lunes, 10 de diciembre de 2012

Tres destinos

Noviembre transcurrió con muchos viajes. Fui a Atoyac (Jalisco) con Oli a ver a sus papás. Allá comimos muy rico: raspadas, cacahuates con chilito, queso de bola y las delicias que se cocinaron en casa. A diferencia de otras veces en que nos tocaba clima muy caluroso ahora hizo un tanto de frío. Como acababa de pasar Día de Muertos, Oli propuso que nos juntáramos a hacer calaveritas y tuvimos una velada muy divertida y alegre. Al volver al DF nos tocó cerrar el informe sobre servicios de salud para mujeres. Luego fui a Tequisquiapan (Querétaro) a visitar a Martha, su casa es hermosa y tuvimos un fin de semana muy animado conversando, comiendo y paseando. Vimos la película El Erizo (2009) de Mona Achache. (Noto que me la he pasado estos últimos meses viendo películas dirigidas por mujeres y todas han valido muchísimo la pena). Nos alcanzó el tiempo para ir también a Bernal y pude ver la peña, es impresionante y se siente la energía circundante. Así que fue un viaje alegre y soleado, probé las gorditas de maíz azul que hacen allá rellenas de nopales, simplemente deliciosas (con su cervecita claro está). Me tocó el cumpleaños de Inés que pasamos juntas, también vimos una película aunque no nos gustó del todo, Hablemos de Kevin (2011) de Lynne Ramsey: la mujer tiene una actitud de mártir que no puede más que desesperar. Comimos sushi y nos acabamos casi todo el cartón de Noche Buena. Con Daniela e Inés vimos también la película japonesa Hula Girls (2006) de Sang-il Lee que a mí al menos me gustó mucho y me emocionó, además que la vimos en Cinemanía y nos dejaron entrar con nuestro trago y eso fue lo máximo. Terminé de apoyar a Inés con las transcripciones, así que quedé liberada para ocuparme de mis propios pendientes. Llegó mi tía Martha al DF después de tantos meses alejada por su fractura. A ocasión de verla vi también a Charly, Sheida y Picky. Fuimos con Oli a ver No (2012), la película de Pablo Larraín protagonizada por Gael García. Me gustó mucho, me pareció muy inteligente la forma en que se presentó el tema del plebiscito y la disfruté mucho, recordé a mi querido Juanjo. También vimos con Oli ¿Y ahora dónde vamos? (2011) de la bella y talentosa Nadine Labaki, en una tarde de cine, palomitas y cerveza. Nos encantó la música y luego sacamos la letra (la tienen en una entrada anterior). Con Cynthia vi Amanecer 2, de la saga de Crepúsculo, aunque me faltó la película previa y me quedé con algunas lagunas en la historia, que espero me toque en algún bus próximamente; pero nos divertimos. Un día que fuimos a ver Frankenweenie (2012) de Tim Burton y no la daban ya, vimos Arbitrage con Richard Gere que al menos estuvo entretenida, identificamos tres momentos buenísimos en la película (es decir, tres frases memorables). Fue difícil despedirse de Oli, pero ella también está alzando anclas y me tocaba acompañar a mi tía en su regreso a casa. Así que el tercer destino de este mes fue Oaxaca, al que vuelvo por cuarta vez en mi vida. Dicen que si uno come chapulines regresa a estas tierras, será por eso que siempre he vuelto y sin duda seguiré haciéndolo. La casa de mi tía es muy bonita y tiene un jardín muy salvaje pero que disfrutamos mucho, se pasean los pajaritos siempre por ahí. El clima está bello: sol, luna, estrellas, así que no hay nada de qué quejarse. Además estamos en altura y tenemos una vista hermosa de la ciudad (en la foto un atardecer). Ahora ya me puedo mover en bus y conozco las calles. He podido conocer el Hub Oaxaca, que es un espacio que me parece vital y cuyos proyectos de comunidad me gustaría repetir. Es casi el único lugar que frecuento pero es siempre estimulante. Además hemos jugado varias veces tren con Chago y Mario y también con mi tía en casa. Ya nos estamos preparando para las celebraciones de fin de año, hemos hecho ponche que nos ha quedado muy rico. La casa como estuvo sola mucho tiempo ha necesitado que le dediquemos mucha atención, pero poco a poco va volviendo a la normalidad. Ya estoy en el último libro de la antología completa de Lydia Davis. Y estoy leyendo también otros textos que me dio Martha, muy buenos. He hablado con Rossy un par de veces en el skype largo rato, así que nos acompañamos mucho, eso me ha alegrado. Con mi mamá también he hablado, me alegra que en este momento todos mis tíos (sus hermanos) estén en Lima y estén pasando tiempo juntos en armonía. Yo sigo escribiendo y preparándome para la llegada del 2013, sus cambios y retos. Inés me dio una agenda similar a la que ella usará, así que ambas compartiremos agenda otro año más.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Diciembre

En el firmamento de las cosas simples
amparada entre árboles de amapolas
soy yo la que deslumbra
con guirnaldas de colores celestes

Aprende a mirar la aurora
apaciguada y tibia
aprende de la frondosidad
de las ventanas y sus circunstancias

En el lecho habrá siempre
una incógnita arremetiendo en el sueño
busca la piedra filosa que te distingue
busca y llora la hojarasca de la verdad

Alguna vez de niños
hemos rondado palomares infinitos
ojos de agua desterrados de la luz

Encuentra en la pisada
la pertenencia que siguió al silencio
la fascinación por las caricias y sus pliegues

Haz de esa noche la medida
la construcción colosal que destruirás con palabras

A la persistencia del sentido le debemos
la batalla contra la muerte.

sábado, 1 de diciembre de 2012

¿Y ahora a dónde vamos?

"Si hubiera habido palabras entre nosotros
habríamos hablado
Si hubiera habido lágrimas entre nosotros
habríamos llorado
Si hubiera habido un camino que nos condujera
lo habríamos tomado juntos

Si hubiera habido un sendero que nos llevara
lo habríamos encontrado juntos
Si hubiera habido un sueño entre nosotros
nos habríamos dormido
Si entre nosotros hubiera reinado la paz
habríamos olvidado

¿Hay un solo estribillo repetido entre nosotros?
¿Hay demasiada gente que se interpone entre nosotros?
¿Hay una luna, un árbol e incluso un puente destruido?
¿Hay una llanura, una montaña o un valle olvidado?
¿Tal vez haya otro camino que no hemos encontrado aún?".

Canción de la película ¿Y ahora dónde vamos? (2011) de Nadine Labaki, talentosísima directora de cine libanesa, de la que antes vimos Caramel (2007), ambas película imprescindibles.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cerrado por derribo

miércoles, 31 de octubre de 2012

Altar de libros

Me mudé a casa de Oli, con ella hemos hecho este hermoso altar de muertos que es un altar de libros porque a falta de fotos hemos puestos los textos de quienes queremos recordar (en la foto). En casa de Oli nos hemos organizado muy bien, trabajando, conversando, acompañándonos, comiendo muy rico platillos que viene a preparar la señora Rosita, así que he aprendido algo en cuanto a culinaria mexicana (demostraciones a la orden sobre todo si les gustan las verdolagas, los nopales, la flor de calabaza, el huitlacoche). Concluí mi participación en el curso sobre Escrituras de la violencia con una clase sobre Toni Morrison y Gloria Anzaldúa que estuvo muy interesante, mucha gente se sintió tocada por el tema de lo híbrido y el racismo, que es algo actual que se vive en carne propia en este país como en todas partes, sobre todo ahí donde hay una fuerte tradición indígena. Ya estoy en la recta final de los trabajos con Oli e Inés, aunque parece que seguiré trabajando en otros temas con ambas. Rossy está de paso por México, así que ha sido una feliz coincidencia encontrarnos en otras tierras. Con Oli hemos estado yendo al cine una vez a la semana, vimos Histeria de Tanya Wexler y El día que vi tu corazón de Jennifer Devoldere, y también vimos en casa una película mexicana llamada Aquí entre nos de Jesús Ochoa y Carmen Beato. Me he encontrado con mis profesores del Colmex, con Lucía, con Ishita, con Juan Guillermo. He comprado algunos libros, inevitablemente, que creo empezaré a leer paralelamente con el de Lydia Davis porque ese sigue lento (pero a paso seguro). He visitado el Colmex después de mucho tiempo y lo he encontrado cambiado. Me encontré también con Martha del Pueg, quien ha sido tremendamente cálida y generosa, me presentó a su esposo que es del área de literatura, así que los tres hemos tenido una conversación de lo más amena y estimulante. He visto poco a Joaquín e Ixca, pero ambos están grandes y bellos. Inés regresó de Colombia y vinieron a visitarla su papá y su hermana, así que también hemos podido compartir con ellos y conocer a otras amistades suyas que no conocía, como Daniela que es una amiga brasileña muy simpática y agradable. Fue cumpleaños de mi hermana Ximena, le dieron mi regalo de Hello Kitty que le encantó. Hablé con Gaby por teléfono y es posible que venga a fin de año y nos veamos. También Rodo está a la espera de que cancelen la visa para los peruanos y pueda visitarme finalmente. Me encontré un par de veces con Rubén y hemos conversado bonito pero seguimos sin estar juntos. El clima ha estado muy bien, cálido, despejado, así que espero que siga así, aunque sí ha estado muy seco. Felizmente me ha tocado ir en dirección opuesta al tráfico así que la ciudad no me ha resultado tan agresiva, la disfruto y me reencuentro con ella con cariño.

jueves, 11 de octubre de 2012

Fantasma y memoria

Hace muchas semanas que no escribo en el blog porque a veces las palabras se suicidan y no pueden agregar nada más al silencio del corazón. Pero también porque no tenía nada realmente interesante que contar. De mi paso por Lima pues solo puedo acoplarme al rumor de las olas, acurrucarme ante la intensa humedad y alimentar en mí la presencia de mi familia más cercana con la que compartí algunas semanas. Vi a mi gran amigo Rodo, a Ricardo, a Tabata, a Gladys, a Jesús. Pero en términos generales pasé de incógnita para evitar preguntas embarazosas y respuestas esquivas. Disfruté de la rica comida casera y de los deliciosos platillos de Irene, de la compañía de mi tía Martha, de mi mamá, del juego del burako. Y pasé varias tardes con mi papá, mi abuela, mis hermanos. Aproveché de ordenar la biblioteca (lo que se pudo) y de organizar pendientes, aunque como supondrán quedaron otros tantos todavía por hacer. Estoy ahora en México. Me recibió mi querida Inés y me alojó en su casa. Encontré un clima muy otoñal, de extremos, frío por la mañana y por la noche, muy caluroso durante el día y con poca lluvia. Participé en el Congreso Fantasmagorías Espectrales en la Universidad Iberoamericana y escuché ponencias realmente muy interesantes, además de que pude conocer a un colega español radicado en Estados Unidos, cerca de San Francisco, justo la costa que me falta explorar. Hablé de los cuentos de Cristina Colmena, mi querida y risueña amiga a quien admiro mucho como escritora. Estuve con Rocío y con amigos suyos de Flacso en un par de reuniones muy divertidas y amenas. El domingo fuimos a ver Hotel Transilvania con Dania, Boris y su pequeño hijo Sergio. Y esta semana empecé mi trabajo de asistente de Inés en un proyecto que está haciendo sobre inclusión en la educación, que está muy interesante. Además junto con Lucía estoy participando en el curso Escrituras de la violencia en el Museo de Memoria y Tolerancia. El grupo es de un total de más o menos veinte personas, de muy distintas procedencias, tendencias y opiniones. Hoy hablé de la poeta y amiga Rocío Silva Santisteban, sobre todo de su poemario Las hijas del terror, aunque igual dimos una rápida mirada a otras facetas de su poesía. Asimismo también nos acercamos a ella como crítica y leímos el artículo "El telepobre como abyecto", que analiza un programa de Laura Bozzo. Como es ya mexicana y muy popular en la televisión nacional el debate se hizo aún más interesante. Inés se acaba de ir a Colombia así que me quedo en la ciudad esperando seguir con las visitas y volviendo a reencontrarme con este México que quiero tanto. Lo más difícil y duro ha sido el aspecto culinario, he preparado las papas en todas las formas posibles y el sabor siempre deja que desear en comparación con mis papitas amarillas, para poner solo un ejemplo, así mismo hay muchos elementos que le faltan a mi dieta diaria que necesito suplir, cambiar o reemplazar de manera creativa con lo que hay aquí, lo cual no está siendo fácil. Sigo en el trabajo para ConlaA y empezaré a apoyar a Oli en una investigación sobre servicios de salud la otra semana, que además me mudaré a su casa. Aún no acabo el libro de Lydia Davis, sus cuentos completos, que está muy interesante, me gusta mucho su estilo, pero como es en inglés voy lento. Saco la columna semanal en Alerta Perú y estoy empezando también a publicar en Runa. De escribir cosas nuevas la verdad no lo he hecho, pero sí he estado moviendo algunas cosas que escribí en la maestría, enviando a concursos y viendo qué suerte tienen esos textos. Así que crucen sus dedos para que la suerte, la salud, la alegría y el amor me acompañen.

lunes, 20 de agosto de 2012

México: check list

Cuando vas de visita o incluso si vives en una ciudad por un largo periodo o toda tu vida siempre quedan lugares pendientes por visitar, cosas pendientes por hacer, restaurantes o bares o cafés que conocer. Las ciudades son universos inmensos, cambiantes, maravillosos. Muchas veces la posibilidad de mostrar la ciudad a otro te permite acortar la lista de pendientes, otras es una razón para conocer lugares no planificados, todo dependerá de los gustos y las necesidades de la otra persona. Es así que he dejado listas de pendientes de todas las ciudades a las que he tenido el gusto de visitar, tanto como en aquellas en que he tenido el placer de vivir. En esta oportunidad, al estar en México, me propuse acortar mi lista pues se trata de cosas demasiado populares o importantes para dejarlas por más tiempo esperando. Es así que visité el Palacio Nacional y vi los murales de Diego Rivera. Caminé por el Jardín Botánico de la Unam. Conocí el Museo de la Bola y la Iglesia de la Conchita. Caminé por el Parque Hundido y por los Viveros de Coyoacán. Visité la galería del Centro Cultural de España, en donde por suerte encontré una exposición sobre los 25 grupos de rock mexicanos que marcaron la historia de la música. Trajiné hasta la Isla de las Muñecas en Xochimilco, mítico lugar que por momentos pensé inexistente, puro mito; o que vislumbré tenebroso, peligroso y fatal, como felizmente no fue, aunque sí un poco espeluznante. Probé la sazón yucateca, la novo comida mexicana, la cerveza artesanal, en nuevos restaurantes de los que para variar no recuerdo el nombre (pero cuando quieran los llevo). Revisité el Munal para ver una exposición de surrealismo y el Palacio de Bellas Artes para ver una (minúscula) exposición de Edvard Munch, así como la de una directora finlandesa Erija-Lissa Ahtila y volver a ver (rápidamente) una de los expresionistas alemanes que ya habíamos visto en Nueva York. Es así que mi check list se redujo un poco pero aparecieron nuevas cosas por hacer, por repetir, además de la siempre gustosa y pendiente visita a los lugares conocidos y queridos, a los sabores familiares, a los amigos y amigas más entrañables. Es por eso que toda visita o todo viaje te roba un poco de tu corazón o a veces incluso, se lo queda completo, sobre todo si ahí se queda la persona que más quieres.