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miércoles, 5 de agosto de 2015

Breves memorias de unas vacaciones


He vuelto a New Orleans luego de dos meses de vacaciones, uno en Perú y otro en México. Ha sido hermoso, intenso, feliz y también agotador, estresante, desgastante. En ambos casos hice de guía turística de Kyle, así que eso fue de un lado bonito pero también una gran responsabilidad. En el Perú fuimos a Cuzco y Nazca, en México a Tequisquiapan, Oaxaca, Guadalajara. Vimos a la mayoría de mis amigos y familia que anda por ahí, los acompañamos en varios cumpleaños, películas, almuerzos. Comimos muy rico y recibimos mucho cariño. Para mí siempre es lindo volver a los lugares conocidos, pero sobre todo volver donde está la gente que quiero. Lo que más me gustó y a la vez me dio bastante miedo fue volar las líneas de Nazca, pero todo fue excelente porque fui recomendada por un compañero de mi colegio, Tito, que tiene una empresa muy buena que da servicios turísticos. En Guadalajara visité varios lugares que no conocía, de la mano de nuevas amistades. Y en los demás fue compartir largas charlas y disfrutar de los paisajes y los reencuentros.

Casi no leí nada, sólo organicé el trabajo, revisé bibliografía. Y me puse a trabajar en el libro de Carmen Ollé que está pendiente de edición. Tenía eso sí que investigar sobre las poetas de los ochentas en Perú (para eso era el viaje), así que ahí me tienen. En México la misión era el Ateneo de México, que fue minuciosamente escrudiñado por Kyle. Tuve además la oportunidad de dictar un curso sobre dictaduras latinoamericanas en las que abordé Argentina, Guatemala, El Salvador y República Dominicana. El curso fue muy concurrido y el grupo muy interesado, así que la pasé muy bien. A su vez me pude dar cuenta cuánto había aprendido con mis lecturas de la maestría y cómo era capaz de explayarme sobre varios temas, incluso cuando surgían preguntas para las que no estaba preparada. Eso me hizo sentir muy bien conmigo misma.

De regreso en Nueva Orleans tengo que lidiar con el aire acondicionado las veinticuatro horas del día, con la humedad que me recuerda mi Lima querida y con la resistencia a volver al trabajo y las clases. Estoy aprovechando para avanzar con varios pendientes, aunque lo primero fue ordenar, limpiar, organizar la casa pues todo había quedado empaquetado. La casa de Chris está mucho mejor ahora con la cocina completamente renovada. Y por ahora sólo estamos Chris, Kyle y yo a espera de que lleguen nuevos compañeros de casa pronto. 

Tuvimos la suerte de asistir al Satchmo Summer Fest en honor al gran Louis Armstrong que así es homenajeado cada año en su cumpleaños (en la foto). Fuimos al caer la tarde y hacía tanto calor que no podía ver con mis lentes oscuros porque el sudor se evaporaba y los empañaba. Y pronto empezaremos a recibir a todos los compañeros que regresan de las vacaciones para incorporarse a las clases. Vienen dos nuevas compañeras, una norteamericana y una cubana, a quienes tenemos muchas ganas de conocer. Y por ahora, disfrutando de estos días previos para dejar todo saneado en mi bandeja de pendientes y empezar el otoño con energías renovadas.

jueves, 29 de mayo de 2014

Una visita y un adiós


Fuimos con Natalia a ver Monólogos de la Vagina, la versión producida y realizada por estudiantes de Tulane. Estuvo muy graciosa, tenía partes similares a las que vi en Buenos Aires hace años ya. Otras eran nuevas, aportes de esta versión. Algunas frases se nos fueron y muchos de los chistes, pero la pasamos súper bien, salimos con el espíritu en alto, sintiéndonos empoderadas, fuerte, bellas, dichosas. Y la sala completa, que estaba a lleno total, creo que salió con el mismo sentimiento. Luego tomamos una cervecita y calabaza calabaza nos fuimos a casa. 

Empecé mis terapias físicas para mis dolores de la espalda, especialmente mi hombro derecho. Y se realizó la conferencia de estudiantes de español y portugués de la universidad, es decir Kyle, Allison, Angela, Giancarlo y Xosé. Coincidió que Camilo se encontraba en la ciudad así que él también asistió a casi todas las sesiones que empezaron desde la mañana. Yo estuve ahí todo el jueves, me perdí la salida de la noche porque teníamos clase con Fernando. La conferencia magistral la dio George Yúdice. El viernes siguieron las conferencias y en la tarde ya no pude seguir porque tenía clase del Quijote. Pero a la noche tuvimos una fiesta y de ahí nos fuimos a Frenchmen. Estuvo muy bien, terminamos en un show de bounce que es una suerte de rapeo con perreo. A mí no me gustó demasiado, pero estuvo interesante por una sola vez, para conocer. La conferencia además sirvió para conocer compañeros de otras universidades que vinieron a dar sus ponencias. Todos los temas estuvieron de primera y aprendí mucho con lo que ahí se dijo. 

La siguiente semana tuve varias reuniones con mis profesoras para hablar de los trabajos finales. Fue la despedida de Camilo que regresaba para Europa. Y vino Sofía Macher para hablar en nuestra clase sobre la guerra interna y luego dio una conferencia magistral en la que estuvo sólo un rato porque luego era mi clase del Quijote, nuevamente. Igual almorzamos con Sofía, con Fernando y con Jean y pudimos conversar largo rato. Todo lo que nos contó sobre la CVR estuvo muy interesante. Acabando su conferencia fue el festival de crawfish para los graduados. El crawfish que debe ser una suerte de langostino tiene bastante mal aspecto y el plato en el que lo sirven está entero, hervido en algún aderezo picante, pero uno mismo debe con sus santas manos abrirlo y comerlo. Cosa que yo me rehusé a hacer. Había cerveza gratis, choclo (dulce) sancochado y papitas que disfruté muchísimo. 

Luego de eso nos fuimos al Festival de Jazz del French Quarter que era también gratis. Salimos de marcha con Meng, convencida por Allison, nadie sabe cómo. Dimos vueltas por un par de escenarios que ya cerraban porque llegamos un poco tarde. Pensamos quedarnos en algún lugar en Frenchmen Street pero nos topamos con David que iba a escuchar la banda brasileña Chegadao. Angela fue a recogerlo y todos nos fuimos para allá. Ahí estaba también Silvia y varios amigos de Angela que habíamos conocido en el babyshower. Así que nos quedamos hasta tarde bailando, cantando y pasándola bien. 

Al día siguiente tenía un pase gratuito para el Zoo así que lo aproveché. Me gustó mucho, sobre todo el oso, la jirafa y en general el ambiente. Luego todavía seguía el festival del French Quarter así que escuchamos a una banda y a descansar. El domingo todavía tenía un Canoe Trip, esta vez en la tarde para poder ver la puesta de sol, la luna y las estrellas. Lo cual se cumplió, lamentablemente a costa de una gran cantidad de picaduras de zancudos y del susto de ruidos nocturnos que eran alligators. Lo supimos porque el guía con una linterna muy potente nos enseñó cómo destellaban sus ojos en la oscuridad. Y eran muchos.

Tuve mi última reunión del semestre con el ISAB. También un coffee hour con la OISS. Fui a nadar algunas veces, siempre menos que las que me proponía al inicio de la semana. Me reunió con Natalia para hablar en inglés. Allison organizó una nueva salida con pizza y cervezas, esta vez en su casa, la cual es muy bonita. Tuvimos unos días de descanso por Semana Santa. Al volver fue la sustentación de tesis de Sophie sobre las armas como íconos de la revolución mexicana y centroamericana, principalmente sandinista. Fue una sustentación realmente excelente, estimulante y memorable. Y entonces vino el último round de clases y las despedidas. John nos invitó a un restaurante de comida salvadoreña llamado La macarena, muy rico, comimos pupusas, que son muy parecidas a las gorditas mexicanas. Almorcé con Meng y luego fuimos a ver la película Lost in La Mancha de Terry Gilliam que es sobre su fallido intento de filmar una película sobre el Quiijote. Ese fue el cierre de la clase de Dale. Y empezó el Festival de Jazz, el evento más grande y más sensacional que he vivido. La pasamos súper bien, vimos a un montón de artistas de primera. Sixto Rodríguez en primera fila. Y yo empecé una frenética carrera para hacer mis trabajos finales antes de la llegada de Rubí, que llegó unos días después, justo al día siguiente del último día de clases. 

La pasamos súper bien juntas. Estuvimos en el ferry, en el French Quarter, en Frenchmen, en el Audubon Park, en Snake and Jakes, en The Mess Bar, en the Fly y finalmente, como broche de oro, nuevamente en el Festival de Jazz, el último día. Nuevamente los grupos espectaculares, memorables. Aunque íbamos con sombrero ese día el sol sí que estuvo fuerte, casi hasta el desmayo. Para entonces también el verano ya se sentía deliciosamente. Apenas se fue Rubí tuve que seguir con mi carrera, que duró hasta el jueves 8 de mayo. Ese día me di tiempo para almorzar con Ximena que ya se iba de New Orleans de regreso a México.

El viernes habiendo entregado todo, me reuní con Yuri para que me firmara su libro Trabajos del reino que devoré apenas acabé las clases y me encantó. Cumplí con algunas citas médicas y empecé a tomarme mis vacaciones. Al día siguiente hubo reunión en casa de Natalia, previa visita al Slice para la última pizza del semestre (en la foto). Y al día siguiente partimos para la playa que estuvo deliciosa. También pudimos conocer Lafayette y escuchar música cajun. Por si fuera poco empezó el festival de música en el Bayou, gratuito y refrescante. Para allá nos fuimos ya con pleno sol y casi nada de lluvia en varios días. Lo cual agradecí. Y el último día previo a mi partida una Second Line pasó por la puerta y la seguimos por cinco horas por toda la ciudad. Ahí también iba Aroldo con sus padres que estaban visitándolo. Natalia preparó empanadas vegetarianas y me despedí de ella y Fernando con mucho pesar. Pero ese fue el cierre perfecto del semestre: música, calor, diversión, amistad, cariño. 

Y entonces volé a Lima donde me esperaban con los brazos abiertos mi ciudad, mis padres y mis amigos. En lo que ya llevo aquí he visto a Tabata, que como nunca llegó puntual. He ido al cine con mi mamá a ver Blue Jasmine de Woody Allen que me gustó mucho. También he vuelto varias veces por el mercado de Magdalena. He visto alguna película en casa, he salido con Orlando, con Alfredo y con Carlos. He vuelto a ver a mi gran amigo Selenco y celebrado el relanzamiento de la editorial Dedo Crítico con la novela póstuma de Carlos García Miranda El hombre de Pompeya. He visitado a mi papá, mis hermanos, mi abuela, mi  tío Pepe. Y pues siguen los reencuentros con amistades y con la ciudad. Aunque a la vez he ido recopilando los libros que tengo que leer para el examen de maestría que será pronto y este es el periodo de preparación más largo que hay que aprovechar.

Así concluye mi primer año del doctorado y posiblemente también este blog, ya les avisaré al respecto, si es que sigo sin encontrar tiempo y energía para seguir hablando de mi vida en este foro. Tal vez debo reservar ese esfuerzo para el doctorado o para escribir sobre algunos temas de los que me interesa dar mi opinión.

domingo, 20 de octubre de 2013

New Orleans Film Festival


Aunque hubiera querido disfrutarlo mucho más, al menos pude ver algunas de las películas que pasaron en Prytania, que es el cine que me queda más cerca, como parte del 24th Annual New Orleans Film Festival. The Pleasures of Being out of Step de David L. Lewis, es un documental sobre Nat Hentoff, uno de los primeros comentaristas de jazz, pero también un líder de opinión de la sociedad norteamericana. Destaca que se muestre lo bueno y lo controversial de su personalidad. Queda claro también que los músicos pasan pero los críticos quedan. Contamos con la presencia del director que respondió algunas preguntas. The Republic of Two de Shaun Kosta, la historia de una pareja, como toda historia de pareja, es feliz y triste, compleja, simple, difícil.  La mejor para mí fue Mandela: Long Walk to Freedom de Justin Chadwick, muy emotiva, muy interesante. Y Le Week-End de Roger Michell, con la espectacular Lindsay Duncan, más allá de los entretelones de la pareja y su necesidad de escapar a las normas sociales, fue bello ver a una mujer madura mostrarse sensual, sexual, erótica, es algo que no se ve muy a menudo y es reconfortante que la belleza no se estanque en la juventud, en lo fácil, sino que encuentre esos otros espacios plenos de vida. Varias de las funciones estuvieron presididas por música jazz en vivo (en la foto).

Aparte de eso, han seguido las lecturas: Mamita Yunai de Carlos Luis Fallas, Los recuerdos del porvenir de Elena Garro (otra vez), los cuentos "Ornella" y "Este-Oeste" de Martín Rejtman, Me llamo Rigoberta Menchú (otra vez). Entregamos ya los primeros reportes para la clase de Borges, sobre algunas lecturas de literatura mexicana y el reporte parcial en el curso de desplazamientos, pero la mayoría de los profesores aún no ha dado notas (nervios). Lo que sí pasé los exámenes de medio semestre de mi clase de portugués con buenas notas y mi profesora nos hizo una comida brasileña, cocinó pan de queso, arroz, frijoles y sopa de camarón, estuvo todo muy rico. Nos reunimos una noche con Esteban y Claudia en su casa, compartimos una bonita velada, también estuvo Alina. Llamé a Mikaela por su cumpleaños, me dio gusto oírla después de tiempo.

Me aventuré a hacer compras en Roberts, que estuvo bien, tiene buenas cosas aunque es pequeñito, igual las compras grandes es mejor en Walmart. Y también pude ir al mall a hacer algunas compras como mi ropa de baño, fui a lo que iba y me salí, pero se puede ir a ver varias cosas, sobre todo ahora que están de descuento por el cambio de temporada. Hizo un poco de viento pero luego volvió el calor, aunque nuevamente parece estar cambiando el clima.

Lo mejor fue ir a visitar los documentos custodiados de la Biblioteca de Literatura Latinoamericana de Tulane, pude ver el Mercurio Peruano y echarle un ojo. También vimos otros documentos muy interesantes. Nos regalaron galletas de chocolate en el camino. Y luego se organizó un picnic al borde del río Mississippi y pudimos oír blues en vivo en el centro de la ciudad. Así que pasamos dos tardes inmejorables. Un descansito después de tanto trabajo. Antes se empezar, el último tramo.

miércoles, 19 de junio de 2013

Cuba al fin

Llegó mi tía Martha de México, así que aproveché para pasar tiempo con ella, conversar y comer rico. Siempre es una linda compañía y una grata presencia. Fue cumpleaños de mi primo Alexis. Mi amigo Ricardo vino a casa a cocinar una deliciosa tortilla española que estuvo estupenda, aunque tomó sus varias horas de preparación, valió la pena la espera con un riquísimo vino Tannat. Fuimos con mi mamá y mi tía Martha al Gramadal y luego jugamos tren. Estuvimos en la reunión de los Gómez-Silva, por la gran ocasión de que todos los hermanos estuvieran presentes en Lima. Tuve que ir a la Embajada de Cuba para hacer los trámites de la visa de turista, que tuvo que ser visa de congreso porque iba a un evento literario. Llegó la nueva clase de cocina de Campos de Vida, dedicada solo a las pizzas, así que no me la podía perder, espero poder hacer algunas de las recetas pronto. También fue la anticuchada por el aniversario de los 10 años del PDTG, así que fuimos con mi mamá a apoyar. Y lo más importante fue que fuimos al concierto de Eva Ayllón con Inti Illimani. Me gustó mucho la combinación, tanto como conocer por primera vez al grupo Inti Illimani que no conocía y conocerlos con música en vivo me gustó mucho más. Valió mucho la pena, además antes fuimos con mi tía Martha, Liliana y Lucho por una copa a Miraflores, así que fue una bonita salida. Estuvimos en un lugar llamado Café Colombiano y en efecto la carta solo tiene platillos colombianos, mi hizo recordar de mis queridos amigos de esa hermana tierra, sobre todo Stalin y Nadia.
En cuanto a lecturas leí el poemario de Lila Zemborain El rumor de los bordes, la primera vez me pareció un poco hermético pero en la relectura se me reveló fabuloso. También leí la antología de poetas puertorriqueñas Ejército de Rosas, entre las que sin duda Karen Sevilla es una de las mejores representantes.
Inició junio y estuve alistando los últimos detalles para mi viaje a Cuba que era complicado porque me llegaba información contradictoria. Antes de viajar todavía hubo ocasión de una mega sesión de tren. Me enorgullezco de que logré que todo me entrara en una pequeña maleta. El vuelo de ida iba de maravilla, hubiera llegado puntualmente a las 3:25pm con tiempo para tomar mi transporte hacia Varadero, pero hubo un incidente en el aeropuerto y lo habían cerrado, así que nos mandaron al aeropuerto de Varadero pero no nos dejaron desembarcar ahí, de modo que regresamos a La Habana como a las 7pm y entonces la llegada al hotel fue hasta casi media noche. Pero alcancé el bar abierto para tomar una cervecita recuperadora antes de irme a dormir.
El hotel tenía muy buen servicio, hacían actividades todo el día, yo solo participé en una de baile. Fuera de eso me dediqué a estar tirada en la playa, bañarme, disfrutar de la vista, de la brisa, del turquesa pleno y extenso delante de mí. Empecé con Reality Hunger de David Shields, recomendación de Antonio Muñoz Molina, pero la lectura va lenta. En la noche iba a los espectáculos del hotel, me pasaba por el bar donde todos los barman eran la mar de atentos (me trataban de reina para arriba), así que eso de ser halagada también fue bonito. El calor era intenso y siempre era buen momento para refrescarse. Lo malo es que Cuba es el paraíso de los fumadores, está permitido fumar por todos lados y como yo ya no estoy acostumbrada, sí era molesto sentir el humo del cigarro, o aún pero, del habano, en cualquier lugar, en el bar, en la playa, en la comida.
Los días transcurrieron con pleno sol, aunque muchos turistas que estaban en el hotel varios días antes decían que había estado lloviendo sin parar, así que tuve suerte. Fui el domingo para La Habana y llegué a  tiempo, lo malo que hubo algunas desorganizaciones con el congreso y me dejaron en el hotel que no era, así que tuve que tomar un taxi para el otro hotel y luego para la casa de Alicia donde me iba a hospedar, porque antes tenía que acreditarme en el congreso. Desde el inicio en casa de Alicia me sentí cómoda y en confianza. El cóctel fue en el Hotel Nacional donde suele ir Omara Portuondo a tomarse un café y ahí mismo estaba. Conocí a algunos compañeros del congreso ese día y tuvimos conversaciones muy interesantes. Me regresé a casa y me quedé conversando con Alicia hasta la madrugada. El lunes me levanté tempranito y estuve todo el día en el evento. En la primera mesa estaba Agustín y llegó Leonardo Padura con quien luego me tomé una foto. Me gustaron mucho las ponencias pero sobre todo la breve intervención de él, muy generoso en sus respuestas. En la tarde después del almuerzo me tocaba hablar a mí, así que me pude quedar tranquila pronto habiendo cumplido. Al acabar ese día nos fuimos a dar la vuelta por el malecón con mis compañeros y vimos la puesta de sol. Fue amor a primera vista porque la Habana vieja no me causó tanta impresión como ese malecón larguísimo lleno de gente, el susurro del mar, las casa antiguas, la brisa que no refresca y los colores del cielo siempre imponentes y bellos.
El martes en la mañana estuve un rato en el congreso y luego fuimos a Casa de las Américas con Agustín. Después de almuerzo salimos a una librería local y nos fuimos literalmente con cajas de libros porque casi no te dan bolsas. Luego fuimos a pasear por la Habana vieja, caminamos nuevamente todo el malecón y regresamos al hotel para irnos a la cena. El espectáculo me gustó mucho, sobre todo los que hacen música solo con la voz. Pero eso de adelantar la cena de despedida para una noche antes me pareció que no fue chévere con los compañeros que presentaban sus ponencias al día siguiente porque la cena duró hasta bien tarde. Al volver a casa de Alicia estaba esperándome Ramses, así que hablamos, igualmente con él me sentí en confianza desde el primer momento, nos dormimos de madrugada solo porque Alicia nos mandó a la cama. Todo el miércoles nos la pasamos caminando por la ciudad y el jueves fue igual, con la compañía de Leonel. Lo mejor fueron sus anécdotas, las discusiones de arte, de político, de vida. Disfruté mucho esos paseos, aún a pesar del calor abrazador, que al menos nos daba una buena excusa para parar cada tanto por una cervecita Cristal.
El viernes Leonel y yo fuimos a Finca Vigía, la casa de Hemigway, que fue muy bonito. Almorzamos juntos y de ahí lo despedí pues se iba al aeropuerto. Ese fue el único día que comimos en un lugar muy bueno, antes habíamos comido unas ricas pizzas pero nada más representativo, ese día fue pescado con acompañamientos más cubanos, con lo que ellos dicen viandas (que son tubérculos, si entendí bien). En la noche fui con Aliosca a escuchar jazz a La zorra y el cuervo que me gustó mucho, pero estaba muy agotada, después de dos días de caminatas hasta la madrugada, así que acabando nos fuimos a casa sin dilación, pero como no había taxi caminamos, otro tanto más. No es lejos pero era de madrugada y aunque dijeran que la ciudad es segura a mí me daba igual un poco de miedo, pero nada pasó y todo tranquilo. El sábado salimos para la playa con Alicia y Daniel, fue un largo día pero me encantó volver a reencontrarme con el caribe, el agua turquesa, la arena blanca, lo malo que aunque no quise quemarme más igual el sol se filtró por donde pudo. Lo mejor fue poder echarme un par de siestecitas tirada en la arena. En la noche salí con Agustín a tomar una copa en la Habana vieja. El domingo nos volvimos a ver para acompañarlo con algunas compras de último minuto, almorzamos juntos y también lo despedí. Yo me salí a pasear por el malecón cuando bajó el sol y a tomar las últimas fotos. Esa noche compramos cervecitas, tukola para Daniel, y cenamos juntos como despedida. El lunes en la mañana paseé un ratito por el malecón pero sobre todo estuve compartiendo tiempo con Alicia, Daniel y Aliosca. Jugamos un juego llamado uno, muy parecido al ocho locos, pero con cartas especiales para ello. Realmente lo mejor de este viaje, como casi siempre en todo viaje, fue la bella gente que conocí, las grandes amistades que gané. Creo que ahora entiendo un poco más lo que ocurre en Cuba pero también tengo otras dudas. Me alegró mucho el corazón estar en esa isla bella que sigue apostando por un mundo mejor.

miércoles, 10 de abril de 2013

Tanaka

El 17 de marzo fui personera en cuatro mesas en un colegio en San Miguel, estuve hasta la noche en el conteo. En todas ellas ganó el NO y al menos por un momento todo fue felicidad, hasta que ciertos vistos de una jugada política que no habíamos avizorado se hicieron claros cuando la mayoría de los regidores terminaban revocados.
Pero la vida siguió su curso. Fui al cine a ver Cloud Atlas de Tom Tykwer (Lola corre Lola), Andy Wachowski y Lana Wachowski, los realizadores de la trilogía Matrix. El trailer mostraba una suerte de épica universal que pudo haber sido un fiasco pero la verdad me gustó bastante. Luego me enteré de que uno de los hermanos Wachowski era transexual, antes Larry ahora Lana, así que me dio mucho más gusto haber ido a ver el film.
Llevé un taller de documentales con Javier Corcuera auspiciado por la Municipalidad Metropolitana de Lima que disfruté mucho e hice una nota al respecto. Ganó Perú a Chile y tuvimos una linda noche de peña en el Centro Cultural Breña con amigos queridos. Vi también El limpiador de Adrián Saba, pero nos pareció excesivamente larga, con diálogos y escenas demasiado obvios.
En Semana Santa mi mamá me convenció para ir a Tanaka, Arequipa, donde una prima suya tiene casa. Es una playa muy grande caracterizada por sus pozas de agua fría. En efecto el agua estuvo heladísima pero después del primer baño que casi te para el corazón, se podía disfrutar a gusto. Ayudaba a eso un sol avasallador, contrarrestado por unos vientos fuertes. Comí pejerrey de la zona que es grandote, no como el de Lima y otros pescados muy ricos. Así que pude acabar de leer In The Time of The Butterflies de Julia Álvarez y también me leí Cambios de Mo Yan. Me quedé con ganas de leer una novela suya, pero no tengo, así que debo dejarlo pendiente. Disfruté del mar, del sol, de unos días de descanso con mi mamá y Zoila. Jugamos burako pero perdí contra las dos maestras del juego.
Al volver a Lima me corté el pelo. Asistí al conservatorio Empoderadas, sobre mujeres artistas y activistas que proponen nuevos escenarios y reflexiones desde el arte, en el que participaron Natalia Iguiñiz, Karen Bernedo, Adriana Tomatis, Melissa Ghezzi, Natalia Pilo-Pais y Susana Torres. Todas estuvieron muy interesantes, contaron sobre trabajos que habían hecho antes y lo más curioso es que entre ellas no se conocían así que fue pretexto para verse, hablarse y entrar en contacto. Empecé a asistir a la Muestra de Cine Independiente Peruano en la ex filmoteca, hoy reducida a su quinta parte. De todas formas fue bonito volver a ver cine en el Museo de Arte, el que disfruté mucho, así como la conversación con la directora Tilsa Otta. Fui sola a estas actividades porque no siempre hay alguien con tiempo o dispuesto a acompañarme. Al inicio me es duro ir yo sola a cualquier lugar pero es el precio necesario por no dejar las cosas que me gustan. Al menos el ir sola a la filmoteca no me es tan extraño, hace mucho que lo adopté como una estrategia de sobrevivencia. También fui a ver la exposición Bendita eres de Melissa Ghezzi y Sandra Silva, que han hecho en conjunto un poemario en cómic que está súper chévere, en la sala de arte de Euroidiomas que al parecer se perfila como un interesante espacio de difusión artística.
He visitado a mi papá y mis hermanos. Estoy haciendo un informe de derechos humanos para Runa que ya va teniendo forma. Sigo colaborando Con la A en donde acaba de aparecer el número dedicado al cine que yo coordiné junto con Montse Cano, titulado Otra mirada, otra imagen: mujeres tras la cámara.
Estoy leyendo a Lina Meruane que es una excelente escritora chilena, he leído Las infantas y Sangre en el ojo, que recomiendo ampliamente. Lina fue mi profesora en el MFA de escritura creativa en la Universidad de Nueva York. También fui a Gamarra y a una charla en Brahma Kumaris sobre el ego y las emociones. Visité a Rocío, a Rodo, a Hipólito, que así no más no se dejan ver. Me vi con Lunia y Mauricio. Estuvo de paso mi tía Mercedes que vino de Suiza y  tuve la oportunidad de compartir con ella un rico café de algarrobo en Campos de Vida.
Sigo yendo al gimnasio en las mañanas y trato de pasarla tranquila, comiendo saludable, yendo al mercado cada semana y buscando recuperar el ánimo y la alegría de vivir.

viernes, 18 de enero de 2013

Es más que un hasta luego

Aplicándose la Ley de Murphy, como mi tía Martha nos dio cobijas para el bus, esta vez parecía el trópico, así que no las usamos. Llegamos al departamento amaneciendo y luego de organizar un poco las maletas salimos al Walmart para comprar lo necesario para el desayuno, luego nos bañamos y alistamos, ya no hubo tiempo para descansar. Caminamos hacia Coyoacán para cambiar dólares pero al final lo hicimos en Plaza Universidad. Quisimos ir al Museo de Frida Kahlo pero había una cola larguísima y nos esperaban Cynthia y Teresa para el almuerzo en la Coyoacana, así que nos fuimos al Museo de Trotsky y vimos una exposición de nacimientos en el Museo de las Culturas Populares. Fuimos a anotarnos en la cantina, llegó Cynthia con Ixca, Teresa y una amiga muy simpática, la pasamos súper bien; ni bien llegando, la mesa de al lado pagó a los mariachis como por una hora, así que estuvo amena la comida. Luego nos fuimos por un pastel, que yo no comí, dimos la vuelta por el zócalo y el parque de los coyotes y terminamos en un lugar rico pero muy caro, según dijo el resto. Luego Cynthia intentó llevarnos a casa pero nos dejó en el metro porque se perdió y se había hecho tarde, pero eso nos vino muy bien. Dormimos temprano porque la noche anterior en el bus no habíamos descansado bien. El sábado nos fuimos a Coyoacán nuevamente, ahora sí al Museo de Frida Kahlo, luego almorzamos en el Tizoncito, de ahí seguimos con el Museo de las Culturas Populares y como ya estábamos cerca nos fuimos a la Cineteca Nacional que han renovado completamente. Vimos la película La Caza, de Dinamarca-Suecia, del director Thomas Vinterberg, que estuvo muy buena pero fuerte, así que salimos un poco tristes. Al llegar nos agarró una lluvia que se pasó rápido y pudimos ver un poquito de la proyección al aire libre que era Fados, la película de Carlos Saura, también una exposición de fotos sobre Macario (1960), la película mexicana de Roberto Gavaldón más famosa de la historia al parecer, así que nos quedó pendiente buscarla. El domingo fuimos al Castillo de Chapultepec y al Museo de Arte Moderno, terminamos tarde y con mucha hambre, pero se nos antojó pozole así que fuimos a La Casa de Toño. El lunes nos fuimos a Teotihuacán, el paseo estuvo muy bonito, era la primera vez que iba en bus pero fue sencillo llegar e irse. Llegamos a casa a bañarnos y salir al Sushi Roll que ese día tiene dos por uno en sushis. El martes volvimos hacia Chapultepec para ir al Museo de Antropología, desayunamos en la Rosario Castellanos pero Majo me llamó porque no traía su llave, así que luego de dar una vuelta volví a casa para abrirle, cambiar dólares y comprar las entradas para las luchas en Plaza Universidad. De regreso de recoger a Rodo quisimos ir a la Fonda 99, pero como llovía y había que caminar terminamos ayudando a Slim para que siga siendo el hombre más rico del mundo. El miércoles desayunamos con Rocío, Raquel y Joaquín, luego nos fuimos al Museo Dolores Olmedo y de ahí al Embarcadero Nativitas donde nos encontramos con Cynthia y unos amigos suyos. Paseamos bonito por los canales, el día estaba lindo (en la foto). Luego regresamos en el tren ligero y nos fuimos hasta la Cineteca, ahí vimos La maleta mexicana de Trisha Ziff y dio la casualidad que estuvo ahí la directora al final para preguntas y respuestas, estuvo interesante que lo que más le criticaron fue que se había llevado las fotografías a Estados Unidos, pero creo que ella explicó bien su postura. El jueves volvimos al centro, estuvimos en el Munal y en Bellas Artes, almorzamos en Los Girasoles. El viernes en el centro nuevamente fuimos a Tlatelolco con una visita guiada muy chévere en la pirámide, luego recorrimos el museo y el centro cultural que nos gustó bastante. Cambiamos dólares y almorzamos en el Sanborns de los Azulejos. De ahí nos fuimos a las luchas en la Arena México, estuvo divertido, aprovechamos de comprar regalos. El sábado salimos muy tempranito para el WTC y ahí tomamos nuestro tour a Piedra Herrada donde veríamos a las mariposas monarca, subimos a caballo y luego a pie y valió mucho la pena porque fue fascinante. De ahí pasamos por una catarata llamada Velo de novia y finalmente comimos en Valle de Bravo, paseamos un poco, regresamos al DF y visitamos a Oli en su casa. El domingo volvimos al Zócalo para verlo vacío, como deseaba que lo viera Rodo la primera vez. Luego fuimos al Templo Mayor, hicimos una parada estratégica en el Salón Corona, finalmente pasamos al Museo Mural de Diego Rivera, para terminar en el Tenampa pidiendo un par de canciones a los mariachis, que fueron Mujeres divinas y Cielito lindo. Volvimos a casa para que Rodo empezara a empacar. El lunes se atrasó su vuelo así que nos dio tiempo de luego de desayunar dar un paseo por la UNAM, pasar al Office Depot por algunas cosillas finales y luego ir a almorzar, o intentarlo, a la Fonda 99, pero como ese día cierra terminamos en el Asian Bistro. Volvimos a casa por las maletas y de ahí al aeropuerto. Ya en casa yo también intenté hacer un poco de maletas, despedirme de los papás de Rubén y hacer otras llamadas. El martes fui tempranito a desayunar con Oli, salimos a hacer algunas entregas, entre ellas las mantas de mi tía en casa de Sheida, luego almorzamos ahora sí en la 99, pasamos por Coyoacán y tomamos cafecito en el City Market como habíamos venido planeando durante el tiempo que vivimos juntas. De ahí pasé por casa y me encontré en El Gato Macho con Rocío e Ybeth. El miércoles desayuné solita en lo que acababa de empacar, pasó por mí Cynthia. Rubén no dejó que lo viera para que nos despidiéramos. Sí, México, es más que un hasta luego.

jueves, 3 de enero de 2013

Oaxaca de Juárez

Pasada navidad regresé al df a recoger a Rodo del aeropuerto. Me llevé para leer el libro de Cesar Aira Yo era una niña de siete años y me lo acabé. Tuve suerte porque aunque había una fila de autos de 15 kilómetros por la construcción del estadio de Puebla, el chofer fue advertido a tiempo y tomó una ruta alterna que nos retrasó una hora pero nos hizo llegar sanos y salvos. Dejamos las cosas en casa de Inés y nos fuimos al Walmart a hacer compras, tomamos unas cervecitas y al sobre. Al día siguiente salimos hacia el centro, el zócalo estaba ocupado con la pista de hielo así que no fue tan impresionante la salida desde el metro como me pasó a mí la primera vez que llegué a México (hace siete años atrás), pero igual le gustó a Rodo. Fuimos a Palacio Nacional a ver los murales y una exposición del acervo de la Secretaría de Hacienda que nos gustó mucho, luego pasamos a la Catedral, al Museo del Diseño que tenía una exposición de un concurso de plata, almorzamos en el Salón Corona, seguimos camino hacia el Sears frente a Bellas Artes por un café pero todo estaba lleno, lo mismo ocurrió en el Sanborn de los Azulejos, así que decidimos tomar el metrobus hacia casa de Oli, ahí tomamos el café y de paso la visitamos un ratito. Regresamos a casa por las cosas y nos fuimos a Taxqueña. Casi nos morimos de frío en el bus (Rodo ha rebautizado el gl como el gélido). Al llegar a Oaxaca el viernes desayunamos y nos fuimos al centro, estuvimos en el Llano, en el museo de Santo Domingo, almorzamos en Casa de la Abuela con Kazt, Tatiana, Nina y mi tía Martha. Tomamos el cafecito en San Pablo y luego nos fuimos a ver la catedral y anduvimos por el andador turístico hacia el Hub a rentar nuestra bici para pasear en la noche. Las estuvimos probando y me sentía insegura pero luego de un buen rato que empezó el recorrido ya me sentí tranquila, aunque me gustaba que habían muchos niños en el recorrido, a la vez se metían un poco imprudentemente y temía que me hicieran caer y eso pasó, solo fue un golpe pero fue fuerte. Regresamos a casa muy cansados pero nos gustó mucho. El sábado fuimos al mercado de las artesanías y luego al mercado 20 de Noviembre y Juárez, compré algunas blusas y otras cosas, lo mismo Rodo una guayabera y regalitos. Nos encontramos con mi tía para comer en el Zócalo, ahí reservamos nuestra noche de año nuevo en el Terranova. Tomamos el café en la Brújula y ahí se nos unieron Juanita y Beto. De ahí fuimos a la casa de las artesanías y luego al Txaraparta que es un bar muy lindo. El domingo teníamos el tour al Tule, Teotilán del Valle donde Rodo se compró un tapete con el motivo del árbol de la vida, luego a Hierve el Agua que nunca había visitado antes y me gustó mucho (en la foto), lo malo es que el camino tiene muchas vueltas y me mareé horrible, aunque yo suelo ser muy fuerte para esas cosas. Volvimos para comer (nuevamente el camino estuvo infame), de ahí pasamos a Mitla y finalmente a la destilería de mezcal. En la noche jugamos tren con mi tía Martha y tomamos todo lo que había en casa (sangría, ponche). El 31 nos fuimos al tour de Monte Alban, primero ese centro arqueológico, luego Cuilapan de Guerrero, almuerzo, Arrazola y San Bartolo Coyotepec. Rodo compró varias cosas también. Llegamos tardecito justo para bañarnos y volver a salir hacia el zócalo. La cena y los fuegos artificiales estuvieron chéveres, así que la pasamos bien. Todo el primero nos la pasamos vegetando en casa, jugamos tren otra vez. El martes bajamos al centro para ir a la iglesia de Santo Domingo, al Museo de los textiles oaxaqueños que tenía una exposición de zancos (pero bien poco de textiles), almorzamos en la Biznaga (delicioso) y luego fuimos al café en el Arábica, ahí nos encontramos otra vez con Beto y Juanita, de ahí dimos una vuelta y regresamos a casa a jugar tren. El miércoles nos fuimos tarde, luego de haber dejado maletas hechas, fuimos a San Pablo, luego al mercado de artesanías, a comer tlayudas y torta de amarillo, pasamos por el mercado por un tejate y otras cosas ricas para llevar como poleo y cacahuates. Fuimos a la Basílica de la Soledad y a la Casa Juárez, volvimos al andador turístico para la despedida y volvimos a casa antes de partir al df.

lunes, 20 de agosto de 2012

México: check list

Cuando vas de visita o incluso si vives en una ciudad por un largo periodo o toda tu vida siempre quedan lugares pendientes por visitar, cosas pendientes por hacer, restaurantes o bares o cafés que conocer. Las ciudades son universos inmensos, cambiantes, maravillosos. Muchas veces la posibilidad de mostrar la ciudad a otro te permite acortar la lista de pendientes, otras es una razón para conocer lugares no planificados, todo dependerá de los gustos y las necesidades de la otra persona. Es así que he dejado listas de pendientes de todas las ciudades a las que he tenido el gusto de visitar, tanto como en aquellas en que he tenido el placer de vivir. En esta oportunidad, al estar en México, me propuse acortar mi lista pues se trata de cosas demasiado populares o importantes para dejarlas por más tiempo esperando. Es así que visité el Palacio Nacional y vi los murales de Diego Rivera. Caminé por el Jardín Botánico de la Unam. Conocí el Museo de la Bola y la Iglesia de la Conchita. Caminé por el Parque Hundido y por los Viveros de Coyoacán. Visité la galería del Centro Cultural de España, en donde por suerte encontré una exposición sobre los 25 grupos de rock mexicanos que marcaron la historia de la música. Trajiné hasta la Isla de las Muñecas en Xochimilco, mítico lugar que por momentos pensé inexistente, puro mito; o que vislumbré tenebroso, peligroso y fatal, como felizmente no fue, aunque sí un poco espeluznante. Probé la sazón yucateca, la novo comida mexicana, la cerveza artesanal, en nuevos restaurantes de los que para variar no recuerdo el nombre (pero cuando quieran los llevo). Revisité el Munal para ver una exposición de surrealismo y el Palacio de Bellas Artes para ver una (minúscula) exposición de Edvard Munch, así como la de una directora finlandesa Erija-Lissa Ahtila y volver a ver (rápidamente) una de los expresionistas alemanes que ya habíamos visto en Nueva York. Es así que mi check list se redujo un poco pero aparecieron nuevas cosas por hacer, por repetir, además de la siempre gustosa y pendiente visita a los lugares conocidos y queridos, a los sabores familiares, a los amigos y amigas más entrañables. Es por eso que toda visita o todo viaje te roba un poco de tu corazón o a veces incluso, se lo queda completo, sobre todo si ahí se queda la persona que más quieres.

martes, 19 de junio de 2012

Un añito más

El viernes voy a pilates temprano, de ahí estoy en casa avanzando, hasta la noche que me encuentro con Rodo para irnos al centro al cumpleaños de su amiga, estamos un rato en el Bar Zela y luego vamos a la discoteca La Cueva porque hay un evento para conseguir fondos para la Marcha del Orgullo de este año. Nos la pasamos bien, bailando y tomando cerveza y apoyando a la causa. El sábado igual me levanto temprano para ir donde mi papá, almuerzo con él pero ahora es Ximenita la que está resfriada así que comemos algo y con las mismas me dejan en casa. Yo acabo de leer mi libro y me duermo temprano. El domingo desayunamos en casa, luego vamos a Maranga a regar el jardín y ordenar un poco, comemos en una cevichería cerca y luego vamos de compras. En la tarde vamos al Centro Cultural de la Católica a ver una película llamada Los climas de Ebru Ceylan, un director turco. La película me gusta mucho. De ahí a dormir para empezar la nueva semana. El lunes otra vez pilates, cita con Fryné, pasar al banco a poner al día mi préstamo, enviar mi columna. El martes spinning en la mañana, luego busco a Irma y nos vamos al centro de Lima, paseamos por ahí todo el día, vamos caminando desde el Gran Parque de Lima hasta la Plaza Mayor, vemos todas las exposiciones de fotos que encontramos a nuestro camino, comemos en El Cordano y acabamos la noche con un pisco sour en el Bolívar. El miércoles pilates tempranito luego busco a Irma para irnos a la Huaca Pucllana, hacemos el tour que está muy interesante porque han hecho nuevos descubrimientos. Caminamos todo el malecón y almorzamos en Pescados Capitales, de ahí vamos por un café al Virrey. El jueves cita con Fryné en la mañana, luego paso al banco y de ahí al mercado. Me quedo trabajando el resto del día, termino de poner al día mis diarios y empiezo a corregirlos. El viernes voy al pilates en la mañanita, es cumpleaños de mi papá así que lo saludo y quedamos de celebrar el domingo, estoy en casa todo el día trabajando. El sábado nos vamos a Gamarra, llegamos tarde a almorzar y luego voy con Rodo para llevar a Irma al Brisas del Titicaca, conseguimos entradas porque un amigo de Rodo trabaja ahí porque todo está ya lleno por el Día del Padre. El domingo, me levanto tempranito, vamos al mercado y mi papá viene a recogerme, vamos con mi abuelita también, almorzamos en casa, pasan sus vecinos a saludar, luego del café llega mi tío Pepe y nos vamos a ver Madagascar 3 que me hace reír mucho. De ahí a casa a dormir. El lunes cumplo un añito más de vida. Nos levantamos tarde y llegamos a las justas a pilates, luego cita con Fryné, intento ver a mi tía Teresa para que me lea las cartas pero no la encuentro, regreso a casa para almorzar con mi mamá, vamos a La Red y como una causa acevichada y compartimos un seco de pescado con tacu tacu de pallares y su chicha. De ahí mi mamá me lleva a Dédalo para elegir mi regalo. Regreso a casa, muchos amigos y amigas me han saludado por el facebook, otros me llamaron o escribieron y todo eso me hace sentir muy feliz y querida. Llega Jhonny para el lonchecito, también Amelia, Belissa y Rodo, nos quedamos conversando hasta tarde. De ahí a dormir. Ha sido un día nublado pero amanece el martes con un sol esplendoroso y sigue el verano en pleno invierno y eso me hace feliz.

jueves, 24 de mayo de 2012

Despedidas

El jueves voy a visitar a Gabriela, estamos con ella un rato y de ahí volvemos caminando por el Riverside Park, el día está soleado y lindo. Seguimos en la búsqueda de zapatillas porque las que mi mamá trajo murieron en el intento. Al menos compró unas sandalias para caminar pero cuando hace frío mejor es la zapatilla. Almorzamos en Amber comida sushi. En la noche nos encontramos con su amiga Nancy del colegio y nos lleva al Empire State, yo no tenía intención de ir, no estaba en mi lista de pendientes, pero lo disfruté mucho, aunque hubo una cola muy larga igual fue muy bonito ver la ciudad desde las alturas, la cogimos justo al anochecer, hubiera estado mejor ver el sunset pero con la cola que había fue imposible llegar más pronto a la cima. Al salir tomamos un cafecito y de ahí nos fuimos a casa. El viernes nos vamos tempranito a Croton-Harmon con Marguerite, hacemos una caminata con Diane por el río, un ligero almuerzo muy rico, descansar en casa, disfrutar el paisaje y el sol y luego una vuelta por la represa, pero por abajo, todo muy lindo. Volvemos a la ciudad y seguimos en la búsqueda de zapatos. El sábado vamos temprano al Museo del Barrio, vemos la exposición permanente, lamentablemente no hay tour ni hay exposiciones temporales en ese momento, así que yo misma llevo a mi mamá por el Spanish Harlem, de ahí comemos en El paso comida mexicana muy buena y salimos volando para ir a ver El fantasma de la ópera. La verdad que iba con bien pocas ilusiones pero me gustó mucho, los artistas son de primera, el escenario muy bien hecho, los vestidos, las voces, un teatro lindo. Luego a Nueva Jersey a ver a los Andía. Después de desayunar con mi tía Blanca, mi tío Carlos nos lleva a tomar el bus para volver a Nueva York e irnos a Spuyten Duyvil para visitar a Gladys. Almorzamos con ella muy rico, conversamos, disfrutamos la tarde que sigue soleada. Al volver a la ciudad nuevamente vamos por zapatillas pero esta vez sí tenemos éxito, al fin. El lunes amanece lloviendo, tengo cita con Fryné, vamos a ver tiendas y vamos a comer al nook donde comemos sopita de tomate y humus. Visitamos a Gabriela de nuevo, estamos con ella la tarde hasta que nos vamos al Arthus Tavern para despedirme del jazz, pasa Patty un rato por ahí también. El martes desayunamos con Nancy en el Arte Café y como mi mamá se siente un poco cansada nos quedamos en casa hasta la tarde que voy a mi oficina a borrar mis archivos de la compu, sacar lo que me falta y entregar la llave. Después de eso vamos a McNally a la presentación del libro de Sergio, la presentación me gusta. En la noche mi mamá se siente mal y se levanta el miércoles con faringitis así que empieza su cura del limón. En la noche voy a casa de Elvira que es su cumpleaños, me encuentro con Cristina para ir juntas. El jueves seguimos en casa, el día está igualmente muy lluvioso y con truenos, mi mamá sigue con la cura de la naranja. Lo malo es que también su ojo se ha infectado, pero el descanso seguro que le hará recuperarse pronto.

jueves, 5 de abril de 2012

De vuelta al trabajo


El jueves fuimos a visitar a Ada, una amiga de Inés que vive en New Jersey, almorzamos con ella y pasamos todo el día en su casa que está muy bonita. Fue luego un problema volver porque no pasaba el bus y además hacía frío, pero finalmente Ada nos llevó en su carro hasta el paradero de otra línea y llegamos a casa directo a dormir. El viernes yo fui a dictar temprano y esperé a Inés en Washington Square, entonces fuimos por Chelsea, al parque que está en altura, High Line, que nos encantó, el clima estaba precioso así que nos echamos a conversar en unas poltronas de madera, viendo el río y disfrutando del solcito que nos calentaba. Luego fuimos a comer por Times Square al griego que me gusta y de ahí al Moma. Al acabar el recorrido fuimos a New Jersey también ese día para visitar a Rossy, nos tomamos unas cervezas y cenamos juntas y nos regresamos a casa. El sábado estaba muy frío y lloviendo, nos fuimos a Queens al Museo de Louis Amstrong que es su casa, de ahí fuimos por el village a un restaurante de comida de la India que nos recomendó el papá de Inés, estuvo muy bueno y económico. Intentamos ir al Museo de Brooklyn para la fiesta de primero de mes pero había un lío con las líneas del metro y al final cuando íbamos a tomarlo me di cuenta que era 31 de marzo y que no era el primer sábado de cada mes. Así que fuimos al Arthur's un ratito a esperar a Ada que iba a salir con nosotras y que sí había ido hasta el Brooklyn y tuvo que regresarse. De ahí pasamos al Tom & Jerry donde Benny celebró su cumpleaños, de ahí nos fuimios al KGB (en la foto) y ahí estuvimos hasta como media noche que llegó la pareja de Ada a recogernos a todas. El domingo hacía mejor clima pero seguía nublado, paseamos por Brooklyn, por el malecón, luego llegamos ahora sí al Museo y entramos, al salir estábamos agotadas y regresamos a casa, justo a tiempo porque empezó a llover, descansamos un ratito y de ahí tomamos unas cervecitas y comimos unos piqueítos en casa. El lunes en la mañana fuimos de compras, caminamos hasta el Pío Pío, Inés comió pollo a la brasa y yo ceviche, con cervecitas peruanas. De ahí regresamos a casa para alistarnos para la ópera. La ópera estuvo muy bien, aunque era un dramón, la que había visto antes era más cómica. Regresamos a casa para dormir porque teníamos que madrugar. El martes salimos a oscuras para ir al JFK pero llegamos muy a tiempo, Inés registró maletas y todo, de ahí nos tomamos un café hasta que tuvo que pasar hacia el avión. Regresé directo a la universidad a ponerme al día con mails y leer para mi clase de la tarde. También avancé los impuestos que tenía pendientes. Fui a clase de Lina en la noche y llegué a casa literalmente directo a la cama. El miércoles fui a clase temprano, luego terminé uno de mis impuestos, lo mandé por correo, en la tarde fui a clase de yoga. Hilaria hizo una nueva rutina muy buena, me animé a ir a flow e igual me dolió un poco la cabeza pero no tanto. Luego fui a ver una performance de Julieta Paredes que presentaba en NYU. Regresé a casa, hablé con mi mamá y con mi papá y me dormí.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Inecita de visita


El martes dicté en la mañana, luego me puse al día en algunos pendientes, clase con Lina con visita de Open Letter, interesante pero breve. De ahí voy a casa. El miércoles dicto temprano, me encuentro con Giuseppe para hablar de mi texto, luego voy a casa a trabajar mi tesis. El jueves me voy a la piscina, me encuentro con Cristina para hablar de su texto, almuerzo y me voy a casa a seguir trabajando mi tesis y mando una nueva versión. El viernes dicto temprano, luego avanzo lo de los impuestos, voy al yoga y en la noche a McNally a la presentación del libro de Lina. Regreso a casa a dormir, el sábado tempranito voy a buscar a Inés al JFK. Nos toma su tiempo regresar a casa pero vamos conversando, llegamos a desayunar casi a medio día, como el clima está bonito nos vamos a pasear por el central park, de ahí almorzamos en Amber, tomamos cafecito en Magnolias Bakery, con un postrecito y luego vamos un poco a tiendas. Terminamos muertas. El domingo nos vamos al Met, volvemos a atravesar el parque, almorzamos en Amber, otra vez, de ahí bajamos hacia Time Square. El lunes nos vamos a ver la estatua, a pasear por el Brooklyn Bridge y también damos una vuelta por Wall Street, terminamos el día en Arthur's Tavern (en la foto) escuchando jazz maravilloso. El martes yo dicto temprano, de ahí paseamos por Soho, Chinatown, Little Italy, donde almorzamos y seguimos por Union Square hasta el Madison Square Garden, pasamos por el Museo del sexo, muy chévere. El miércoles yo voy tempranito a la oficina a preparar mi clase, luego dicto, regreso para irnos al Museo de Historia Natural, saludamos a rexi, hacemos el tour que es muy bueno porque siempre es diferente, de ahí hacemos un pequeño picnic en el parque porque está soleadito, de ahí vamos uptown para bajar por todo el riverside drive, nos paramos en la 79 para una cervecita y un piqueíto, de ahí seguimos caminando a casa a descansar.

domingo, 18 de marzo de 2012

Santo Domingo II


El lunes desayunamos temprano, conocí a la señora Mary que es quien ayuda a Sandro y Laura en casa, muy simpática. Todos nos pusimos a trabajar, Laura y yo en casa. En el almuerzo comimos gandules (que son un tipo de frejol), con arroz y ensalada, lo cocinó la señora Mary y le quedaron buenísimos. Después de comer salimos a caminar un ratito, yo cambié dinero en el banco y paseamos por un parquecito que está muy cerca de casa. Seguimos la tarde trabajando, en la noche vino Mirla. Fuimos a Adrián Tropical y luego caminamos por el malecón, por la zona colonial hasta el Parque Duarte, ahí conocí a algunos de sus amigos que me cayeron muy bien, tomamos cervezas en el colmado. El martes trabajé todo el día, salimos a almorzar con Sandro en una suerte de menú, comí berenjenas rellenas que estaban muy ricas, parece que es un plato común en la isla, me gustó mucho. Luego tomamos el cafecito en otro lugar más elegante, ahí llegaron amigos de Sandro del trabajo, muy divertidos. En la noche fuimos a encontrarnos con Miguel, el ex jefe de Sandro, fuimos a La Alpargatería que era un barecito donde también vendían alpargatas, tenía un jardín interior muy fresco, ahí tomamos cervezas y comimos una tapas riquísimas. El miércoles seguí con la corrección de los textos de mis compañeros y avancé un poco de mis propios textos, me puse al día en varias cosas pendientes que tenía acumuladas. En el almuerzo la señora Mary preparó también berenjenas pero ahumadas, que comimos con ensalada y arroz y alubias, estaba buenísimo. En la noche vi un ratito a Mirla para despedirnos, fuimos a una librería, pude comprar algunos libros de autores dominicanos. Al volver vimos parte de la película Puss in boots, pero no vimos el final porque ya era muy tarde y nos demoramos un montón en bajar la película de internet. El jueves seguí trabajando y finalmente acabé. Me fui a pasear por el centro un rato y en la noche fuimos a visitar a una amiga de Sandro, cajamarquina, llamada Carolina que me cayó súper bien. Tenía un depa muy lindo y un perro, Lucas, pasamos una velada muy chévere en su casa. El viernes trabajamos medio día. Salimos a almorzar por ahí cerca porque todo el mundo tenía hambre, de ahí fuimos a Boca Chica, tomamos un cafecito en un restaurante frente al mar pero ya no nos animamos a meternos al mar porque empezó un viento y luego llovió. Volvimos a casa, vimos el final de la película y en la noche salimos al centro, primero pasamos al Meson di Bari y luego a Casa de Teatro donde había música en vivo que me encantó. El sábado no tan temprano nos fuimos a la playa Juan Dolio (en la foto), el día estuvo lindo y la pasamos súper bien. Almorzamos con Miguel pero luego él tuvo que ir al aeropuerto. Nosotros nos quedamos hasta la noche. La playa era muy tibiecita aunque corría viento, la gente se mete al mar con su vaso de cerveza y su cigarro y se ponen todos a conversar ahí como si fuera un jacuzzi. Volvimos justo antes de que empiece la lluvia. En la noche fuimos a la XIV Muestra Internacional de cine de Santo Domingo, me encantó la coincidencia. Vimos una película alemana llamada La enfermedad del sueño de Ulrich Köhler (Alemania). El domingo desayunamos juntos y cuando Laura se fue al aeropuerto, me dejaron en el malecón. Primero parecía que iba a llover pero fue un día de mucho sol. No pude dejar de parar en Adrián Tropical, comí otra vez las empanaditas y un jugo. Luego caminé por el malecón, ahora de día para tomar fotos. Llegué al centro y ahí estuve dando vueltas. En la Plaza de Colón conocí a un viejito que había sido embajador en Perú y amaba Lima, así que hablamos un buen rato y me dio su tarjeta. Volví a casa para dejar todo empacado y me fui al cine, hice una matarón de tres películas: El gato desaparece de Carlos Sorín (Argentina), Rosita de Jan Kidawa-Blonski (Polonia) y Violeta se fue a los cielos de Andrés Wood (Chile). Antes de la segunda función pasaron el corto Cold (República Dominicana). De ahí regresé caminando a casa un poco asustada pero no había otra forma de volver. Y me fui en el taxi al aeropuerto. El vuelo estuvo un poco turbulento y estaba un poco asustada pero llegué sana y salva muy temprano en la mañana. Me quedé en casa en la mañana, lavé ropa, desempaqué, compré frutas, pasé al correo, tuve mi cita con Fryné. De ahí fui a pagar mi celular (otra vez), llegué a la universidad, almorcé algo y revisé algunos pendientes. Pero llegó Mariana y luego Benny y nos pusimos a conversar. Tuve clase con Antonio. Me sorprendió salir de clase y que todavía hubiera luz, es la primavera que está llegando. El clima estuvo muy cálido y lindo. Regresé a casa muy cansada con intención de dormir temprano.

lunes, 12 de marzo de 2012

Santo Domingo I


El lunes fui a nadar, tuve cita con Fryné por teléfono, luego me puse a preparar la clase de español, corregir Mi Diario 2 y terminar mis tareas de la semana. En la clase de Antonio llegó una invitada muy buena, una periodista española que estuvo en China más de ocho años y también en Corea del Norte y del Sur, así que nos contó cosas muy interesantes (y preocupantes) de esos países. Luego fuimos al Arthur's Tavern con Antonio, Elvira, Pedro, Nuria y Rossy. Después de la primera tocada, de la que Antonio se sabía todas las canciones, nos fuimos a cenar mexicano, ahí se nos unió Cristina. Al salir hacía un frío del demonio, estábamos congelándonos, así que corrimos prácticamente al metro. El martes el clima mejoró, dicté mi clase temprano luego avancé pendientes, me encontré con Manuel para hablar en inglés y luego tuve clase con Lina que estuvo más interesante que otras veces tras la experiencia de editarnos todos a la Lish (de lishearnos), el editor de Raymond Carver. Regresé a casa cansada. El miércoles tomé examen temprano, volví a la oficina a corregir, en la tarde fui al yoga en el nuevo estudio que me gustó mucho, hice con Cat, una profesora que no conocía pero que me pareció excelente, aunque a la noche me dolía la espalda, me hizo estirar mucho, aunque bien. Aproveché de hacer algunas compras para el viaje. Fuimos a ver This is not a Film de Jafar Panahi, ahí nos encontramos de casualidad a Antonio (Jiménez), la película era tarea de Antonio (Muñoz Molina). Me di cuenta que conocía varias de las películas citadas en el film, como El espejo y El círculo, razones por las que el directo y protagonista fue censurado y condenado en su país. Sus películas denuncian la difícil situación de las mujeres en Irán. De ahí a casa ya tarde y cansada. El jueves fui a la piscina, preparé mi clase para el día siguiente, avancé lecturas y fui al evento del King que estuvo muy bien, presentaban nuestros compañeros egresados. Hubo mucha comida y estuvo buena la charla. Fui a casa a terminar de dejar todo ordenado para el viaje, inevitablemente tuve que empacar trabajo pendiente porque no pude acabar antes. El día estuvo muy calientito. El viernes fui temprano a mi clase, ya no estaba más caliente, fue Rossy para revisar unos pendientes de la revista, de ahí fui a casa, antes pasé a hacer algunas compras. Llegué a casa a mandar mi columna y salir con las mismas al aeropuerto. El camino estuvo lento y pesado, pero llegué bien. En el avión hubo turbulencias, pero pude descansar un poco. Tomé un taxi a casa de Sandro y Laura, se demoraron en abrirme y temí que hubiera llegado al lugar equivocado. Descansé y ya era de día nuevamente. Desayuné con Laura y cuando volvió Sandro del trabajo nos fuimos a la playa. Disfruté mucho de los paisajes y del camino, mucho más de las playas hermosas por las que pasamos. Paramos primero en Parque La caleta (en la foto), donde por la piedra volcánica se hacen pequeños pozos por donde salta el agua del mar cuando pasa por debajo con mucha fuerza, luego en Las Terrenas en Playa bonita y Cosón, pero nos quedamos en el Colibrí, antes comimos pescadito y cervecita en un restaurante bonito frente a la playa. Pero se nubló en el atardecer y no pudimos ver el sunset. Llovió en la noche, estuve leyendo hasta que me dormí. El domingo temprano salimos a caminar, decidimos no ir a ver las ballenas porque de un lado el camino era muy accidentado, con grandes saltos de la embarcación y segundo porque yo pensé que si fuera ballena y nadara miles de kilómetros para ir a aparearme tranquila, no querría que hubiera gente por ahí molestando. Así que nos quedamos, lo cual estuvo bien porque el clima se complicó bastante, estuvo lloviendo y con mucho viento intermitentemente, así que decidimos probar suerte e irnos hacia otro lado, así llegamos a Samaná. Ahí tomamos el bote (solo cinco minutos lejos) a Cayo Levantado y recién pude meterme al agua, riquísima, tomar un poco de sol y tomar una cerveza fría. Pero pronto otra vez llovió, comimos pescado más sabroso pero con espinas y de ahí caminamos un poco para tomar el bote de vuelta. Entonces iba mucho más gente y fuimos despacio, por eso no saltó tanto el bote. De ahí a emprender el regreso a Santo Domingo, vimos una peli en la tele (Si tuviera 30) y luego a la cama. Intenté comunicarme con Mirla pero no fue posible, me escribió diciendo que ella se comunicaría el lunes que estaba fuera de la ciudad.

lunes, 9 de enero de 2012

Sol y mar


Recibimos el año muy a gusto en casa de Dafne, con Eda, Diana, Gustavo, Omar y otros amigos, con uvas y globos amarillos. El primer día del año nos levantamos tarde, Rubén preparó chilaquiles verdes para desayunar y vimos todo el día películas en piyama. Cuando volvió el hambre preparamos pizza y brindamos con cervecita mientras veíamos la primera puesta de sol del 2012 (en la foto). Al final vimos: Moneyball con Brad Pitt que estuvo bien, Horrible Bosses (Quiero matar a mi jefe) que estuvo más o menos, Amor a distancia con Drew Barrymore que estuvo muy bien y Rio que estuvo excelente. El lunes fuimos a Gamarra a hacer compras, luego en la noche tomamos lonchecito con mi tía Martha en San Felipe porque ya se iba al día siguiente. Al regresar pasó Tabata un rato por casa y conversamos un poco. El martes almorzamos ceviche en Magdalena con Gustavo y Diana, llegó Jaime a entregar los libros de mi abuelo Miguel y luego fuimos al Centro Cultural de la Católica a ver la exposición Ficciones asiáticas y en la noche fuimos a casa de Anita en Miraflores. El miércoles nos fuimos a San Bartolo, hizo mucho calor ese día y Rubén comió el mejor ceviche de su viaje, fue de perico y lo comió en Rocío. El jueves nos quedamos también ahí para regresar el viernes en la mañana, cambiarnos e ir a almorzar chifa por el cumpleaños de mi abuelita, le entregamos el libro de mi abuelo como regalo. Pasamos un rato por casa de mi papá y en la noche fuimos al teatro a ver Crónica de una muerte anunciada de Jorge Alí Triana, basada en la novela de Gabriel García Márquez. Luego pasamos a comer un sanguchito a San Antonio y con las mismas nos fuimos al Centro Social Musical Breña donde celebramos el cumpleaños de Diana. El sábado fuimos temprano por tamalitos y humitas al mercado, luego almorzamos en Mama Lola, pasamos al artesanal por las últimas compras y estuvimos en casa con la familia y algunos amigos que fueron a despedirse de Rubén. El domingo después de un rico desayuno nos fuimos al aeropuerto. Después de dejar a Rubén nos fuimos con mi mamá a Minka. Luego del almuerzo desarmé mi arbolito y empecé a ponerme al día en los mails y organizar los días que me quedan en Lima.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Chau añito viejo, ¡hola 2012!


El viernes vamos a Minka con mi mamá para hacer las compras de la semana, nos encontramos con mi tía Martha en Maranga y la jalamos. En la noche voy a recoger a Rubén al aeropuerto, el aeropuerto está llenísimo, apenas encuentro sitio para estacionar y hay miles de personas esperando. El vuelo se atrasa pero solo media hora. Salimos y pasamos al Bembos. El sábado hacemos algunas compras de último minuto en la mañana, luego cocino el arroz que me toca. Llega mi tío Pepe, nos ponemos a conversar. Nos vamos a Maranga para encontrarnos con el resto de la familia y cenar. Regresamos en la noche a abrir regalos. A mi mamá le dan un libro de los mejores restaurantes de Lima, se vuelve nuestra biblia inmediatamente. El domingo voy a casa de mi papá, estamos ahí y luego nos vamos al cine a ver Cuento Chino de Sebastián Borensztein con Ricardo Darín. El lunes intentamos comer lomo saltado pero todos los lugares a los que queremos ir están cerrados, así que comemos en casita guisito de habas y guisito de frejolito verde. En la noche vamos a ver a Rodo a su casa, la pasamos muy bien tomando pisco sour catedral. El martes nos vamos a Punto Azul, después de varios intentos fallidos previos, comemos ceviche, arroz chaufa y un maki de trucha delicioso. En la tarde vamos con mi tía Martha a caminar por el malecón y luego al Virrey y a La Baguette, yo me tomo una hierbaluisa porque sigo llena. El miércoles nos vamos a La Mar a comprobar si de verdad venden el mejor ceviche ahí, como dice nuestra biblia y no, aunque tampoco está mal. Comprobamos que la biblia se equivoca. De ahí pasamos por Dédalo, vamos un ratito a Plaza San Miguel pero no encontramos los zapatos para Rubén y volvemos a casa. El jueves nos vamos a Lince a comprar lentes, luego al Mali, vemos la exposición de Francis Alys, Fernando Bryce y una de arquitectura prehispánica muy interesante. Luego caminamos por el Jirón de la Unión, sin éxito con los zapatos pero encontramos unas sayonadas. Almorzamos en Pardos Chicken, nos hacemos una caricatura, luego vamos a casa a dejar las cosas y a Plaza San Miguel. Ahí nos encontramos con Gustavo y Diana, nos vamos al restaurante del Peruano Japonés, K'tana, comemos muy rico y conversamos hasta tarde. El viernes viene Rocío a casa con Cuau y Joaquín, luego vamos al Museo del jueguete en Miraflores, ahí también nos encontramos con mi papá, pasamos a Vladi por un juguito, tomo jugo de aguaymanto que está delicioso. De ahí visitamos a Rocío en su casa y vamos a tomar algo a la Bodega D. Llegamos rendidos a casa. El sábado nos vamos a almorzar con mi papá, buscamos zapatos en el Jockey Plaza sin éxito, vamos al mercado y regresamos a casa con muchos discos de películas y todo para hacer pizza, previendo que el primero estará todo cerrado. Descansamos mientras llega la hora de ir a casa de Dafne a recibir el año.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cold Spring


Inicio la semana nadando, lo cual me hace sentir muy bien (como que soy una pecesita que añora el mar). Voy a clase con María José, luego a dictar español y finalmente a clase con Diamela. Finalmente en clase con Diamela, en la que se lee mi tercera y última entrega, entiendo lo que ella quiere decir respecto de la política y el arte. Antes me parecía que negaba cualquier relación, idea con la que yo estaba en desacuerdo, pues además me parecía que contradecía el mismo trabajo que ella había realizado durante mucho tiempo. Sin embargo, después de los comentarios sobre el diario que fueron diversos y muy útiles, Diamela dijo que debía olvidar todo principio para escribir, toda vocación redentora porque lo que debe producir la literatura son estéticas y que una estética poderosa va a ser política necesariamente y de que esa es la forma en que la literatura debe intervenir en la política, a través de las estéticas. Con esa idea claro que estoy de acuerdo y me sentí mejor de que finalmente comprendiera su propuesta y su crítica. El martes clases y lecturas, el miércoles piscina otra vez, clase de performance muy buena, en la tarde me encuentro con Consuelo y comemos juntas, luego voy con Rossy al teatro, vemos una obra llamada Aliens with Extraordinary Skills de Saviana Stanescu, dirigida por Joan Kane. Nos invita Sabiana que es amiga de Rossy porque llevaron un taller juntas y también ella organizó la lectura en el Nuyorican Café en abril. La obra es muy buena, me encanta, me hace reír. El jueves clases, luego yoga, creo que recién me siento relajada de la espalda, entre piscina y ejercicio, así que me siento muy bien corporalmente. En la noche evento con Igor Barreto, poeta venezolano que tiene un gran carisma, así que la pasamos muy bien, es un contador nato. El viernes voy a visitar a Gabriela, luego voy al close encounter con Igor Barreto, tenemos una linda conversación en grupo. De ahí salgo volando para ir a la ópera, me encuentro con Nadia, vemos Don Giovanni, de Mozart. Me encanta la ópera, sobre todo la segunda parte en que aparece el fantasma, hasta sale fuego del escenario. El sábado en la mañana hablo con mi mamá, luego vamos con Rossy por el parque a ver las hojas de otoño, pero llegamos un poco tarde porque ya varias se han caído. De ahí vamos a cortarnos el pelo, comemos y regresamos a casa. Yo me pongo a ver Friends, para entender que en esta ciudad si no vives con tus amigos, nunca los ves. El domingo me levanto temprano para encontrarme con Nadia, luego vamos en el carro de Gianmarco a Cold Spring, vamos con Patty y un amigo de ellos Al, que nos cae súper bien. La subida es dura (en la foto) y hace mucho viento arriba porque el sol nos deja bastante pronto, casi nos perdemos pero aparece un señor que conoce bien la ruta, así que lo seguimos, pero va súper rápido y es mayor que todos nosotros. Después de cuatro horas de caminata, vamos al pueblo a comer algo. Regresamos en el auto cantando y haciendo chistes, la pasamos súper bien. Llego a casa agotada para hablar con mi mamá un ratito y meterme a la cama.

domingo, 30 de octubre de 2011

Rocío y nieve


El martes voy a mi clase de inglés, hablamos sobre Halloween, mi profesora organiza una trivia, la pasamos bien, va una chica chilena, así que ya no soy la única latina en esa clase. Tomo examen en la tarde, luego voy a clase de yoga, del nivel elemental, igual es dura, pero la disfruto, espero seguir yendo todas las semanas. El miércoles tengo que reunirme con alumnos, corrijo los exámenes, voy a clase con Jill, logro acabar todas mis lecturas a tiempo otra vez (¡yupi!). Luego me la paso corrigiendo tareas. Voy a la lectura del programa de escritura creativa en inglés, me encuentro ahí con Marguerite y Reid. Regreso a hacer compras porque Rocío llega al día siguiente. El jueves la espero pero el tráfico la atrasa, finalmente tomamos desayuno con Reid y Marguerite. Rocío llega con resfrío así que vamos a la farmacia, luego la embarco para que vaya a una reunión y yo me voy a la universidad. Tengo que tomar examen a una alumna que no pudo darlo el martes. Rocío llega a NYU, la dejo en mi oficina mientras dicto, de ahí salimos por un cafecito en lo que Mariela se desocupa. Cenamos en el Apple y de ahí a casa, la temperatura baja muchísimo. El viernes nos levantamos tarde, de ahí desayunamos, salimos por un café, vamos un ratito a comprar al Century 21, nos compramos unos lentes oscuros bien baratos, luego vamos al Barnes & Noble. De ahí vamos a NYU para el evento sobre Arguedas y Westphalen que sale muy bien (en la foto). Al acabar nos llevan a casa, Mariela se queda un rato conversando en casa y de ahí todas a dormir. El sábado salimos al Moma, dicen que habrá lluvia nieve pero en realidad hay una gran tormenta y no salimos preparadas. Tengo que hacer fila para los tickets en la calle, luego otra fila para dejar las mochilas y los sacos. Vemos un poco de la exposición permanente y de ahí la De Kooning. Luego Rocío se va con Mariela y yo me voy a casa a ponerme buenos zapatos y recoger mis cosas. Llego y la casa está llena de humo, parece que en algún lugar cerca hubo un pequeño incendio, así que tengo que abrir las ventanas. Salgo hacia New Jersey, se cancela el metro porque no hay luz y tengo que caminar a la próxima estación, de ahí caminar al bajarme del bus, es una odisea, ya hay como cincuenta centímetros de nieve en la calle y encima también se va la luz en algunas zonas, llego mojada y agotada. La fiesta en casa de Antonio y Kelly estuvo bien apesar del frío. El domingo almuerzo de despedida por NYU y de ahí Rocío al aeropuerto.

jueves, 13 de octubre de 2011

Montreal


El jueves me voy con mi maleta ya lista para la universidad, voy a la clase de conversación en inglés, el grupo me gusta, la dinámica es diferente que los martes, nos dan una escena que hay que representar, plagada de jerga que se usa mucho, aprendemos el significado de las palabras, luego conversamos de diferentes temas, el tema de ese día es a dónde iremos en el fin de semana largo. Al final la profesora nos deja una tarea de repaso. Dicto mi clase, me gusta mucho mi grupo de alumnos, todos son muy buenos, excepto por un par que a veces se pasa demasiado al inglés, la mayoría estudian y no dan problema, son simpáticos. Luego me quedo avanzando algunos pendientes y tenemos la reunión para definir el tema de tesis. Decido presentar la propuesta del conjunto de cuentos, luego voy para la estación, compro la almohada del cuello que me sirve mucho porque el viaje es largo y cansado, se hacen muchas paradas, una de quince minutos en no sé dónde, luego una en Albany para cambiar de bus y luego en la frontera. Llego a la estación y ahí mismo está Kathy, así que vamos a su casa, me baño y me cambio, tomo algo ligero de desayuno y con las mismas volvemos a salir. La red de metro es muy corta, así que para todos los destinos tenemos que caminar, tomar bus y luego el metro. Pasamos al banco a cambiar dinero y luego vamos a visitar el Lago de los Castores, que me encanta porque las hojas están ya naranjas (en la foto). Luego paramos en el mirador para ver toda la ciudad, se ve mucho verde y mucha agua porque resulta que Montreal es una isla, justo mis dos cosas favoritas, agua y verde (lo que falta es el calor). Luego vamos al centro de la ciudad, ahí almorzamos en el restaurante de Celin Dion llamado Nikel's, que es bien americano, parece el set de Happy Days. Pruebo el putín, que es la comida típica, consiste en papas fritas con queso derretido y salsa BBQ, nada espectacular, de hecho creo que la salsa no le sienta nada bien a las papas. Me tomo un café que me estoy muriendo de sueño. Luego entramos a algunas librerías, busco libros para mis hermanos en francés, los tengo muy presentes al ver todo en un idioma que sé ellos manejan mucho mejor que yo, mejor dicho, que ellos sí saben y yo no. En la ciudad lo más raro es que hay mendigos con perros muy finos, uno no sabe si piden dinero para ellos o para los perros. También se escucha a varias personas hablar en castellano, algunos meseros o dependientes, quizá por la política de migración de Canadá que a diferencia de Estados Unidos, está invitando a la gente a ir para allá, con las problemáticas y ventajas que eso genera, por ejemplo hay mucha gente árabe que parece quieren imponer una visión mucho más conservadora y religiosa de la que existe en la ciudad. Tengo que practicar un poco mi francés y sí recuerdo muchas cosas, hasta entiendo cuando hablan, pero estoy lejos de recuperar lo que alguna vez aprendí. Luego vamos al Viejo Puerto, ahí paseamos mucho, tomamos fotos, caminamos, para cuando llega Ernesto a reunirse con nosotras ya estamos agotadas. Vamos a casa, los acompaño a tomar lonche y me voy a dormir que estoy exhausta. Al día siguiente nos vamos en la mañana a hacer compras a un centro comercial, Ernesto compra ropa y Kathy y yo paseamos por las tiendas, entramos a una tienda de lavanda muy buena, la lavanda es un producto típico de la zona, así que encuentro varias cosas bonitas. Encuentro también una librería barata. De ahí nos vamos al Oratorio de San José, que está en una colina, vemos gente subiendo de rodillas, en una ciudad que no es muy religiosa es impresionante. Luego pasamos a hacer algunas compras y por un vino y comemos en casa una pasta. Estamos ya muy cansados para salir otra vez, como dije el transporte es bien agotador por tener que estar cambiando de uno a otro. Nos quedamos viendo una película, una comedia llamada Never Again de Eric Schaeffer (2001). Luego a la cama que hay que madrugar, al día siguiente salimos muy temprano para un tour a Mont Tremblant. La primera parada es en el Lago de Agata, donde paseamos en barco, luego tomamos un café y hacemos una caminata mientras el resto del tour almuerza a las 11am. La mayor parte del tour es de chinitos con niños, quizá por eso lo hacen. El pueblo es pequeño y tranquilo, Kathy y Ernesto se comen una Cola de castor que es un postre, yo no puedo comer tanta azúcar tan temprano. De ahí llegamos a Mont Tremblant, paseamos por el pueblo que es pequeño y bien pintoresco, las casas son de colores y se ven las colinas llenas de árboles naranjas. Hay un lago cerca pero la principal atracción son las colinas que en invierno se llenan de nieve y se puede esquiar ahí. Subimos en el teleférico y la vista es impresionante. Al regresar, como no hemos comido nos vamos a Les 3 Brasseurs y comemos una pizza muy rica y yo pruebo la cerveza blanca que resulta mi favorita. Llegamos a casa a media noche para caer rendidos. El lunes pasa por casa Françoise, amigo de Kathy. Luego de desayunar nos lleva a recoger manzanas en el campo, es bonita la experiencia y me gusta nuevamente disfrutar del paisaje y el contacto con la naturaleza. Pasamos a hacer compras y llegamos a casa a comer. Françoise hace una ensalada deliciosa con arándanos y manzana y eso que a mí no me gusta usualmente la ensalada dulce, esta me encanta, la acompañamos con pescado y arroz. Luego de eso estamos muy cansados para salir, así que vemos otra película, Wimbledon de Richard Loncraine (2004), con Kirsten Dunst y Paul Bettany, me encanta, la disfruto mucho, es una película romántica pero me distrae y me relaja. Luego otra vez a la cama. El martes Ernesto tiene que trabajar así que se va temprano, Kathy y yo desayunamos y nos vamos a la Biósfera, me encanta, hacemos el recorrido del museo, nos dan una clase sobre la polinización , luego visitamos otras exposiciones, una de ropa ecológica, visitamos la casa solar que tienen ahí y otras salas. Queremos volver a comer pero nos vamos directo al Museo de Bellas Artes, es gratis ese día, lo recorremos casi todo, terminamos muy cansadas. Comemos algo rápido y regresamos a casa para recoger a Ernesto y pasar a la exposición de linternas chinas en el Jardín Botánico. Es fabuloso el espectáculo, hay mucha gente haciendo cola, lo cual es raro en la ciudad, pero vale la pena. Lo malo es que justo ese día hace bastante frío y hacemos una fila de al menos media hora y luego una caminata de una hora por la instalación, así que termino un poquito congelada. Lo hacen sobre un lago y se ve muy lindo. Nos da tiempo a las justas para volver a casa por mi maleta y volver a salir hacia la estación de buses, me dejan y se van, con la promesa de su visita a Nueva York pronto. Yo tomo el bus, hago las tres paradas de rigor y esta vez la almohada de cuello no me sirve mucho, termino adolorida. LLego a las ocho de la mañana, descanso un rato, luego me baño y me cambio para ir a mi hora de asesoría en la oficina, avanzo algunos pendientes, voy a clase de performance y luego cancelo mi cita con Manuel y con mi alumno porque estoy literalmente exhausta, cayéndome de sueño. Voy a casa a dormir. Me despierto como a las siete para avanzar algo en la compu y luego me vuelvo a dormir. El jueves voy temprano a la oficina, paso a mi clase de inglés, luego avanzo algunos pendientes, dicto mi clase, siempre estoy nerviosa antes de ir pero la disfruto mucho. En la noche hay evento en el King sobre traducción que me parece excelente, también va Rosana que está en la ciudad en ese momento, conversamos un rato, es bueno verla. Regreso a casa un poco más relajada, necesito inspiración para retomar la escritura que tengo que entregar mi texto el lunes, otra vez.

sábado, 17 de septiembre de 2011

De nuevo en el barrio


El domingo me levanto un poco tarde, desayuno y voy a ver a Gabriela, es bueno verla, conversamos y nos acompañamos un rato. De ahí me encuentro con Nadia, vamos a comer a Amber un sushi delicioso, luego vamos por un café y un postrecito al Magnolia Bakery y paseamos por la ciudad que ese día está un poco nublada pero todavía se siente el verano. Nos despedimos, me reuno un ratito con Melina que va a ver una película pero yo me voy a casa a leer y prepararme para una semana muy dura. El lunes me levanto un poco cansada todavía porque no puedo dormir bien así que no voy a nadar, me voy a observar la clase modelo, de ahí me paso a mi clase con María José, me salgo para dar mi clase de español y de ahí llego tarde a la reunión de bienvenida. Rossy dice unas palabras sobre la revista y yo me presento brevemente. Luego me acompaña a comer algo rápido y paso con las mismas a mi clase de Diamela. Me da gusto volver a ver a Diamela, se hace el cronograma de lecturas, mi primera lectura será el 3 de octubre. Regreso a casa muy cansada, he tenido clases sin parar de 11am a 8pm. El martes me levanto temprano y me voy hacia la universidad para leer y avanzar con los trámites para Canadá. Observo la clase modelo, luego me junto con Rossy para almorzar y de ahí voy a mi clase de la tarde, al salir avanzo los trámites y pendientes de clase, problemas con los alumnos que no terminan de estar bien ubicados y estamos en el cóctel de bienvenida del departamento de español y portugués. Al acabar nos vamos para casa, sigo con problemas de sueño, reviso los documentos para la embajada y me doy cuenta que me falta uno. El miércoles me levanto a primera hora, voy a la biblioteca a llenar e imprimir el formulario que me falta pero está malogrado el sistema de impresión, lo hago dos veces fallidas y termino en mi oficina a las corriendas. Me voy a la embajada, dejo los documentos y me sorprende que me digan que regrese al día siguiente. Vuelvo a la oficina para mis horas de asesoría, luego me voy a mi clase sobre performance sin haber tenido tiempo de acabar todas las lecturas (aunque hice la gran mayoría), sin haber subido nada al blog de la clase y sin haber tenido un poco de calma para ordenar mis ideas. La clase está muy buena, las ideas compartidas chéveres pero no me animo a participar. Regreso a la oficina y luego vamos con Benny al Instituto Cervantes para la inauguración del festival de cine peruano. Allá nos encontramos con Rossy, Mariela, Odi y sorpresivamente también con Christian a quien hemos estado tratando de ubicar hace días. Vemos un pequeño video sobre Machu Picchu y luego la película sobre La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa dirigida por Lucho Llosa. La proyección no es muy buena, nos tapa un señor de adelante y el libro es mil veces mejor pero igual la pasamos bien. Luego hay un convite con pisco sour, chilcanos y cevichito que están muy buenos, cortesía del restaurante Panka que está en el Greenwich Village y del que Melina ya nos habló muy bien. Conocemos al chef, Emanuel Piqueras. Regresamos a casa y nos tardamos porque no hay línea E así que tenemos que dar un vueltón. El jueves me levanto temprano, voy a observar clase, de ahí me voy a la embajada de Canadá y me sorprende que me devuelvan ya mi pasaporte, me da un poco de rabia porque como decían que se demoraban como un mes en dar la respuesta yo hice el trámite esta semana que estaba en realidad muy ocupada, pero al final todo se hace de un día para otro. Como me dan la visa se me pasa el enojo, finalmente ya la tengo y ya puedo organizar mi visita a Kathy. Regreso para almorzar con Rossy y voy a mi clase de la tarde, regreso a la oficina y pasamos de ahí al recital de bienvenida. El recital sale excelente, los textos que se leen muy buenos y nos permite conocer a los nuevos compañeros y compañeras. Va Nadia y me alegra verla ahí y luego nos vamos con el grupo a seguirla en un bar cerca, acabamos en terapia de grupo contándonos varios problemas personales y todos mucho más cerca (y lejos). El viernes en la mañana me levanto un poco más tarde, avanzo algunos pendientes, termino de leer las lecturas para Diamela, voy a la oficina a preparar los materiales para la reunión de la revista Imanhattan y a imprimir los documentos de las clases de español de la semana. A la reunión de la revista va mucha más gente de primer año que de segundo, pero se hace un ambiente un poco tenso, por traer a colación los errores que se cometieron el año pasado, aunque hay toda la intención de nuestra parte de que no se vuelvan a cometer. Finalmente se hacen las comisiones. Nos vamos al Tourch Club al cóctel de graduados, ahí nos encontramos con Montse y con Elvira, la pasamos muy divertido. Nos vamos a casa un poco más tranquilas pero me quedo bastante desilusionada por el ambiente que se creó en la reunión. El sábado en la mañana me despierto temprano para hablar con mi mamá que no he podido comunicarme con ella toda la semana. Luego me encuentro con Nadia, cruzamos el parque para llegar a El Museo del Barrio. El tercer sábado de cada mes hay visita gratis. Vamos primero al walking tour por el Spanish Harlem. Aunque ya he ido antes es ahora completamente diferente, nos encontramos con mucha gente en la calle que participa del tour, nos encontramos con Many, uno de los muralistas, que está rehaciendo un mural, así que lo ayudamos (en la foto). El guía de esta ocasión tiene un espíritu muy creativo y rapea y dice poemas, él se define como "art educator", una profesión que me gustaría adoptar si no en esta vida, en la próxima. Almorzamos en El paso comida mexicana muy buena que rematamos con un cafecito y churros que están deliciosos. De ahí regresamos caminando al museo, hacemos el tour, en la exposición temporal hay muchas obras que han estado en la calle, grafitis, instalaciones, muy interesante. De ahí compramos algunas cosillas (inevitable) y volvemos por el parque caminando, pasamos por el reservorio y seguimos la viada. Nos despedimos de Nadia y con Rossy vamos a casa para mandar algunos mails pendientes de la revista. Llega Reid a casa, así que salimos a tomar una cervecita, de ahí paso al Fairway por algunas compras mínimas y así se acaba mi día y una semana verdaderamente intensa y muy agobiante.