8:15pm, tocaron una hora, hicieron un break de quince minutos y volvieron a tocar una hora más y aunque ya se habían despedido volvieron a salir, el final fue espectácular, Chick Corea jugando con el público en un diálogo musical, un ping-pong de sonoridad y también un solo del baterista Antonio Sánchez con una diversidad de ritmos, matices e intensidades. Había escuchado de él algunas cosas, pero reitero que la mejor forma de disfrutar la música es en vivo, así uno la redescubre y la hace propia. Hasta la próxima fiesta del jazz.

jueves, 15 de abril de 2010

Una sorpresa


Ayer en la combi subió un chico que parecía colombiano por el acento y cantó un hip hop; en términos generales no es de mi agrado este tipo de música (sólo se salvan tres canciones que sí me gustan), más que por el ritmo por la letra que usualmente deja bastante mal a las mujeres, así que yo seguí hablando con Inés. Y el muchacho al final de su canción hablada, a la que no presté mucha atención, dijo que él reivindicaba este tipo de música que sabía que se le rechazaba porque había quienes hablaban mal de las mujeres y las degradaban pero que eso no era el hip hop, sino que era un tipo de música que respetaba y valoraba a las mujeres que desde las santas escrituras las colocan como iguales y un rollo así que me hizo parar la oreja y realmente me sorprendió. No sé si el chico se dio cuenta del desinterés que mostramos o fue parte de una idea que tiene arraigada pero de todos modos fue una grata sorpresa.

lunes, 1 de marzo de 2010

Centro Social Cultural Musical Breña


El viernes después de muchos años de intentos fracasado fui por primera vez a una peña de verdad con mi mamá y Daniel. Tengo que explicar varias cosas antes. Las peñas son lugares donde se toca música criolla, principalmente el vals. Antiguamente, las peñas surgieron en los populosos distritos de Barrios Altos, Breña, incluso al parecer se formaron antes que los sindicatos como espacios de reunión y confluencia. En estas peñas se reunían talentosos cantantes y cantautores que presentaban libremente sus canciones, con guitarra y cajón como usualmente es el acompañamiento del vals. Luego cuando la música criolla se hizo más popular y fue parte de un proyecto de nación se empezaron a grabar discos y algunos artistas saltaron a la fama, cuando se habían mantenido primero en ese ámbito privado y barrial. Algunos se resistieron a ello y no dieron autorización para la comercialización de sus canciones y mantuvieron sus espacios cerrados. Otros lo hicieron (por ejemplo el Zambo Cavero, Lucha Reyes, Chabuca Granda, etc) y de ahí vienen los muchos valses que se han oído en reuniones familiares, cantadas y a veces también tocadas por padres, abuelos y tíos. Dicen que se privilegió el vals más comercial, más bailable para la difusión nacional y se sacrificaron los otros, aquellos más melódicos con letras más complejas, más críticas, más sociales. Hoy en día la peña es un lugar de baile y música turístico, que por lo mismo ha perdido muchos de sus rasgos primigénios, cuando cualquiera podía tomar el micro y cantar un vals de su invención. Las peñas llevan a los cantantes más consagrados y luego de la música criolla que se complementa con otros bailes peruanos como la marinera, el festejo y algunos bailes andinos, ya viene el DJ a poner música de todo tipo con gran bailongo hasta las seis de la mañana. Pero hay lugares donde todavía se mantiene la tradición del vals antiguo, lugares, sociedades, círculos de amistades a los que pueden acceder sólo si alguien te presenta o te invita. Uno de estos lugares es el Centro Social Cultural Musical Breña.

Daniel con quien fuimos es un amigo de mis padres, sus padres y mi abuelo, así como los hermanos de mi abuelo también se conocían, de modo que las cercanías son muchas. Daniel siempre ha tenido un gran talento para llevarse con los niños y adolescentes, porque él es un niño grande. Así que yo fui a su taller de poesía Mamá Equus, en mis quince primaveras, donde publiqué mis primeros poemas en una plaqueta. También Daniel me ayudó a hacer un repaso para mi examen de admisión a san marcos, especialmente en lenguaje y me dio un lápiz de la suerte. De ahí hemos tenido una etapa muy cercana en la que parábamos en su casa en Chilca o salíamos a actividades juntos, como al teatro o como a conferencias, especialmente cuando trabajó en el Centro Cultural José Carlos Mariátegui y luego distintas actividades suyas y mías nos han ido alejando lo que se intensificó con mi viaje a México en el que le perdí la huella. A su vez él ahora vive y estudia en Chile, así que nos vemos después de muchos muchos años pero también concientes de una larga amistad. Daniel además ha ido a esta peña desde que era un bebé, llevado por su mamá, así que casi que ha mamado de la tradición del criollismo. Sin duda habré cometido algunas incorrecciones al explicar el mundo de la música criolla en este blog por lo que pueden revisar en su blog, que está aquí en mis intertextos, datos más fidedignos. Daniel está haciendo su tesis sobre el vals y el tango, así que es ya un experto, no sólo en la práctica sino en la teoría.

Nos llevó por tanto a Breña y disfruté mucho de la improvisación, de varios valses que nunca había oído (ese es el chiste) pues son de autores caseritos del local, como uno que se llamaba "Que te quede la duda" y decía "que te quede la duda, si reía o lloraba, la tarde aciaga, de tu partida" o algo así. Lo malo es que sólo había cerveza Cristal tibia y amarga, pero la música estuvo de primera, también el ambiente, la improvisación, las castañas que acompañaban las polkas, los chistes del animador y en efecto, de cada mesa, donde habían varias figuras del criollismo, salían unos y otros a cantar, todos desconocidos para mí pero grandes artistas que lo hacen a uno pensar por qué dejan cantar a Gianmarco valses teniendo tantos talentos en los barrios de nuestra ciudad. Recordé a su vez una famosa obra de teatro del grupo Pataclown en el que parodiaban al criollismo "que no a muerto ni seguirá muriendo" e idolatraban al gran Felipe Pinglo. En este recinto uno se da cuenta que se trata de una tradición viva, vigorosa de nuestra ciudad. Además me enseñaron la diferencia entre el tondero y la marinera, el primero imita el ritual de apareamiento de las aves, por eso los pasos se hacen casi en cunclillas y el hombre mueve los brazos, como aleteando; la marinera en cambio es el cortejo, entre el chalán y la chalana, es fino coqueteo amatorio. En fin, fue una velada linda así que para quienes me vengan a visitar, podré llevarlos a Breña, a ver un poquito de las raíces de la música criolla, eso sí tiene que ser un viernes porque sólo viernes es que abren. Aquí un ejemplo del ambiente.

Por cierto que ya cuando Daniel acabe su tesis sabremos más sobre el tema, pero al parecer también se han difundido mucho aquellas canciones criollas más machistas, como esa de "Víbora" pero no parece ser el tenor general de las letras. Aunque también es cierto que existe la Universidad del Criollismo, universidad a la que no dejan entrar a las mujeres aún hoy en día. Ups. Un tema que da para mucho, pero para muestra un botón, aquí tienen un enlace sobre algunas generalidades y les vuelvo a recomendar el blog de Daniel y pues vénganse para irnos de jarana.

viernes, 26 de febrero de 2010

Hoy ten miedo de mí

Hoy ten miedo de mí

Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido
Procura tener a la mano un amigo
Que cuide tu frente y tu voz
Y que cuide de ti, para ti tus vestidos
Y a tus pensamientos mantenlos atentos
Y a mano tu amigo.

La importancia de verte
Morderte los labios
De preocupación
Es hoy tan necesaria
Como verte siempre
Como andar siguiéndote con la cabeza
En la imaginación
Porque ¿sabes? y si no lo sabes no importa
Yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan
Después unos labios
Esos labios rojos y afilados
Y estos puños que tiemblan de rabia
Cuando estás contenta
Que tiemblan de muerte
Si alguien se te acercara a ti

Hoy procura que aquella ventana
Que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada
Porque no vaya a ser el viento de la noche
Y te mida y recorra la piel con mi aliento
Y hasta te acaricie y te deje dormir
Y me meta en tu pecho y me vuelva a salir
Y respires de mí
O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos
Y todo por no hacerme un poco de caso
Ten miedo de mayo
Y ten miedo de mí

Porque no vaya a ser que cansado de verte
Me meta en tus brazos para poseerte
Y te arranque las ropas y te bese los pies
Y te llame mi diosa y no pueda mirarte
De frente y te diga llorando después
Por favor tenme miedo
Tiembla mucho de miedo mujer
Porque no puede ser

sábado, 20 de febrero de 2010

Música: inspiración y obsesión


Mi relación con la música es extraña. A pesar de que he estudiado varios instrumentos (piano, flauta, guitarra) yo escucho poca música, mi relación es completamente pasiva, la música me llega, yo no la busco. Esto sea quizá porque no puedo trabajar, escribir o leer con música, que es lo que casi siempre estoy haciendo. Así que cuando me involucro con canciones, autores, cantantes es porque alguien me los presenta, los trae hacia mí, me regala un disco y últimamente porque voy a un concierto, que es la forma más intensa de acercarse a la música. A veces el contacto es directo y fulminante, a veces toma su tiempo, recuerdo luego una frase, una palabra, un ritmo y entonces me voy aproximando hasta que involucro ese aprendizaje como parte de mi vida. Al principio parece que no le doy importancia, que hasta desprecio ese compatir de la música que alguien me trae, pero no es eso, es que me toma tiempo, es que voy poco a poco, es que reacciono con efecto retardado a ciertos estímulos. Y por eso, porque mi relación es esencialmente pasiva es que cuando me preguntan qué tipo de música escucho respondo que "de todo un poco", lo cual es muy mal visto entre los entendidos de la música, como me han dicho, entre otras personas mi niño Antonio. De este modo han llegado muchas canciones y muchos autores, Bebe por Tabata, Cerati por Rubén, Buika por Montse (por sólo mencionar algunos más o menos recientes), así como los hits del momento por las distintas combis en las que me subo. La música además, aparte de su sentido de diversión, para el baile, puede generar dos cosas: inspiración u obsesión. Cuando me inspira hasta dejo de escucharla y me transporta a la página en blanco, me provoca palabras, sensaciones, aluviones de ideas, muchas de las cuales se han hecho realidad. No en vano mi primer libro venía con su repertorio musical en CD, (quizá cada libro se escriba así, con un sound track de inspiración). Pero a veces me genera una obsesión persistente, como si hubieran tocado un punto sensible y escucho y escucho obsesivamente una letra, la persigo.

Estas dos cosas me han ocurrido hoy, la obsesiva con la canción de Líbido, la inspiración con el concierto que dio Daniel F en la Feria del Libro itinerante que está en estos días en San Miguel. De Daniel F me gustó una canción que dijo no estar en ninguno de sus discos pero que trata de dos personas que se gustan, que se atraen pero que nunca dan el primer paso, que no se mandan. La letra fluye, es como un largo poema sin estribillo, es como una historia que se asoma. Por cierto que lo mejor fue cuando un niño gritó a voz en cuello Al cole yo no voy más, pidiendo uno de sus temas favoritos (otras que tocó fueron: El oso, En la travesía de tu ausencia, Distancias, El hombre que no podía dejar de masturbarse y algunos títulos que no recuerdo). La obsesiva es Malvada de Líbido y no es que este grupo me gusta, ¡para nada!, pero me ha dejado una sensación, un sentimiento que no me abandona, ese acelere de la letra, de la bateria, la voz casi en grito.

jueves, 15 de octubre de 2009

Brisas del Titicaca: la ciudad que nunca duerme


Ayer fui al Brisas del Titicaca que es un lugar donde se presentan distintas danzas típicas del Perú, usualmente puneñas, pero no siempre. Puno es considerada la capital folklórica del Perú por la cantidad de bailes y danzas que tiene. Además es bonito porque de tanto en tanto ponen música para bailar y se anima mucho el ambiente. Usualmente voy los fines de semana pero fui ayer porque mi amiga Rocío (Maldonado) que pertenece al grupo de danza Amanecer Peruano cumplía diez años de vida artística y lo celebraron con un gran espectáculo en el Brisas y trajeron también grupos de danza invitados de otros países como México, Ecuador y Bolivia. Así que primero estuvo el ballet del Brisas del Titicaca y luego Amanecer Peruano con nuevas danzas, cuzqueñas, moqueguanas, etc. Estuvo muy bien. Lamentablemente me fui temprano porque eso tenía para rato y mi mamá que me acompañó estaba cansada y después de todo era día de semana.

Pero lo que más me sorprendió fue que a pesar de que era miércoles el local estaba lleno repleto y la gente bailaba como si fuera sábado. Esto se juntó con la ocasión en que salí el jueves en la noche para el concierto de Richard en El dragón (de su grupo El hombre misterioso) e igualmente había muchísima gente. Así que esto me dice que Lima es una ciudad mucho más cosmopolita de lo que era hace algunos años, la ciudad que nunca duerme porque todas las noches, toooodas, hay espectáculo nocturno y pilas para bailar y jaranearse bien y hay cómo, cuándo y dónde.

Aquí una foto de cuando estuvo por aquí Rubén y fuimos al Brisas porque es lugar turístico obligado.

sábado, 12 de septiembre de 2009

El hombre misterioso


El jueves fui al Dragón de Barranco a un concierto de El hombre misterioso que saca su segundo álbum, Inside the Corporation. Escuché antes la banda una vez en el sótano de Mochileros, debo decir que no me gustó particularmente, aunque la pasé bien, Richard que es el bajista del grupo es un amigo muy querido. Pero este jueves realmente la pasé súper en el concierto, me gustaron mucho la música y las canciones, la propuesta en general. Y eso que el estilo no es precisamente mi favorito me pareció un excelente trabajo. De paso pude ver a Richard y pasar un rato con mis amigos del cole, Luz y David (Fiti). Así que creo que si saben algo de esta bando o si se les antoja, sepan más de esta banda. Habrán más conciertos así que no les faltará ocasión.

domingo, 16 de agosto de 2009

Warmi


El regalo que faltaba, el disco de Warmi de Magaly Solier, que me dio Rodo por mi cumple. La voz de Magaly se hizo internacional cuando cantó en Madeinusa la película de Claudia Llosa. El disco está en castellano y quechua, incluye la canción de la película "Por qué me miras así". Aunque algunas canciones son algo tristes por esa conjunción de instrumentos andinos, otras son alegres y festivas. Y debe ser el sol de este domingo que me ha permitido disfrutar sin sentir melancolía por lo que nunca ocurrió. Realmente delicioso.

jueves, 6 de agosto de 2009

Micky


Este Micky es González, el ídolo de la promo del colegio, al que se invitaba en todos los bingos y kermeses, con el que hemos bailado, "chicle, cigarrillo, caramelo", "lola te quedaste sola", en fin, vengo a verlo en su nuevo espectáculo de música tecno mezclada con música andina y con sonidos de distintas partes del Perú, después de dieciseis años y empiezo a preocuparme por el tiempo, el implacable, el que pasó.