jueves, 29 de septiembre de 2011

Decidir es un derecho


El 28 de setiembre se conmemora el Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y El Caribe, dado que la mayoría de los países latinoamericanos tienen legislaciones restrictivas de los derechos de las mujeres a decidir sobre sus vidas y sus cuerpos, las cuales afectan principalmente a las mujeres de más bajos recursos.

El 2007, México dio un gran salto hacia la justicia social cuando se logró la despenalización del aborto y el acceso libre y gratuito al mismo en casos de violación, cuando la vida o salud de la mujer está en peligro, en casos de malformaciones graves, por razones de pobreza y mientras se realice dentro de las doces primeras semanas de embarazo.

Este logro que sincera un problema de salud gravísimo, se aprobó en la Ciudad de México y tuvo una dramática secuela de reformas estatales en las que se cambió la legislación vigente para reconocer “el derecho a la vida desde la concepción y hasta la muerte natural”, en diecisiete estados del país: Baja California, Morelos, Jalisco, Sonora, Puebla, Colima, Durango, Nayarit, Quintana Roo, Guanajuato, Campeche, San Luis Potosí, Querétaro, Yucatán, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas (así también Chihuahua ya previamente).

Esta situación creó un panorama contradictorio pues si bien el avance era patente en la capital, en los estados se vivió un clima de franco retroceso, lo que generó más centralismo pues miles de mujeres viajaron hasta el Distrito Federal para practicarse abortos legales que en sus ciudades estaban penalizados, limitando el acceso para quienes podían afrontar ese gasto o ese tiempo. Se han formado colectivos que apoyan a las mujeres que necesitan un aborto seguro, sea para que se lo practiquen en sus propias casas o para que accedan a los servicios que se dan de manera gratuita en la capital, como el Fondo María, por mencionar solo uno; pero los retrocesos federales restringen el gesto democrático que se obtuvo históricamente el 2007.

Las iniciativas que modificaron las leyes federales no pueden contradecir la Constitución nacional, que debe ser la guía y la ley primordial del Estado. Las leyes federales no tienen la facultad para definir un nuevo concepto de persona jurídica, se trata de un hecho anticonstitucional y anti laico. En los hechos estas reformas restringen la libertad reproductiva y criminalizan a las mujeres que se practican un aborto, aún en casos de violación, también resultan restrictivas para la utilización de métodos anticonceptivos, la anticoncepción de emergencia y para prácticas como la reproducción asistida. Es decir, afectan no sólo a aquellas mujeres que no quieren ser madres sino incluso a quienes desean serlo. Además obstaculizan el cumplimiento de los compromisos adoptados por el Estado Mexicano en materia de derecho a la salud y una vida libre de violencia.

La Campaña Nacional por el Derecho a Decidir, ministros y otras instituciones han presentado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) los casos de inconstitucionalidad para que las reformas federales se anulen. Esta semana la discusión acerca de las acciones de inconstitucionalidad respecto a las reformas que penalizan el aborto en San Luis Potosí y Baja California se debatieron en la Suprema Corte. A pesar de que expertas, activistas y grupos diversos se han manifestado desde hace meses en defensa de los derechos de las mujeres en este área, se desplegaron fuertes presiones para que la Corte avale las reformas que en esos y otros 15 estados restringen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de hecho violan nuestros derechos humanos. Grupos con muchos recursos han publicado desplegados y promovido el envío de cartas masivas a los ministros

Si bien existía una inclinación de la Suprema Corte a declarar inconstitucional proteger la vida prenatal toda vez que se vulnera la dignidad de las mujeres y sus derechos fundamentales, en particular reproductivos y a la salud, la coyuntura ayudó a que los núcleos de poder, especialmente aquellos movidos por creencias religiosas que buscan condenar a las mujeres a una maternidad no deseada y legislar sobre sus cuerpos, utilizaran sus influencias para revertir lo avanzado en esta materia. Y es lamentable saber que se declaró la nulidad de las acusaciones de inconstitucionalidad.

En el Perú el aborto está penalizado en todas sus formas y el único aborto legal, que es el terapéutico, aquel permitido por estar en riesgo la salud de la mujer, no se cumple en ninguno de los centros de salud del país, en parte por la nefasta influencia que los “políticos con sotana” tienen, a pesar de algunas iniciativas desde el Ministerio de Salud por implementar un protocolo de salud para dichos casos; a pesar de que nuestro Estado se declara libre, soberano y laico.

Son preocupantes las cifras que informan que el 60% de los embarazos en el país fueron no deseados, y que más de la mitad (35%) terminan en abortos clandestinos , con grave riesgo para la salud de las mujeres (1). Muchas de las mujeres que quieren ser madres y se acercan a los servicios de salud para dar a luz encuentran las camas ocupadas por mujeres que llegan en estado grave por abortos mal practicados, que pudieron evitarse si se afronta el problema con seriedad y democracia y si se brindaran servicios de calidad para las mujeres, una educación sexual eficiente, acceso a medios anticonceptivos de garantía y la distribución de la píldora del día siguiente, como ha recomendado el Comité de Derechos Humanos. Dar la espalda a este problema es seguir condenando a las mujeres a la marginación, al sufrimiento, a la desigualdad y a la muerte.

Dejemos de permitir que mujeres, niñas, adolescentes, adultas, sigan muriendo por causas fácilmente superables, porque el Estado y posiciones religiosas que no reconocen el libre albedrío les impide ejercer su derecho. ¡Porque decidir es un derecho, decidir no es un delito!

(1). Boletín Informativo. Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán. 28 de setiembre 2011.

sábado, 24 de septiembre de 2011

70 añitos


El domingo me quedo en casa, lavo ropa y luego me encuentro con Claudia por Union Square para entregarle un encargo para Oli. Hablo con mi papá por teléfono y como el día está cálido, aprovecho de sentarme un rato en Washington Square a escuchar música. Regreso a casa y me acuesto temprano para empezar otra intensa semana. El lunes temprano voy a la piscina, a la clase modelo de Patricio, luego a mi clase de español y a la clase de Diamela más tarde. El martes piscina temprano nuevamente, ya no voy a clase de Patricio, se acabaron las clases modelos así que me quedo leyendo sobre performance, almuerzo con Rossy en el sitio italiano, comemos pizza y una ensalada griega que es fabulosa. Dicto mi clase de español y a la salida vamos con Rossy al parque, vemos a un chico tocando el hang, que es una suerte de tambor de metal, muy chévere, compramos el disco. Luego nos vamos a hacer las manos y los pies, me alegra ver que mis uñitas de los pies ya están casi curadas. A Rossy se le ocurrió ver su horóscopo ese día temprano y decía que iba a gastar mucho dinero, así que nos lo tomamos a pecho, ¡no podemos ir en contra del destino! Entramos a una tienda hindú y yo compro unos aretes y ella también, además de algo de ropa. De ahí vamos por una cerveza a Ofrenda. No veo muy convencido a Luis de hacer otro recital ahí y nos soplamos una larga y absurda conversación sobre sexo, desde una visión bastante machista (la de él) pero aparte de eso la pasamos súper bien. El miércoles me encuentro un rato con Marguerite en casa, de ahí voy a seguir con las lecturas y paso a mi clase. Me toca exponer, creo que lo hago bien pero ya luego todos quieren participar y no puedo compartir todas mis ideas sobre las lecturas que apenas acabé (y me faltó un texto por lo que sigo un poco frustrada). Me encuentro con Manuel para un café y luego con Consuelo, de ahí voy a casa a dormir. El jueves piscina en la mañana, luego cita con Jill, me encuentro con Tirso y conversamos un rato. Acabo de leer los textos para la clase de metodología. Tengo mi clase de español, tomo examen, regreso a corregir inmediatamente. Voy a la conversación con Javier Molea que nos comparte sus ideas, de ahí sigo corrigiendo, acabo de corregir y voy a casa. El viernes me quedo en casa en la mañana, voy a la oficina luego de comer para corregir las tareas, de ahí me voy a MacNally, tomo café con Karen y me quedo a la presentación que sale muy bien. El clima está loco, llueve y hace mucho calor, pero unos días atrás parecía que ya llegaba el frío del otoño, uno no sabe qué ponerse. De ahí pasamos a un bar por una cerveza y luego voy a casa. El sábado temprano vamos con Brad a casa de Will y todos vamos al cumpleaños sorpresa de Reid, a celebrar sus ¡70 años de vida! La velada es súper simpática, la paso muy bien (en la foto), me siento muy agradecida por conocerlos y poder compartir con ellos y la gente que los rodea. Me jalan de regreso a Nueva York en taxi con chofer, así que es un paseo de lujo considerando que fui en la parte de atrás del carro de Will con los niños gritando y me mareé un poco. Regreso a casa a seguir con lecturas y trabajo pendiente, a Nadia le han hecho un tatuaje así que quedamos de vernos otro día porque necesita descansar y Rossy sigue en Tenesse cuidando a su hermana, así que me quedo solita en la ciudad.

sábado, 17 de septiembre de 2011

De nuevo en el barrio


El domingo me levanto un poco tarde, desayuno y voy a ver a Gabriela, es bueno verla, conversamos y nos acompañamos un rato. De ahí me encuentro con Nadia, vamos a comer a Amber un sushi delicioso, luego vamos por un café y un postrecito al Magnolia Bakery y paseamos por la ciudad que ese día está un poco nublada pero todavía se siente el verano. Nos despedimos, me reuno un ratito con Melina que va a ver una película pero yo me voy a casa a leer y prepararme para una semana muy dura. El lunes me levanto un poco cansada todavía porque no puedo dormir bien así que no voy a nadar, me voy a observar la clase modelo, de ahí me paso a mi clase con María José, me salgo para dar mi clase de español y de ahí llego tarde a la reunión de bienvenida. Rossy dice unas palabras sobre la revista y yo me presento brevemente. Luego me acompaña a comer algo rápido y paso con las mismas a mi clase de Diamela. Me da gusto volver a ver a Diamela, se hace el cronograma de lecturas, mi primera lectura será el 3 de octubre. Regreso a casa muy cansada, he tenido clases sin parar de 11am a 8pm. El martes me levanto temprano y me voy hacia la universidad para leer y avanzar con los trámites para Canadá. Observo la clase modelo, luego me junto con Rossy para almorzar y de ahí voy a mi clase de la tarde, al salir avanzo los trámites y pendientes de clase, problemas con los alumnos que no terminan de estar bien ubicados y estamos en el cóctel de bienvenida del departamento de español y portugués. Al acabar nos vamos para casa, sigo con problemas de sueño, reviso los documentos para la embajada y me doy cuenta que me falta uno. El miércoles me levanto a primera hora, voy a la biblioteca a llenar e imprimir el formulario que me falta pero está malogrado el sistema de impresión, lo hago dos veces fallidas y termino en mi oficina a las corriendas. Me voy a la embajada, dejo los documentos y me sorprende que me digan que regrese al día siguiente. Vuelvo a la oficina para mis horas de asesoría, luego me voy a mi clase sobre performance sin haber tenido tiempo de acabar todas las lecturas (aunque hice la gran mayoría), sin haber subido nada al blog de la clase y sin haber tenido un poco de calma para ordenar mis ideas. La clase está muy buena, las ideas compartidas chéveres pero no me animo a participar. Regreso a la oficina y luego vamos con Benny al Instituto Cervantes para la inauguración del festival de cine peruano. Allá nos encontramos con Rossy, Mariela, Odi y sorpresivamente también con Christian a quien hemos estado tratando de ubicar hace días. Vemos un pequeño video sobre Machu Picchu y luego la película sobre La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa dirigida por Lucho Llosa. La proyección no es muy buena, nos tapa un señor de adelante y el libro es mil veces mejor pero igual la pasamos bien. Luego hay un convite con pisco sour, chilcanos y cevichito que están muy buenos, cortesía del restaurante Panka que está en el Greenwich Village y del que Melina ya nos habló muy bien. Conocemos al chef, Emanuel Piqueras. Regresamos a casa y nos tardamos porque no hay línea E así que tenemos que dar un vueltón. El jueves me levanto temprano, voy a observar clase, de ahí me voy a la embajada de Canadá y me sorprende que me devuelvan ya mi pasaporte, me da un poco de rabia porque como decían que se demoraban como un mes en dar la respuesta yo hice el trámite esta semana que estaba en realidad muy ocupada, pero al final todo se hace de un día para otro. Como me dan la visa se me pasa el enojo, finalmente ya la tengo y ya puedo organizar mi visita a Kathy. Regreso para almorzar con Rossy y voy a mi clase de la tarde, regreso a la oficina y pasamos de ahí al recital de bienvenida. El recital sale excelente, los textos que se leen muy buenos y nos permite conocer a los nuevos compañeros y compañeras. Va Nadia y me alegra verla ahí y luego nos vamos con el grupo a seguirla en un bar cerca, acabamos en terapia de grupo contándonos varios problemas personales y todos mucho más cerca (y lejos). El viernes en la mañana me levanto un poco más tarde, avanzo algunos pendientes, termino de leer las lecturas para Diamela, voy a la oficina a preparar los materiales para la reunión de la revista Imanhattan y a imprimir los documentos de las clases de español de la semana. A la reunión de la revista va mucha más gente de primer año que de segundo, pero se hace un ambiente un poco tenso, por traer a colación los errores que se cometieron el año pasado, aunque hay toda la intención de nuestra parte de que no se vuelvan a cometer. Finalmente se hacen las comisiones. Nos vamos al Tourch Club al cóctel de graduados, ahí nos encontramos con Montse y con Elvira, la pasamos muy divertido. Nos vamos a casa un poco más tranquilas pero me quedo bastante desilusionada por el ambiente que se creó en la reunión. El sábado en la mañana me despierto temprano para hablar con mi mamá que no he podido comunicarme con ella toda la semana. Luego me encuentro con Nadia, cruzamos el parque para llegar a El Museo del Barrio. El tercer sábado de cada mes hay visita gratis. Vamos primero al walking tour por el Spanish Harlem. Aunque ya he ido antes es ahora completamente diferente, nos encontramos con mucha gente en la calle que participa del tour, nos encontramos con Many, uno de los muralistas, que está rehaciendo un mural, así que lo ayudamos (en la foto). El guía de esta ocasión tiene un espíritu muy creativo y rapea y dice poemas, él se define como "art educator", una profesión que me gustaría adoptar si no en esta vida, en la próxima. Almorzamos en El paso comida mexicana muy buena que rematamos con un cafecito y churros que están deliciosos. De ahí regresamos caminando al museo, hacemos el tour, en la exposición temporal hay muchas obras que han estado en la calle, grafitis, instalaciones, muy interesante. De ahí compramos algunas cosillas (inevitable) y volvemos por el parque caminando, pasamos por el reservorio y seguimos la viada. Nos despedimos de Nadia y con Rossy vamos a casa para mandar algunos mails pendientes de la revista. Llega Reid a casa, así que salimos a tomar una cervecita, de ahí paso al Fairway por algunas compras mínimas y así se acaba mi día y una semana verdaderamente intensa y muy agobiante.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Dos primeras clases


El martes quería ir a mi clase medio elegante y me compré unas sandalias negras para usar mi pantalón negro, pero en la mañana estaba lloviendo y anunciaron lluvias para toda la semana por un huracán que viene desde New Orleans. Así que no me queda otra que ir en botas y jeans y una camisita seria. Tempranito voy a la piscina, luego a la oficina y empiezo las clases. El aula bien, el grupo bueno, aunque tengo más de 18 alumnos lo que significa que algunos se irán. Almuerzo con Rossy en el Apple y luego regreso a coordinar con Heriberto algunos temas, pero en eso llega María José a proponerme un cambio de clase, al principio pienso que solo por un día pero no, es para todo el semestre. Como no se me cruza más que con la clase de ella, entonces acepto para aliviarles el problema, pero me quedo nerviosa por tener dos primeras clases, cuando uno conoce al grupo ya va mucho más tranquila que antes de verlos la primera vez. Termino de preparar clase. El miércoles voy temprano a la piscina y lugo a la oficina, como mi ensalada de quinua y luego me voy a clase sobre performance con Jill. La clase me parece fabulosa, me encanta, la forma de plantear el curso, las preguntas a contestar, el diálogo y las lecturas propuestas me parecen lo máximo. Regreso muy contenta y me voy con Manuel a tomar un cafecito y conversar en inglés. Luego de eso vuelvo a la oficina un ratito más, paso a la biblioteca por unos libros y regreso a casa. Ayudo a Oli en un trabajo que me pidió y en el que ya la ayudé el lunes también para una guía de acompañamiento. El jueves voy a la piscina temprano y luego a la clase modelo de Patricio, ahora que no se me cruza con mi horario sí puedo ir. Me doy cuenta que él tiene una gran seguridad basada en que maneja la gramática a la perfección. Almuerzo con Rossy y de ahí voy a mi clase. El grupo es más chiquito y el aula me parece mucho mejor distribuida. Los alumnos son simpáticos, a excepción de uno que se nota bien problemático y todo el tiempo está con cara de aburrido. Hago la presentación del mate burilado que creo que sale bien y en general me siento a gusto. Veo a Heriberto un ratito para unas consultas y finalmente tenemos la reunión con Mariela sobre la revista. Al acabar decidimos ir a MacNally para la presentación de Granta y de paso hablar con Javier, pero Javier se va a una clase entonces nos quedamos a la presentación y luego vamos un ratito al jazz inclusive. El viernes me levanto tarde y no voy a la piscina, me quedo trabajando en casa toda la mañana, aunque se me va en averiguar sobre la visa para Canadá, en comprar mi pasaje de regreso de Lima y en varias otras cosas, ¡nada de escribir! En la tarde me encuentro con Rossy para hablar con Javier, la reunión es muy productiva. De ahí vamos al cóctel que está bueno pero no encontramos a nadie conocido y regresamos a casa. El sábado lavo ropa, empiezo con mis lecturas sobre performance, organizo la lista de mis alumnos. En la noche vamos con Melina y Paty al jazz, Paty lleva también a GM (en la foto). Tocan los mismos grupos que vimos el jueves con Rossy, son buenos. Me regreso a casa muy cansada.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Labor Day


El miércoles me quedo en casa descansando y poniéndome al día en los pendientes, en el mail y otros. Estoy triste porque mi mamá se fue y me quedé solita. Aprovecho de estar todo el día en piyama trabajando en casa. En la tarde para levantarme el ánimo decido ver Head in the Clouds que me prestó Rossy, pero tiene un final muy triste y me pone más depre. El jueves me levanto temprano y voy a nadar, me da gusto volver a retomar el ejercicio ordenadamente. Hago compras y averiguo lo del pago para el encuentro feminista, checo pasajes por internet. Como sigo un poco triste hablo con Inés por teléfono y nos ponemos al día en las novedades. Me manda fotos de su depa y se ve muy bonito. El viernes en la mañana voy a la piscina nuevamente, luego regreso a desayunar, paso al banco y al correo y voy a la reunión de coordinación de español. Este año no hay pizza y mi coordinador es Heriberto porque voy a dictar español tres, nivel intermedio. Así que ya no estaré con Tirso, pero él dice que es un ascenso. Después de la reunión me encuentro con Rossy y almorzamos en el restaurante de comida thai pero pido un plato que es un poquito dulce y no me gusta del todo, es la primera vez porque siempre me gusta todo lo que pido. Me dan mi misma oficina aunque ahora seremos ¡cinco! Y la oficina es chiquita así que va a estar un poco caótico, porque además hay un alumno de doctorado que la ha okupado y está llena de libros, hasta el techo. Pero al pasar por ahí lo encontramos y dijo que este martes es su sustentación y que ya luego va a despejar el área, esperemos que sí. Pasamos a que Rossy deje su rollo para revelar, pues hasta ahora no hemos visto ninguna foto de esa cámara que se compró. Nos regresamos ya para el departamento cuando nos encontramos a Manuel y Edgardo, así que nos vamos por unas cervezas (en la foto), luego se apunta Benny y terminamos en un pisco bar comiendo yuquitas y canchita con chilcano. ¡El famoso Pío Pío! Me voy a dormir a casa de Rossy, loreamos hasta tarde. En la mañana nos levantamos tarde, desayunamos, vamos para mi casa, dejamos mis cosas, salimos a comer en Lanskys y de ahí vamos al cine a ver Love Crime. No duermo bien porque escucho algún animalillo volando y prendo la luz pensando que es una polilla pero es una ¡¡cucaracha voladora!! Casi me muero. Me desvelo, a ratos escribo, a ratos aspiro y echo insecticida. Me duermo ya de madrugada y con miedo. Al día siguiente hago una limpieza a fondo y hecho más insecticida. Ordeno los libros, leo los materiales de las clases de español, hago mi columna del periódico, todo para poder trabajar en lunes en la novela, solo he estado avanzando los diarios y escribiendo algunos poemas. En la nochecita vamos con Rossy otra vez al Pío Pío, que es nuestro nuevo point. Regreso a casa, hablo con mi mamá y con Rubén y me duermo hasta las once de la mañana, estaba muy cansada. Al levantarme todo me duele, no sé si por hacer la limpieza, por la piscina o simplemente por las malas noches. De otro lado está haciendo un calor infernal, ya parecía que se pasaba el verano pero hace mucho bochorno, antes no hacía tanto calor, quizá porque antes estaba el clima medio alterado por Irene. Es feriado por el día del trabajo así que tengo que aprovechar de prepararme porque ya mañana es mi primer día de clases.

martes, 30 de agosto de 2011

Irene en Washington


El martes en la noche vamos al Arthur's Tavern a escuchar jazz, nos llevamos a Mariela también. Es la primera vez que oigo jazz los martes ahí y sí me gustan mucho los dos grupos que escuchamos. Aunque el de las diez un poco alta la música y casi me quedo sorda, pues estábamos bien cerca del escenario. Pero fuera de eso muy buen ambiente, como siempre. Lo malo es que me traen la cerveza caliente y la mesera está medio antipática. El miércoles nos vamos a comprar al Bed, Bath and Beyond algunas cosas para la casa, luego pasamos por algunas tiendas, luego vamos a Time Square, ahí compramos algunos recuerditos y regalitos y almorzamos en un restaurante griego que yo conozco por ahí. Nos traen una suerte de pastel de espinaca, que está rico. Luego caminando encontramos una tienda de Hello Kitty, pero no hay mucho que comprar, me llevo nos más unas medias (un poco carolinas). Volvemos a casa para recoger nuestra mantita y nos vamos al Central Park porque pasan ahí gratis Bird de Clint Eastwood, que es sobre la vida de Charlie Parker. Es una película muy buena y por hacer una encuesta nos regalan además una gorra y luego nos dan palomitas gratis (aunque unas raras que sabían a chicito). El jueves en la mañana está lloviendo ya (primeros rasgos de Irene que no sabemos nos acompañará en el viaje), vamos a la tienda a ver ropa y de ahí a casa a esperar la hora para ir al terminal. Nos vamos a tomar el bus, el viaje tranquilo, pero un poquito incómodo el asiento, no se puede dormir. Llegamos a Washington y mi tía nos recoge del terminal. De entrada, el terminal es muy bonito, todo con grandes columnas, estilo grecoromanas. Comemos en un lugar de pizzas muy bueno (nos moríamos de hambre), de ahí vamos a casa. Mi tía tiene un gatito (Shadow), una perrita pequeñita (Beauty) y un perro grandote (Boomer). Los tres muy cariñosos. Nos dormimos, mi tía se va tempranísimo a trabajar el viernes y nosotras nos vamos con Kathy que nos lleva a reunirnos con ella a medio día. Esperamos el bus y luego tomamos el metro y llegamos en más de dos horas. Mi tía vive a las afueras de la ciudad, en realidad en Springfield (pero no el de los Simpsons). Nos encontramos con ella en el Museo del holocausto y lo recorremos al inicio sin ganas pero es fabuloso, muy bien hecho, la concepción precisa, te transmite mucha desilusión, pero también mucha fortaleza. Al salir paseamos por los monumentos y de ahí vamos a comer a un menú chino, muy parecido al que voy con mi tío Carlos en New Jersey. Regresamos a casa para descansar. El sábado ya se sabe que llegará Irene en la noche así que mi tía nos lleva temprano a la National Gallery of Art, que está muy vacía por los anuncios del huracán. Así que hacemos un tour y luego paseamos un poco rápido por el edificio que es maravilloso. Regresamos apuradas porque se pone el clima muy feo, nos recoge mi tía del metro, vamos a un super que se llama Giant por algunas cosas que faltan. Me gusta mucho ese super porque es autoservicio, así que uno pasa los productos por la caja, los pesa y todo, ¡cumplo mi sueño de ser cajera de supermercado! En casa nos esperan con sushi de Whole Foods que trajo Kathy, así que comemos y vemos una película porque no podemos salir, ya se viene Irene. Vemos una película llamada El violín rojo, que resulta bastante buena, de ahí yo veo otra de la tele, una medio tonta que se llama cómo perder un hombre en diez días. Y me voy a dormir, en la noche hay un viento bien fuerte y la lluvia persiste. El domingo desayunamos todos en casa y nos dejan en el Air and Space Museum, queremos hacer un tour pero es hasta la 1 así que vamos primero al capitolio y luego al jardín botánico, todo muy lindo. Hacemos el tour que es muy interesante, es más sobre aviación que sobre espacio pero igual se aprende mucho. Luego volvemos a casa, mi tía nos recoge y vamos a un restaurante de comida de Afganistán. Me gusta bastante. Mi tía va otra vez a Giant porque es su aniversario y quiere prepararle algo a Eduardo. En casa está Pancho, mi mamá se pone a conversar con él y yo ayudo a mi tía con la canasta de fruta. Le queda muy bonita. Luego vamos a dejar la canasta al trabajo de Eduardo y volvemos a casa para tomarnos unos Bayley's en el sillón. Nos acostamos tarde y levantamos de madrugada para ir a tomar el bus de regreso a Nueva York. Ya en Nueva York mi mamá cambia su vuelo para el día siguiente en la noche, así que el lunes vamos a Borders que ya está a punto de cerrar y encontramos varias cosas buenas y muy baratas. De ahí nos encontramos con Rossy y Diego y almorzamos en un restaurante de comida mediterránea, muy bueno. Seguimos en Borders luego de eso y de ahí a casa a preparar todo para el viaje. El martes vamos a comprar al North Face, después de tres horas, mi mamá se compra una casaca polar y una de lluvia. Volvemos a casa y al rato se va, ¡te quiero mamita, te voy a extrañar!

martes, 23 de agosto de 2011

Un temblor en Nueva York


El martes compras finales y vuelo a Nueva York. El viaje es cansado porque paso toda la noche en el avión y es incómodo. El miércoles llegamos temprano, pasamos bien migración. Nos toma casi toda la mañana llegar a casa porque hay mucho tráfico, pero fue fácil encontrar el shuttle. En casa estaba Reid y nos recibió con los brazos abiertos. Nos fuimos a comprar mi celular, me regalaron un equipo nuevo del que sí me puedo conectar a internet. De ahí vamos a Washington Square y aprovecho de cambiar mi credencial y de ir al banco y de dar la vuelta. Almorzamos en un resturante de comida thai, compramos fruta, pasamos por un pastelito a Magnolia Bakery, luego regresamos a casa a descansar porque estábamos con mucho sueño. El jueves en la mañana nos fuimos a encontrar a las amigas de mi mamá. Se encontró con su amiga Nancy del colegio, paseamos por el Central Park y luego fuimos a ver a Gladys, almorzamos con ella. Regresamos a casa, Paty pasa por su maleta. En la noche vemos Midnight in Paris de Woody Allen que me encantó. El viernes vamos en la mañana al Guggenheim Museum, luego almorzamos en Le Pain Quotidien y vamos a ver unos zapatos. Nos tomamos un jugo, paseamos por el Lincoln Center y luego vamos al cine a ver Country Music de Alberto Fuguet, con la presencia del director que además nos invita un vino y luego la película Sin retorno de Marcelo Cohan con Mariela que también se queda para ambas películas. Al acabar va a recoger sus libros a mi casa y conversamos un rato. El sábado nos vamos temprano a Croton-Harmon a visitar a Marguerite y Reid. Nos llevan a un picnic en Storm King Art Museum que es un lugar fabuloso, miles de héctareas de naturaleza en la que se instalan obras de arte de gran formato, así que se aprecian en medio del vasto territorio de árboles. El sol casi nos achicharra pero lo disfrutamos mucho. En la noche cenamos en casa muy delicioso y a la cama muertas. El domingo caminamos temprano por el lago Teatown, vamos con Diane que nos enseña muchas clases de hongos así que el paseo se vuelve una interesante clase de botánica, yo logro identificar muchos en la espesura del bosque (soy buena alumna). Pero de pronto unos truenos nos obligan a correr a casa, vemos pasar la tormeta bajo techo, almozamos y como sale el sol nuevamente nos vamos a dar una vuelta al dique, pero al llegar empieza una nueva tormenta, felizmente unos amigos nos llevan a casa. Esperamos a que pase y volvemos en auto al dique con miedo de que vuelva a llover. Luego de eso nos despedimos y tomamos el tren hacia Spuyten Deyvil a visitar a Gladys. Llegando otra vez empieza una lluvia ligera. Tenemos una riquísima cena y llegamos a casa a media noche exhaustas. El lunes que hay mucho sol nos vamos a Conney Island pero la playa es sucia, está llena de vidrios rotos y el agua es helada. Así que estamos un rato ahí, paseamos por el malecón y volvemos a casa. Cenamos en Fiorello's una pizza de ocho vegetales y de ahí vamos al cine a ver Monte Bayo de Victoria Galardi que me gusta mucho. Está ahí la directora y escuchamos las respuestas y preguntas. El martes Museo de Historia Natural, vemos la exposición sobre el espacio que es maravillosa, en medio de la explicación de las supernovas y el big bang se mueve todo y pienso que es parte del espectáculo pero al salir resulta que es un temblor. Yo pensé que era imposible que temblara en Nueva York pero al parecer sí es posible. Nos apuntamos en la guía del museo, nuestra guía se llama Nancy y es una mujer mayor maravillosa y apasionada que nos transmite todo su entusiasmo y sabiduría. Almorzamos en un restaurante hindú muy rico pero comida que nos es imposible pronunciar.