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viernes, 8 de noviembre de 2013

Canoas, calabazas y exposiciones

Siguieron las clases con un clima muy tropical, aunque con algunos días fríos. Hasta que llegó otro evento planificado por la OISS, esta vez se trató de un paseo en canoa por uno de los "bayous" que hay en la ciudad (se pronuncia bayú). "Bayou" significa río o arrollo pequeño y según nos dijo el guía, se diferencia de un río en que la corriente es muy leve. En el caso de Louisiana, estos bayous son antiguos afluentes del río Mississippi. Salimos muy tempranito, nos hicieron una breve demostración y de ahí emprendimos rumbo. También fueron Natalia, Fernando y Silvia, así que me tocó hacer pareja con ella pues las canoas eran de a dos. Creo que lo hicimos bien, en términos generales, no fuimos las últimas, eso ya es bueno y no caímos al agua, aunque nos chocamos algunas veces con la orilla, pero sólo eso. Llegamos a nuestro destino justo antes de morirnos de hambre, tuvimos un rico almuerzo con sándwiches en el City Park y luego volvimos a la universidad. A las tres de la tarde estábamos en casa otra vez, listos para seguir con lecturas, así que estuvo ideal. (En la foto el punto de partida en el Bayou St John).
Luego de eso, próximos a Halloween, la OISS organizó una tarde de calabazas y café. Así que nos dieron calabazas para tallar. A mí me tocó trabajar con una chica holandesa, creo que lo hicimos bien. Me dejó llevarme la calabaza para iluminarla en la noche. A su vez en el pedazo de pastel que me tocó, me vino un anillo de tela de araña (de plástico por supuesto), muy bonito. En la noche encendí mi calabaza en la entrada de casa y fui muy feliz. Es la mar de divertido, nos dieron un librito con modelos, utensilios inofensivos para no dañarnos, espero seguir haciéndolo cada año y perfeccionando mi técnica. Al final esa fue mi única celebración de Halloween porque el mismo 31 en la noche todos estábamos agotados y nadie quiso salir, además estuvo lloviendo todo el día. Justo después de lo cual vino una ola de frío que me obligó a comprar una nueva colcha de polar. Espero que ya con eso sea suficiente. Por esas fechas estuvo de visita en casa un amigo de Adam, así que tuvimos algunas pláticas en inglés, lo cual disfruté. 
Mi profesora de portugués, Suzanne, tuvo la amabilidad de invitarnos a ver una película brasileña en su casa, Tropa de élite (2007) de José Padilha. Había oído de esa película en el Festival de cine de Lima hace unos años, pero no la había visto porque decían que era muy violenta, pero la verdad creo que Ciudad de Dios lo es mucho más. Suzanne cocinó una deliciosa sopa de calabaza, con curry, también una sopa de frejoles pardos, horneó un riquísimo pan con semillas de calabaza y linaza, lo que acompañó con una cremita que ella misma hizo de alcachofas y espinacas. Encima nos invitó unas cervezas de las que su novio prepara, puesto que es un "brewer". La cerveza estaba muy rica y muy suave. En esa cena conocí a otras estudiantes de Suzanne de clases de portugués más avanzadas. Suzanne incluso nos dio comida para llevar (itacate en mexicano, leftovers en inglés). Luego nos fuimos todas caminando hasta mi paradero, ellas tuvieron la amabilidad de acompañarme a pesar de que llevaban bicis. No tuve que esperar al bus que llegó inmediatamente y estuve en cinco minutos en mi casa. Una noche linda, a pesar de lo violenta y un tanto desesperanzadora película.
Me tomé un café con una amiga de Danilo que es mexicana y que resulta vive en New Orleans y estudia en Tulane también. Me cayó muy bien. Luego pasé una tarde con Meng preparando nuestra exposición. Así que finalmente tuve la exposición sobre Borges y también la exposición sobre Guerra en el Paraíso de Carlos Montemayor, para la clase de Yuri. Con eso concluyeron mis presentaciones en todas mis clases, ahora sólo quedan un par de reportes más y los trabajos finales. Otras lecturas interesantes que hemos tenido en estos días han sido ¿Por qué no dijiste todo? de Salvador Castañeda y los poemas de Roque Dalton y Ernesto Cardenal. 
Mis clases personales de inglés acabaron, disfruté mucho de las sesiones con Jamie y creo que aprendí bastante también, sobre todo me sirvió para tener más confianza en mi inglés. 



jueves, 11 de octubre de 2012

Fantasma y memoria

Hace muchas semanas que no escribo en el blog porque a veces las palabras se suicidan y no pueden agregar nada más al silencio del corazón. Pero también porque no tenía nada realmente interesante que contar. De mi paso por Lima pues solo puedo acoplarme al rumor de las olas, acurrucarme ante la intensa humedad y alimentar en mí la presencia de mi familia más cercana con la que compartí algunas semanas. Vi a mi gran amigo Rodo, a Ricardo, a Tabata, a Gladys, a Jesús. Pero en términos generales pasé de incógnita para evitar preguntas embarazosas y respuestas esquivas. Disfruté de la rica comida casera y de los deliciosos platillos de Irene, de la compañía de mi tía Martha, de mi mamá, del juego del burako. Y pasé varias tardes con mi papá, mi abuela, mis hermanos. Aproveché de ordenar la biblioteca (lo que se pudo) y de organizar pendientes, aunque como supondrán quedaron otros tantos todavía por hacer. Estoy ahora en México. Me recibió mi querida Inés y me alojó en su casa. Encontré un clima muy otoñal, de extremos, frío por la mañana y por la noche, muy caluroso durante el día y con poca lluvia. Participé en el Congreso Fantasmagorías Espectrales en la Universidad Iberoamericana y escuché ponencias realmente muy interesantes, además de que pude conocer a un colega español radicado en Estados Unidos, cerca de San Francisco, justo la costa que me falta explorar. Hablé de los cuentos de Cristina Colmena, mi querida y risueña amiga a quien admiro mucho como escritora. Estuve con Rocío y con amigos suyos de Flacso en un par de reuniones muy divertidas y amenas. El domingo fuimos a ver Hotel Transilvania con Dania, Boris y su pequeño hijo Sergio. Y esta semana empecé mi trabajo de asistente de Inés en un proyecto que está haciendo sobre inclusión en la educación, que está muy interesante. Además junto con Lucía estoy participando en el curso Escrituras de la violencia en el Museo de Memoria y Tolerancia. El grupo es de un total de más o menos veinte personas, de muy distintas procedencias, tendencias y opiniones. Hoy hablé de la poeta y amiga Rocío Silva Santisteban, sobre todo de su poemario Las hijas del terror, aunque igual dimos una rápida mirada a otras facetas de su poesía. Asimismo también nos acercamos a ella como crítica y leímos el artículo "El telepobre como abyecto", que analiza un programa de Laura Bozzo. Como es ya mexicana y muy popular en la televisión nacional el debate se hizo aún más interesante. Inés se acaba de ir a Colombia así que me quedo en la ciudad esperando seguir con las visitas y volviendo a reencontrarme con este México que quiero tanto. Lo más difícil y duro ha sido el aspecto culinario, he preparado las papas en todas las formas posibles y el sabor siempre deja que desear en comparación con mis papitas amarillas, para poner solo un ejemplo, así mismo hay muchos elementos que le faltan a mi dieta diaria que necesito suplir, cambiar o reemplazar de manera creativa con lo que hay aquí, lo cual no está siendo fácil. Sigo en el trabajo para ConlaA y empezaré a apoyar a Oli en una investigación sobre servicios de salud la otra semana, que además me mudaré a su casa. Aún no acabo el libro de Lydia Davis, sus cuentos completos, que está muy interesante, me gusta mucho su estilo, pero como es en inglés voy lento. Saco la columna semanal en Alerta Perú y estoy empezando también a publicar en Runa. De escribir cosas nuevas la verdad no lo he hecho, pero sí he estado moviendo algunas cosas que escribí en la maestría, enviando a concursos y viendo qué suerte tienen esos textos. Así que crucen sus dedos para que la suerte, la salud, la alegría y el amor me acompañen.

domingo, 4 de marzo de 2012

El faro


El martes tenemos la clase con Lina que a veces creo funcionaría mejor en un café o en un bar porque hablar de literatura es el intercambio de opiniones, de gustos, de recuerdos que no pueden llegar a una verdad única y absoluta, ni siquiera aproximarse. El miércoles dicto mi clase temprano, me quedo a mis horas de oficina y compro algo para comer y llevar a casa, así me pongo a trabajar en la tesis que tengo que mandar de una vez. Pero como el clima está malo y yo un poquito con tos, me quedo también el jueves en la mañana trabajándola, así que recién la mando a medio día. Voy a la universidad a imprimir las tres versiones para mis compañeros que tendrán que editarme, también como parte de la clase de Lina. Y se la mando a Sergio que me cita inmediatamente para el siguiente miércoles. En la noche nos vamos al King a un evento de poesía que sale bueno. El viernes en la mañana dicto, tengo un mal momento con uno de mis alumnos que se pone saltón (como dos semanas después) y exige dar un examen que perdió, aunque una de las notas se le va a anular justo pensando en imprevistos como ese. Me quedo preocupada y se me baja todo el entusiasmo por enseñar. De ahí voy a una conferencia sobre tecnología y educación que me resulta interesante en parte, porque luego la discusión se va por las ramas. Nos invitan almuerzo y sortean regalos. No me gano ni ipad, ni ipod, ni el vale para consumir en la tienda de NYU. Pero conozco a una chica y un chico de estudios latinoamericanos muy simpáticos que hablan español, uno es japonés y la otra es norteamericana pero de abuelos mexicanos. Yo que inicié la conversación para practicar mi inglés y para variar termino hablando en español. Regreso a casa y no me quedo a ningún evento más porque está lloviendo. El sábado hablo con mi mamá en la mañana, luego voy a mi clase de spinning, paso a comprar comida al Whole Food, me emociona que hay muchas cosas con quinua y compro. En la tarde hablo al skype con mi papá y quedamos hacerlo la otra semana también. En la noche llega Rossy, nos quedamos conversando y tomando cervezas hasta la madrugada. El domingo temprano llegan los invitados de Marguerite, que dejan sus cosas y se van a comprar algo de desayunar, lo cual me parece raro, pero al rato que los conozco resultan muy simpáticos y me caen súper bien. Pierre es pintor y no habla nada de inglés, yo entiendo parcialmente lo que dice en francés. Después de desayunar y avanzar algunos mails de la revista nos vamos a pasear al parque, luego comemos en un lugar español llamado Ronda, cerca de casa. Más tarde vamos al cine a ver una comedia muy divertida The Fairy, con Melina. Creo que el comer tan tarde para variar me hace un poco mal y paso mala noche. El lunes voy en la mañana a recoger a Marianné al aeropuerto, la dejó en el Museo de Historia Natural y me voy a la oficina, a preparar clase, corregir tareas y hacer mi tarea para la clase de Antonio. El martes salgo temprano, Marianné se va con Pierre y Marianne a la estatua de la libertad, luego ella sola se va al puente de Brooklyn. Tengo mi sesión con Fryné y luego almorzamos con Rossy en el Apple. Vuelvo a la oficina y de ahí a clase de Lina que se alarga porque intercambiamos los cánones personales de cada uno, es divertido tratar de adivinar quién es quién por los libros que ha citado, en algunos le atino. El miércoles voy a mi clase de español temprano, Marianné se va al Met porque el día no está nada bonito, está frío y lloviendo. En la tarde hablo con Tirso sobre el subjuntivo y me confirma que irá a observar mi clase el viernes. Luego veo a Sergio a quien le gustan los cambios que he hecho en mi tesis. Más tarde voy al yoga, también se anima a ir Mariana. El jueves me quedo en casa trabajando, Marianné va al zoológico del Central Park y a Times Square que es su lugar favorito. Nos vemos para almorzar, vamos a Amber y luego a Magnolia por un postre para ella y un cafecito para mí. Ella se demora en terminar de alistar sus cosas y salimos un poco ajustadas de tiempo y para mala suerte nos coge un tráfico porque han cerrado dos calles cerca a la casa. Llegamos al aeropuerto rayando, una de las counter nos ayuda con el check-in y vamos corriendo a pasar migración, espero a ver que Marianné pase y la veo seguir en la corredera, pero es que realmente está con el tiempo justo. Luego me llama Rosa y me dice que el vuelo se retrasó media hora así que me quedo más tranquila porque con ese tiempo extra estoy segura que sí llegó al avión (claro que también puede ser que el avión se retrasara por ella). Me es difícil salir de Laguardia porque no pasa el bus, así que me voy directo al teatro donde vamos con Mariana y Kadiri a la gala flamenca. El espectáculo me gusta, aunque me parece que fue mucho mejor el de Carlos Saura que vimos antes ahí mismo. El viernes dicto temprano, llego nerviosa y cansada por tener pesadillas pensando en que Tirso me va a observar, pero luego me pasa sus comentarios y en general le gusta mi forma de dictar, claro que no deja de hacerme algunas recomendaciones. Después de comer voy a la galería Lelong a ver una exposición recomendada por Antonio para su clase, Lighthouse (en la foto) de Catherine Yass. Al volver me voy a tomar un café con Mariana y luego me voy al yoga. En la noche sigo con El jinete polaco que estoy a punto de acabar y me encanta. El sábado temprano hablo con mi mamá, luego voy al spinning, compro comida en el Whole Food, pero por tercera vez me cae pesada así que decido no volver a comprarla, solo sushi. Me pongo a leer y a ponerme al día en varios pendientes, mando mi columna. Luego veo a Rossy que me acompaña a comprar ropa de verano que necesito para mi viaje porque dejé todo en Lima. El domingo llamo a mi mamá y a mi papá, lavo ropa y adelanto los pendientes de la semana para poder terminar la semana tranquila y seguir con los preparativos del viaje.

domingo, 29 de enero de 2012

The City Dark


Tuve una semana agotadora. El lunes fui a nadar en la mañana, luego a la oficina a preparar mi clase del día siguiente y también prepararme para iniciar el Taller de no ficción con Antonio Muñoz Molina. A medio día tuve cita con Fryné por teléfono, lo cual funcionó bastante bien, avanzamos bastante y me gustó mucho, salieron muchas cosas nuevas a flote. Almorcé con Rossy la ensalada del Mom's Cooking de siempre. Luego pasé a entregarle a Mariela los encargos que le habían mandado desde Lima. Tuvimos clase con Antonio que estuvo muy interesante y por supuesto nos hizo preguntas que nos ponían en aprietos, como nuestra relación con la escritura y luego nos dejó tarea, además de recomendarnos un documental The City Dark. Al salir de clase me encontré con Roberto que está de paso por Nueva York, no lo veo hace como tres años. Nos fuimos al Arthur's Tavern y ahí estuvimos conversando y escuchando jazz. Luego vino Rossy y me quedé con ella otro rato porque Roberto esa misma noche se iba fuera de Nueva York, quedamos vernos a su vuelta. Estaba el grupo de jazz que oí la primera vez, unos viejitos muy simpáticos que tocan al estilo de las películas de Woody, un jazz mucho más clásico. Así que lo disfrutamos mucho y prometimos volver. El martes tuve mi primera clase de español que estuvo bien, mis alumnos se ven simpáticos, pero me tomó un montón de tiempo checar que estaban todos en el curso correcto. En la tarde almorcé con Rossy y Mariana en el restaurante de pastas que nos gusta, ensalada griega y pizza margarita con albaca. Luego nos tomamos el cafecito en el lobby de la universidad y ahí se nos acolleró Giuseppe y luego Manuel. Le di su regalito a Manuel y también a Consuelo que llegó luego. Tuvimos Taller de tesis con Lina Meruane y estuvo muy bien, nuevamente preguntas incómodas sobre nuestra propia obra pero que nos ayuda a repensar el proceso de nuestra escritura. También salimos con tarea pendiente. Rossy y yo cenamos y nos fuimos a ver The City Dark que era el último día que estaba en cartelera. Me encantó la película pero es triste porque habla de las consecuencias de la iluminación de las ciudades, de la contaminación lumínica que eso produce y las consecuencias de perder la noche, la oscuridad, consecuencias filosóficas, ecológicas, corporales. Los más dañados son los animales que migran, como los pájaros que se chocan con los rascacielos o que no pueden orientarse por las estrellas cuando atraviesan las ciudades porque no las ven y se pierden o las tortugas que salen de sus huevos y se van en dirección contraria al mar porque hay más luz de ese lado, así que mueren camino al centro comercial. Hay gente ayudando a remediar estos males y haciendo leyes para dirigir la luz hacia donde se necesita y no perturbar la oscuridad, pero pues igual los efectos ya existen, son irreversibles. El miércoles tuve clase de español, llegaron más alumnos, luego vi a Antonio, le compartí los libros de mis abuelos y le hice firmarme El jinete polaco que estoy leyendo ahora. Luego almorcé con Christian y hablamos de la revista, le di un turroncito que le traje de Lima. En la tarde fui a mi clase de yoga con Hilaria que estuvo muy bien y de ahí a casa donde recién pude ver a Marguerite que llegó de Colombia así que conversamos un poco. El jueves fui a la piscina en la mañana, luego me encontré con Rossy por Penn Station, tomamos un café y conversamos mientras ella esperaba a su mamá y su hermana que la iban a visitar. En la tarde volví a la universidad a trabajar, me encontré con Odi y almorzamos juntos en el Whole Food y en la noche fui al Instituto Cervantes a la presentación del libro de Elvira Lindo titulado Lugares que no quiero compartir con nadie. Me hice firmar el libro y también llevé Manolito Gafotas para que lo firmara y recordarle que nos tiene a los lectores esperando el siguiente capítulo. Luego regresé a casa y a dormir. El viernes tuve clase en la mañana, tuve nuevamente alumnos nuevos, estoy casi en el tope de los 18. Luego almorcé con Marta en el Apple, de ahí hice varios pendientes y me fui al yoga, estuvo bien fuerte la clase aunque era para principiantes. Tengo problemas con mi computadora, no es compatible el programa que uso en otras así que me está tomando tiempo resolver ese problema. ¡Como si me sobrara el tiempo! El sábado hablé con mi mamá y mi papá en la mañana, luego fui a mi clase de spinning con Pedro en el Palladium, me gustó más el Cole, aunque la clase estuvo buenísima. De ahí regresé a casa y me la pasé ahí leyendo y descansando porque parece que me entró frío. El clima estuvo loco toda la semana, mucho frío que te hiela, luego calor, luego lluvia, luego viento huracanado, en fin, un caos. Compré fruta para la semana y conversé con Rubén por teléfono. De pronto me sentí triste porque me dio la sensación de que luego de esta etapa no volvería a Nueva York nunca más y fue un sentimiento raro y triste. El domingo, mismo plan, estar en casa leyendo y prepararme para empezar otra semana más.

lunes, 24 de octubre de 2011

Uruguay en el corazón


El miércoles no logro terminar mis lecturas para mi clase de performance, pero como la mayor parte de la clase se pasa en exposiciones, igual tengo tiempo luego de ponerme al día. Al salir me encuentro con Nadia que se desocupa antes, cuando voy a buscarla porque está en el mismo edificio en el que es mi clase, pero en otro piso, me encuentro de casualidad con Ximena, así que conversamos un rato, ahí también está Marisa, a quien saludo. Manuel me espera así que vamos con Nadia para reunirnos con él y nos vamos al cafecito en la octava, ya no hablamos en inglés ese día. Conversamos un buen rato, Manuel se va a su clase, yo me como un sándwich y Nadia una ensalada. Me ayuda a definir mi itinerario en Colombia. De ahí vamos al cine uruguayo, las películas están buenísimas, primero pasan Hogar dulce hogar de María Vega con la que luego dialogamos, Mario hace las traducciones excelente, de verdad que es buenísimo. Luego viene Jamás leí a Onetti de Pablo Dotta que es realmente entrañable, yo que no soy tan fan de Onetti salgo feliz. En el video sale Antonio Muñoz Molina, le escribo luego para contarle que lo vi, pero no obtengo ninguna respuesta. El jueves ya estoy mucho mejor porque me abrigué mucho en la semana, pero igual no quiero descuidarme así que sigo sin ir a la piscina. Voy a reunirme con María José para que me dé los comentarios de la observación que hizo de mi clase, por ello no puedo ir a mi conversación de inglés, lo cual me apena porque en la semana he podido usar algunas frases que hemos aprendido ahí, me gusta mucho más la dinámica de los jueves. Pero es muy importante lo que me dice María José para mejorar y me dice que le gustó mucho lo que vio y que soy buena profesora, así que eso me anima mucho. Dicto mi clase en la tarde y luego me espero a la función de la noche. Pasan Matrioshka de Germán Tejeira y Julián Goyoaga y luego El destello de Gabriel Szollosy. El viernes voy temprano a la universidad para ver a Jill pero ella tiene un contratiempo y no está en su oficina, igual me sirve para acabar mis lecturas atrasadas y para sacar los textos de la nueva clase. En la tarde tenemos las reuniones con los comités de poesía y narración de la revista. Al acabar vamos al cine, la película de ese día Reus de Eduardo Piñero, Pablo Fernández y Alejandro Pi es un poco deprimente porque es sobre la violencia, la presenta Javier. Antes pasan un corto también algo triste, El hombre muerto de Julián Goyoaga y Germán Tejeira. El sábado me levanto a lavar ropa, hablo con mi mamá, luego me encuentro con Nadia y vamos a Queens, compramos unas botas para mí, a mitad de precio porque Nadia se compró un par y le daban oferta sobre el segundo par. Luego caminamos un montón para encontrar un restaurante tailandés que a ella le gusta mucho. De ahí volvemos a Manhattan para comprar entradas para la ópera y terminamos tomando cafecito por ahí y conversando como loras. Yo paso brevemente a casa a dejar mis cosas y me voy al cine, la función del sábado está buenísima, es sobre la música, primero La tabaré, rocanrol y después de Mariana Viñoles y Stefano Tononi y luego Hit de Claudia Abend y Adriana Loeff (en mi columna pueden ver en más detalle comentarios sobre las películas). Aunque no está anunciado hay un cóctel, ahí me encuentro con Marta y conversamos un rato con ella y con su compañera de casa que la acompaña. La selección de películas de Alexandra Falek es excelente. El domingo hablo con mi mamá, llamo a mi hermana para saludarla por su cumpleaños y luego voy a visitar a Gabriela, comemos juntas, la ayudo en algunas cosas, luego paso por Papyrus y de ahí voy a casa. Estoy cansada, me duermo, luego sigo con mis lecturas, hablo un rato con Marguerite y luego con Rubén y de ahí a la cama. El lunes voy temprano a la piscina, así que inicio con buen pie la semana, me abrigo mucho para no resfriarme.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El día D


El lunes 26 inicio la semana yendo a la piscina, luego voy a clase con María José, paso a clase de español y luego a clase con Diamela, entrego mi texto para que lo critiquen la siguiente semana (la suerte está echada). El martes piscina nuevamente, clase de español, lecturas. El miércoles no voy a la piscina para poder acabar mis lecturas antes de mi clase y finalmente lo logro, pero apenas lo disfruto pues me avisa María José que irá a observar mi clase al día siguiente, así que me pongo muy nerviosa y empiezo inmediatamente a prepararme. Además hay que hacer un ejercicio comunicativo en clase para luego reportar los resultados, dificultades y aciertos, en la clase de metodología. Me encuentro con Manuel y Consuelo luego de mi clase de performance. Voy con Manuel por un cafecito. Al volver está Oswaldo con Consuelo, me da gusto verlo, le llevan antojitos puertorriqueños a Consuelo. Me llama Rocío para pedirme que la reemplace en su clase del jueves en la mañana, que es la misma clase que yo tendré que dar luego en la tarde, me parece un buen trato no sólo porque me puede reemplazar luego ella sino porque puedo practicar la clase antes de la observación. Así que me quedo hasta tarde terminando de preparar todo para el día siguiente, la clase de Rocío es a las 9:30am, como era mi clase el semestre pasado. Regreso a casa pero no puedo descansar bien, estoy ansiosa y hasta sueño con la clase que dictaré. El jueves voy temprano a su clase, el grupo es tranquilo, con algunos distraídos como siempre. Hago el ejercicio de comunicación y veo algunas fallas en la explicación que espero resolver para la tarde. En mi clase el ejercicio sale un poco mejor pero otros problemas aparecen. Hacemos todos los ejercicios muy rápido, no sé si porque yo me acelero o porque mis alumnos son muy buenos. En fin, terminamos escuchando la canción de "Dame calidad" de Ciudad Jardín (España) que se me queda pegada un buen tiempo. María José me dice que ve muy buen ambiente en la clase y que no se puede quedar a darme los comentarios pero que le pareció bien y que igual tiene algunas sugerencias, así que quedamos para la siguiente semana. Vuelvo a la oficina y luego tenemos una reunión con Mariela y Lila. Nuestra intención es comentarles algunas de las expectativas de los estudiantes de primer año de la maestría para que ellas vean la viabilidad o no de esas propuestas, a fin de que más adelante hablen con ellos, especialmente con el grupo que se encargará de la revista luego de nosotras y sobre todo si se espera que se hagan dos número el otro año académico (en otoño y en primavera). Pero la discusión se va hacia otros temas y me parece bastante caótica, salgo muy desanimada. El viernes me quedo en casa leyendo y en la tarde voy a la oficina, almuerzo por ahí, de ahí veo a mi alumna Cara para una consulta, me pongo a conversar con Mariana y voy para el evento de Lolita Bosch en el King. Los dos eventos me gustan mucho aunque el primero que es sobre la relación entre arte y política se reduce a la problemática de la violencia en México y el panorama es realmente desolador, me quedo muy asustada. En el intermedio aprovechamos de coordinar con el comité de eventos a ver si se organiza algo, Manuel y Claudia están entusiasmados. Luego, la presentación de la antología de narradores catalanes me entusiasma, compro el libro y le pido a Lolita que me lo autografíe. Lolita es una mujer con mucha energía así que al acabar la recepción, en la que lamentamos la cantidad de comida que sobra, nos vamos a un bar cerca. Algunos no llevamos algunos quesos y luego nos da mucha risa porque nos damos cuenta que necesitan urgente refrigeración, pero la conversación se extiende en el bar y pues esa inmediatez gana. El sábado hablo temprano con mi mamá, me pongo a lavar, luego me llama Melina, vamos al cine en la tarde, ¡empezó el New York Film Festival!, también le aviso a Nadia. Vemos una película La separación, del iraní Jodaeiye Nader Az Simin, excelente, de quitarse el sombrero, salgo toda emocionada, además él está presente y le hacen unas preguntas y sus respuestas son verdaderamente inteligentes. Luego me voy a la fiesta de Edgardo en casa de Kadiri en Brooklyn, me da un poco de miedo la caminata desde el metro, pero llego sana y salva (una foto con Tania, cuyo cumpleaños será pronto). Al día siguiente, me despierto temprano para ponerme a leer, casi acabo todas mis lecturas. Hablo con mi mamá un rato, luego voy un rato a la feria del libro en Queens, hay cosas lindas pero muy caras, me regreso para ver Le Havre de Ari Kaurismaki, voy con Nadia. Luego veo We can't go home again de Nicholas Ray, con Melina. Es una película muy experimental, con múltiples escenas en pantalla y distorsión en las imágenes, muy interesante. Voy a casa a dormir muy cansada pero contenta. El lunes es el día de la verdad. Voy temprano a nadar y luego estoy bastante ocupada, así que se me pasa muy rápido. María José no va a clase porque está enferma así que aprovecho de corregir todas las composiciones de mis alumnos. Dicto mi clase de español. En la clase de Diamela no me va bien, las críticas son bastante duras, algunas no me parecen acertadas, pero las que sí me ponen en un problema porque no sé cómo resolverlas. Decido que cambiaré mi proyecto hacia un conjunto de cuentos, ya di suficientes oportunidades a la novela y parece que no es el momento. Me sientro triste. Hablo con mi mamá y con Rubén en la noche. El martes voy a un grupo de conversación en inglés que organiza la OISS, me gusta mucho, la mayoría son orientales y son muy cariñosos, la profesora, Pam, también es muy buena. Alicia está enferma y pide reemplazos, me ofrezco para el martes. Cuando estoy ahí me doy cuenta que en su clase está Max, mi alumno problemático del semestre pasado, así que paso un rato bastante desagradable porque el ambiente de la clase no es el mejor, creo yo en parte a su mala influencia. Luego dicto mi clase, acabo bastante cansada. Luego me quedo en mi oficina leyendo y acabando algunas cosas de la revista. El miércoles voy a nadar temprano. Ya he acabado mis lecturas y hasta he avanzado casi todas de la siguiente semana (para no atrasarme por el viaje). Veo a una alumna en la oficina, están nerviosos con sus composiciones, voy a mi clase de performance, luego veo a otro alumno. Me reuno con Consuelo, luego voy a casa llevando la maleta que me prestó Rossy para mi viaje.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Dos primeras clases


El martes quería ir a mi clase medio elegante y me compré unas sandalias negras para usar mi pantalón negro, pero en la mañana estaba lloviendo y anunciaron lluvias para toda la semana por un huracán que viene desde New Orleans. Así que no me queda otra que ir en botas y jeans y una camisita seria. Tempranito voy a la piscina, luego a la oficina y empiezo las clases. El aula bien, el grupo bueno, aunque tengo más de 18 alumnos lo que significa que algunos se irán. Almuerzo con Rossy en el Apple y luego regreso a coordinar con Heriberto algunos temas, pero en eso llega María José a proponerme un cambio de clase, al principio pienso que solo por un día pero no, es para todo el semestre. Como no se me cruza más que con la clase de ella, entonces acepto para aliviarles el problema, pero me quedo nerviosa por tener dos primeras clases, cuando uno conoce al grupo ya va mucho más tranquila que antes de verlos la primera vez. Termino de preparar clase. El miércoles voy temprano a la piscina y lugo a la oficina, como mi ensalada de quinua y luego me voy a clase sobre performance con Jill. La clase me parece fabulosa, me encanta, la forma de plantear el curso, las preguntas a contestar, el diálogo y las lecturas propuestas me parecen lo máximo. Regreso muy contenta y me voy con Manuel a tomar un cafecito y conversar en inglés. Luego de eso vuelvo a la oficina un ratito más, paso a la biblioteca por unos libros y regreso a casa. Ayudo a Oli en un trabajo que me pidió y en el que ya la ayudé el lunes también para una guía de acompañamiento. El jueves voy a la piscina temprano y luego a la clase modelo de Patricio, ahora que no se me cruza con mi horario sí puedo ir. Me doy cuenta que él tiene una gran seguridad basada en que maneja la gramática a la perfección. Almuerzo con Rossy y de ahí voy a mi clase. El grupo es más chiquito y el aula me parece mucho mejor distribuida. Los alumnos son simpáticos, a excepción de uno que se nota bien problemático y todo el tiempo está con cara de aburrido. Hago la presentación del mate burilado que creo que sale bien y en general me siento a gusto. Veo a Heriberto un ratito para unas consultas y finalmente tenemos la reunión con Mariela sobre la revista. Al acabar decidimos ir a MacNally para la presentación de Granta y de paso hablar con Javier, pero Javier se va a una clase entonces nos quedamos a la presentación y luego vamos un ratito al jazz inclusive. El viernes me levanto tarde y no voy a la piscina, me quedo trabajando en casa toda la mañana, aunque se me va en averiguar sobre la visa para Canadá, en comprar mi pasaje de regreso de Lima y en varias otras cosas, ¡nada de escribir! En la tarde me encuentro con Rossy para hablar con Javier, la reunión es muy productiva. De ahí vamos al cóctel que está bueno pero no encontramos a nadie conocido y regresamos a casa. El sábado lavo ropa, empiezo con mis lecturas sobre performance, organizo la lista de mis alumnos. En la noche vamos con Melina y Paty al jazz, Paty lleva también a GM (en la foto). Tocan los mismos grupos que vimos el jueves con Rossy, son buenos. Me regreso a casa muy cansada.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una hora más y varios días menos


El martes tuve un día muy agitado hice varios pendientes, como hacer compras y citas en la mañana y en la tarde me encontré con Giuseppe para conversar de mi texto y de ahí pues tenía clase con Sergio y con Diamela. En ambos comentamos mi texto. Las observaciones estuvieron buenas. En la clase de Diamela me dijeron en general que había mejorado el texto e hicieron varias apreciaciones muy interesantes con las que tengo que trabajar. El miércoles lavé ropa, estuve en internet poniéndome al día en los mails, me reuní con Diamela que amplió un poco más los comentarios, pero todo bien. En la noche había un evento del programa, un recital pro fondos para imprimir la revista I-Manhattan, así que fui, era en un restaurante mexicano muy bonito. El recital estuvo excelente, lo disfruté mucho pero llegué pasadas las 12 a casa. El jueves me reuní con María José para ver algunos detalles de la clase de español que dictaría el viernes y de ahí con el encargado de los taxes de NYU, para llenar unos formularios. Por cierto que el tratado de libre comercio no sirve de nada porque me explicaron que el Perú no tiene acuerdo de impuestos con Estados Unidos entonces me quitarán el porcentaje mayor de impuestos que no sé cuándo será, ¡plop! Pasé a hacer algunas compras y en la noche hablé con mi mamita un ratito que se iba de viaje. El viernes dicté mi clase de español que salió muy bien, me tomé un cafecito con Alicia y me quedé para la clase de Sergio de las 6 con los dos grupos. Estuvo interesante. El sábado hablé con Rubén y con Gaby. Resultó que la novia de Cameron falleció en un vuelo en Cuba, me parece increíble y tan triste. Luego fui a ver a Gabriela un rato, de ahí me encontré con Mariela en el BAM vimos una obra llamada Raoul, un unipersonal muy interesante, creativo y colosal. El domingo en casa leyendo y durmiendo porque cambió el horario y a las 5:15 ya estaba todo oscuro como noche cerrada. Hablé con mi tío Carlos pero con Inés no pude porque la comunicación estaba malísima. Más tarde fui a ver a Ximena a llevarle sus encargos y cenar, prepararon comida mexicana. No se puede salir sin guantes porque te congelas, yo todavía no me acostumbro y a veces salgo un poco desabrigada, no lo puedo hacer más. Ya necesito con urgencia un saco para el clima más fuerte. En la foto, central park cambiando al naranja.

lunes, 4 de octubre de 2010

Gabriela, Jean y sigue el cine


La semana estaba pronosticada para ser lluviosa y así fue. El lunes salí temprano a pagar mi celular porque no pude hacerlo por internet, pasé por el banco por un cobro no explicado, tuve una clase en la biblioteca, muy interesante, me hicieron un tour por las instalaciones, siempre hay nuevas cosas que conocer. En la tarde fue el taller con Miguel Nieto que venía del programa de escritura creativa de la Universidad de Sevilla. Lo mejor fue que para ese curso leímos el poemario de Fonollosa, Ciudad del hombre: Nueva York; aunque es evidentemente androcéntrico, tiene cosas interesantes. Los ejercicios del taller me parece que pudieron organizarse mejor y quedaron muchos temas para discutir que se abrieron pero luego no se dio tiempo para entablar un diálogo. Luego fue la conferencia sobre lingüística, estuvo interesante, creo que entendí la mayor parte de la lectura. Al final hubo vinito y bocaditos que siempre se agradece. Pensé en hablar con Inés pero al final no se conectó. El martes pasé por la bendita carta de presentación para el banco, que felizmente me dieron en un santiamén y ya al parecer no hay nada pendiente con ellos. Tuve mi clase con Diamela y con Sergio, interesantes ambas, aunque a veces siento que Sergio no da mucho espacio para las opiniones y dado que eso es parte de la calificación, es extraño. En la noche hablé con Inés un buen rato, con Oli, como lo hice tomando cervecita y comiendo bocaditos creo que me puse un poco borrachita. Ese día llegaron Marguerite y Reid a casa y entonces la dinámica cambió empezando porque ya no tenía acceso a internet. El miércoles estuve leyendo en casa, almorcé, de ahí me fui a reunirme con la señorita de los pagos, llené varios formularios y finalmente me dieron mi cheque, menos una tajadota de impuestos que te quitan. De ahi fui al cine con Melina a ver la última película de Godard, Film Socialisme, que calificaron como una "fructífera catástrofe" y estoy de acuerdo con esa opinión. Esto fue al final, que estuvieron representantes de importantes revistas de cine debatiendo. La película no sé por qué se llama así porque son escenas aparentemente inconexas y la traducción en vez de ser literal sólo señala una que otra palabra, así que es bien difícil de llevar las dos horas de duración. Acabando fuimos con Melina a tomar una cervecita pero yo me fui al toque porque además de que es caro estar saliendo fuera estaba muy cansada. El jueves estuve trabajando en casa hasta el almuerzo, de ahí me fui a la universidad a entrar a internet. A las 6pm me encontré con Jean Franco. Es una persona muy atenta y muy amable, hablamos con total confianza y simpatía y me invitó a un restaurante italiano a cenar, que me gustó mucho. Charlamos ampliamente sobre todo un poco, rondando siempre la literatura. De ahí me regresé caminando a casa e hice algunas compras. El viernes fue mi primera clase de observación, visité a Laura en su clase de español. Antes de eso nos juntamos con Elvira para almorzar, pero igual como siempre un poco apurado, pero al menos nos pusimos un poco al día de las novedades. Después de la clase pasé a mi casa por una casaca porque estaba lloviendo fuerte y de ahí conocí a Gabriela Mora. Es una persona también muy amable que me hace recordar mucho a mi tía Jesús, por su contextura, incluso su casa tiene un aroma que me recuerda al de la casa de mi tía en Jesús María. Le ayudé con las compras, ya es una persona mayor y enferma y hay cosas que no puede hacer, compartimos un tecito con galletitas muy animado. Regresé a casa a leer, empecé con La casa verde. El sábado me levanté temprano, en parte porque Reid se levanta también temprano y prende la tele. Salí a montar en la bici un ratito, aprovechando que no había lluvia, pero el aire ya había cambiado y hacía mucho frío y con la velocidad me golpeaba el rosto y las manos y me dolía. De ahí fui al cine y vimos la película Carlos de Olivier Assayas. Ahí me enteré que duraba cinco horas, fue una sorpresa, así que al final acabé agotada. Se narra la historia de Carlos Ramírez, un terrorista que es parte del movimiento internacionalista de revolución. La película da para reflexionar mucho sobre el tema de la política y los ideales revolucionarios. Al final estuvo el director y los actores y se hizo un diálogo. Llegué a casa a comer lo que tenía muerta de hambre. El domingo me dio flojera salir con la bici, el clima ya estaba mucho más frío. Fui a comprar entradas y encontré felizmente para Certified Copy de Abbas Kiarostami. Me gustó mucho la película, era de una pareja y sus entretelones, un intelectual inglés y una catedrática francesa. Juliete Binoche en el papel excelente, como siempre. Se parecía a la película de antes del amanecer, que luego siguió antes del anochecer, pero ahora quince años después, cuando son mucho más maduros. En este caso la pareja tenía quince años de matrimonio. Comimos con Melina en un lugar chino, yo tomé una sopita para el frío. Regresé a casa a leer y luego fuimos a ver The Social Network de David Fincher pero todavía tengo que saber más inglés porque hablan tan rápido que no entiendo más que por el contexto y se me pasan varias cosas. Regresé a casa, hablé con Rubén y con mi papá. Todavía no se sabe si ganó Susana aunque las encuestas dicen que sí, pero la diferencia es muy estrecha. Confío en que sea nuestra próxima alcaldesa.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Una semana con Julia


El domingo me quedé en casa todo el día y no salí ni a la esquina. Avancé mis lecturas y otros pendientes, cociné un guisito de verduras. El lunes me levanté temprano y fui a montar bici. De ahí me quedé escribiendo todo el día, leyendo y trabajando. Julia llegó en la noche, como a las 9pm. No nos veíamos desde hace como tres años. Me dio mucho gusto encontrarla, sólo que ella estaba muy agotada por el viaje así que hablamos un rato y nos acostamos. El martes nos levantamos temprano a desayunar, la acompañé un tramo hacia donde era su reunión pero se le hizo un poco tarde y tomó taxi, así que yo me regresé caminando, compré un poco de fruta y pasé por el correo. Hacía mucho calor como si fuera verano otra vez. Almorcé y me fui a la universidad. Tuve mi clase con Sergio, que me gustó más que la primera, hubo más diálogo. La de Diamela también estuvo muy bien, nos apuramos un poco y acabamos igual a las 9:30pm. Regresé a casa y ya estaban Julia, al rato llegó Marguerite y la pude saludar. El miércoles Julia salió más temprano a su trabajo, la acompañé un tramo, cruzamos el central park juntas y nos topamos con Mario Vargas Llosa que estaba también en ropa de deporte caminando. De ahí yo me di una vuelta pequeña corriendo. Regresé y encontré todavía a Marguerite y Reid. Reid salió y yo me puse a leer pero al rato volvió y prendió la tele. No me incomoda porque es en inglés y me puedo distanciar yo en mi lectura, pero pienso que cuando se muden para la ciudad habrá que adecuarse a la convivencia. Después salí yo también a mi reunión con Lila que no fue muy fructífera porque en resumen no hay fondos para viajes, más que la bolsa de la escuela de graduados cuya convocatoria ya pasó. Regresé para ver a Julia pero ella se demoró un montón. Reid pidió pizza y comimos, pero salimos igual a tomar una cervecita afuera. Julia me invitó. Estuvo lloviznando un poquito, el clima completamente cambiado, calor y lluvia. El jueves salimos a pasear por todo el central park, descubrimos varios lugares que yo no había ni visto en bici, pues solo puedes ir caminando. Almorzamos con Tamara y de ahí yo me fui a la universidad, ellas se fueron a hacer las uñas, los pies y conversar. Nos íbamos a juntar en la noche pero tenía que resolver lo de mi cheque, hacer una cita con una persona para eso y además estaba preocupada porque mi mamá se desmayó. Así que estuve con mis amigas un rato en el cóctel, de ahí en la presentación y me fui a casa para llamar a mi mamá. Hablé con ella y ya me quedé más tranquila parece que fue un efecto de la pastilla que le dieron para la muela, era uno de sus efectos secundario, ¡plop! Compré mi pasaje para Lima pues ya decidí ir para navidad, así que con eso me sentí más tranquila. El viernes desayunamos con Tamara también, luego fuimos un rato a ver tiendas, Julia compró varias cosas. Almorzamos ligero en casa y de ahí nos fuimos en el metro, ella para el aeropuerto, yo para una charla. Nos despedimos contentas y es posible que Julia regrese para noviembre o diciembre. Después de mi charla que estuvo muy interesante, con el editor de la revista Granta, me fui con Mariela hacia el metro, conversamos un rato. Llegué a casa a ponerme al día en el mail y en varios pendientes y a prepararme para aprovechar el fin de semana que tengo un montón que hacer. Hablé con mi mamá y con mi papá, con Paty y me fui a la cama.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Mordiendo la manzana


Esta semana ha sido muy agitada. El lunes empecé mis primeras salidas en bicicleta por el central park, pues el domingo Marguerite me trajo la bici, prestadita, de la casa de campo, ¡tan atenta! Ese día hice una parte solamente, me sorprendió que habían hombres y mujeres corriendo con bebés y todo en sus cochecitos. Regresé a casa y cociné arroz verde pero no me quedó tan bien, aquí el arroz necesita más agua que en Lima y me di cuenta un poco tarde, pero igual salió aceptable. Fui a la biblioteca a una orientación para encontrar material en otro idioma que no sea inglés y estuvo muy útil. De ahí me encontré con Paty y almorzamos juntas, ella compró comida del comedor, un guiso de pollo con arroz y le costó con descuento US$ 8.50 y dijo que estaba feo, ¡plop! De ahí ella se fue a la reunión con su asesor, yo me quedé en la biblioteca un rato más y nos volvimos a encontrar, estuvimos conversando un rato en el parque. Estoy contenta que se va a México finalmente, pero también triste porque ya no la tendré cerca. Nos fuimos juntas al metro y cada una se fue para una dirección diferente. Así que estuve en casa temprano, lo cual estuvo bien porque luego llovió. Hablé con mi papá por teléfono y con Mikaela un rato. El martes me levanté muy temprano he hice todo el central park en bici, lo hice con un miedo como si me fuera a internar en la jungla sin saber cuánto me tomaría y me tomó una hora aproximadamente, todavía me dio tiempo de dar una vuelta chiquita en la otra dirección. Me gustó mucho. De ahí me fui a la universidad porque había una orientación para los estudiantes, había cafecito solo, así que tomé un poco. De ahí hubieron varias exposiciones interesantes, de ahí el almuerzo, comí verduras un poquito picantes, con humus en algo así como una tortilla (pero no tan buena como las mexicanas). De ahí me fui a la biblioteca un rato y regresé para la charla de la OISS que es la dependencia de estudiantes internacionales, tenía dudas pero como ya tenía que ir a clase me las guardé para mi check-in que será el viernes. Entré a la clase de Sergio, nos pusimos de acuerdo en las exposiciones y en algunos aspectos del curso y en eso se pasó la mayor parte de la hora. De ahí discutimos un poco los textos, pero siento que si la discusión iba a ser tan abierta y libre quizá no era necesario textos algo complejos, aunque igual siempre es bueno motivar la reflexión. Tengo que prepararme un poco mejor porque creo que me perdí en la discusión y eso que había hecho todas las lecturas. De ahí vino la clase de Diamela. Empezaron conmigo, tuve que leer primero una paginita, para que me escucharan y de ahí vinieron los comentarios. Fueron dos horas de comentarios muy interesantes y útiles que sin duda me ayudarán a dirigir mejor mi novela. Además de los estudiantes, Diamela también comentó y fue muy precisa en sus comentarios. Pero todavía nos quedaba otro texto por comentar, así que ese fue un poco más rápido e igual estuvimos hora y media. Me gustó mucho la clase, la dinámica y el grupo. Aunque para la siguiente clase nos toca comentar tres textos, así que ya sé que saldremos siempre tarde. Hablé con Rodo un rato, que me había llamado en la tarde y no lo pude atender, así que lo llamé a su casa y luego me esperó a que volviera yo a casa y nos comunicamos por el skype. El miércoles estaba muy cansada para ir a montar bici así que no lo hice y me fui al hospital a que me pongan la vacuna otra vez, pero estaba cerrado ese día. ¡Plop! Pero al menos ya conocí dónde queda y vi que había un correo cerca, así que cuando vuelva puedo llevar algunas cosas para enviar. Volví a trabajar la sistematización para runa que todavía tengo trabajo pendiente y ya pagado. Cociné unos ricos pimientos rellenos que me quedaron muy bien. Me llamó Marguerite para decirme que irían a la ciudad al teatro y que si cenaba con ellos, fuimos a un restaurante de sushi y pedí un dragon roll, pero es más rico el del Sushi Roll en México. Cuando fuimos caminando hacia el restaurante pasamos por un edificio que siempre está rodeado de gente y pensé yo que era un hotel y ahí Reid me explicó que es uno de los departamentos más exclusivos y que ahí vive Yoko, de hecho a la salida de ese edificio es que mataron a John Lennon, de ahí que sea tan famoso y yo como siempre sin saber nada. Había visto a la gente tomar fotografías pero me decía que no era tan lindo el edificio y que habían otros más bonitos, pero ahora ya sé la verdadera razón. Volví a casa a seguir trabajando. Felizmente ya tengo un borrador del informe, también intercalé con la lectura de los textos para la próxima clase de Diamela y sólo me falta uno, así como para la de Sergio. De modo que me dormí un poco más tranquila respecto de mis pendientes, pero este fin de semana quiero ponerme al día para dedicarme a escribir con calma, con todos los comentarios que me han hecho tengo un montón de trabajo. ¡Estoy mordiendo la manzana!

martes, 7 de septiembre de 2010

Un buen día


Hoy empezaron oficialmente las clases en NYU, de verdad que había mucha más gente en las calles, en los alrededores, en la biblioteca, en las compus y por todos lados. Me levanté temprano, desayuné, me bañé y luego me puse a cocinar para llevarme mi lonchera, hice quinua con guisito de tofú y ensalada. Me fui para la universidad, pasé por la librería a comprar minas que me quedé sin ellas para mi portaminas y ahí en la librería también había un montón de gente comprando como loca libros y demás cosas. Luego fui a la biblioteca, llevé una orientación en introducción a las bibliotecas americanas y nos explicaron el portal de la biblioteca de NYU, que es de verdad muy útil. De hecho no encontraba un libro y hay hasta chat para que te asesoren. Luego de eso me quedé trabajando un rato y de ahí almorcé en el parquecito, con musiquita en vivo que algunas personas se ponen ahí a tocar. Al regresar había cola para las computadoras, pero encontré un huequito y me metí ahí, avancé con mis lecturas para mi curso de la próxima semana. Hablé con Chloe que felizmente llegó bien de su viaje y mañana pasaré por mi maleta. Pasé a saludar a Mariela un rato y ahí conocí a Diamela Eltit mi nueva profesora (en la foto). Quise hablar con Montse pero no la ubiqué, pero hablé con Inés y con Elo, Rodo tampoco estaba. Entré a clase, el taller consistirá en que nos pasemos nuestros textos y los comentemos, pero de manera profesional. Me gusta mucho el enfoque de Diamela que dice que no hay que tomarlo como algo personal, que hay que encontrar los puntos fuertes y débiles de cada quien, que hay que guiarse no por el gusto sino por el profesionalismo, que hay que aprender a oír y a aburrirse de manera productiva. Así que como nadie quería empezar pues yo me lancé y ya he mandado mi texto y se comentará la próxima clase. De paso hicimos el cronograma de clases, no sé qué habrá el 26 de octubre, pero tampoco habrá clase con Diamela, así que es el destino que me lanza a mi México lindo. Estoy emocionada con esta clase pero también me da miedo. Tenemos que tener tres intervenciones así que deberíamos escribir idealmente unas 90 páginas, aunque yo he mandado en esta primera entrega solo 15 de las 30 que me correspondía, pero pues me pondré las pilas. De todos modos es un montón. Pero estoy segura de que los comentarios serán de mucha ayuda para avanzar. En el grupo la mayoría son del segundo año así que no los conozco, más que a Pedro que también empezó este año, un chico venezolano, él también presentará la próxima clase. Así que bueno, ya estoy en el ruedo. Contaron además de que Diamela se había ganado el premio José Donoso por su obra literaria, ¡felicitaciones!

sábado, 28 de agosto de 2010

Día libre



Todo el martes fue muy intenso. Llegué temprano para ir al departamento de estudiantes internacionales pero abría a medio día, así que me fui a la biblioteca pero no me pude inscribir porque no había sistema. Así que di una vuelta, es una biblioteca inmensa y muy bonita. Encontré la sala de cómputo con computadoras nuevecitas. De ahí fui a la clase que estuvo muy interesante, hicieron una clase modelo en un idioma que nadie sabía cuál era y que no se entendía ni pío, luego supimos que era irlandés. De ahí hicimos comentarios, luego nos dieron un receso para el almuerzo pero yo pensé que nos darían algo y no fue así, de modo que aproveché para volver al departamento de estudiantes internacionales, hacer una nueva cita para mi taller obligatorio, luego fui a la biblioteca, imprimí mi nueva cita y terminé comiendo un sándwich carísimo en Starbucks (pero no lo vuelvo a hacer). La clase de la tarde estuvo muy buena, me hicieron hacer una mini clase sobre un tema, pensé que lo había hecho fatal pero sacaron varios puntos positivos de mi presentación. Así que nos dejaron una nueva tarea para el día siguiente. Abrí mi cuenta en el banco, me encontré con Paty y fuimos a ver lo del celular pero llegamos tarde y entonces compramos algunas cosas para yo poder llevarme esta semana a clases de comer, pasamos por la librería inmensa de Barners & Noble, pero está todo en inglés. De ahí volví a casa, hace un calor del demonio, pero me quedé seca del cansancio.

El miércoles fue también intenso. Empecé el día en la biblioteca, ya me pude inscribir. De ahí fui a la clase, llegué un poquito tarde porque me perdí. La clase estuvo bien, creo que lo hice mucho mejor que ayer. De ahí tuvimos un break, aproveché de ir al banco. Me senté en Washington Square que es un parque muy bonito (en la foto), a comer mi lonchera. De ahí volvimos a clase hasta las 6pm. Nos dieron otra vez la charla sobre lo que hacer en caso tengamos algún alumno con desórdenes mentales, lo cual me asusta, pero parece que el porcentaje de suicidios en la universidad no es desestimable, como tampoco el de acoso sexual y violación, lo cual es preocupante.

Me alegra que he estado conociendo a las chicas y chicos de mi programa, así como de otros programas y hoy hicieron una dinámica muy buena para aprendernos los nombre de todos, que éramos como treinta, así que estuvo mostro. Y también hubo una pequeña recepción, así que estuvo bueno el día. Felizmente mañana tenemos día libre. Pero tengo bastante que hacer, como ver lo de mi celular, averiguar sobre el gimnasio, aprender a sacar libros de la biblioteca, pasar por mi departamento y además de varios otros trámites todavía pendientes. Pero al menos puedo estar más tranquila.

Hoy jueves me levanté un poquito más tarde, estaba realmente bien cansada. Lo malo fue que no me di cuenta que anoche en el brindis, estuvimos en un jardín y me picaron los mosquitos. Llegué a la universidad fui a la escuela de estudiantes internacionales y está todo en orden con ellos. Fui a mi departamento y ahí ya me dieron mi cronograma de pagos, lo cual está muy bien. Pasé por el gimnasio de la universidad y hay una piscina grandota que puedo usar, pero necesito la ropa de baño, los lentes y todo eso. De ahí estuve en la biblioteca y busqué dos libros que encontré y que me pondré a leer, uno de Muñoz Molina y otro de Chejfec. Volví a casa a cocinar, pero no había agua. En la mañana de portería me llamaron para decirme de algo a las 9:30 y yo pensé que me avisaban que venía el gasfitero a arreglar la ducha que está goteando, pero era esto de que no habría agua, ¡no siempre entiendo lo que me dicen! Y pues felizmente volvió rápido, ha hecho un calor terrible, seguro que hemos estado como a 35° porque en la noche estábamos a 30° y seguía haciendo calor. Salí a encontrarme con Paty para comprar mi teléfono por Brooklyn, me asusté un poco porque las calles y la zona cambió mucho, no estaba y quise llamarla pero los teléfono no funcionaban y no quería alejarme mucho de la estación, pero encontré la tienda y me metí. Paty llegó ahí también felizmente. Luego paseamos un poco por otra zona de Brooklyn muy bonita donde está el puente (en la foto). De regreso se me hizo un poco largo el camino, pero llegué sana y salva a casa. Parece que ya estoy aprendiendo a usar el metro de Nueva York, ¡yupi!

New York University


Me levanté temprano, me hice mi jugo de fresa, luego mi avena con plátano, pasas y pecanas. Muy rica. Hoy fue mi primer contacto con la universidad, como ayer fui con Mikaela hasta allá hoy llegué sin problema. De hecho fui más temprano y así pude pasar primero por la oficina donde te dan tu ID así que ya me la dieron. De ahí llegué a la orientación de enseñanza que estuvo muy interesante. Había desayuno así que probé los famosos bagels, pero parecían medio duros, me gusta más el pan crocante y calientito. Entendí casi todo lo que dijeron los profesores, pero en cambio cuando había preguntas de los alumnos no siempre porque hablaban muy rápido y con diferentes tonos de voz. Una profesora dijo que la enseñanza te reta en tres sentidos, académicamente, porque debes estar segura de los conocimientos que impartes; psicológicamente, porque debes conocer a los alumnos pero también a ti misma y dejar fluir tu temperamento, si eres cariñosa serlo, si eres estricta serlo; pero también te confronta moralmente porque hay que tener un comportamiento ético. Me pareció muy valiso su aporte, aunque pienso que yo todavía no tengo claro qué clase de profesora soy o quiero llegar a ser. En ese sentido no he encontrado un estilo, como dijeron en otra conferencia. El almuerzo estuvo más o menos, cometí el error de elegir lo que llaman "tuna salad" que es sándwich de atún y con un montón de mayonesa, guácala. Y con el postrecito ya no hubo café. Pero bueno, ya sé para la próxima. También nos dieron agua así que no tengo que cargar la mía. Luego hubo un brindis donde sólo tomé un vinito porque no tenía hambre y además aproveché de pasar por el servicio médico, no debía ningún formulario y todo estaba ok, pero tengo que ponerme la vacuna otra vez, plop, porque como quieren dos dosis, aunque les dije que la mía duraba cinco años no me hicieron caso. Pasé también por la tienda de NYU y había muchas cosas bonitas pero carísimas. Encontré a Paty y fuimos por una cervecita, no esperaba encontrarla aquí así que fue una linda sorpresa. De ahí volví a casa muy contenta pero también agotada.