domingo, 18 de marzo de 2012

Santo Domingo II


El lunes desayunamos temprano, conocí a la señora Mary que es quien ayuda a Sandro y Laura en casa, muy simpática. Todos nos pusimos a trabajar, Laura y yo en casa. En el almuerzo comimos gandules (que son un tipo de frejol), con arroz y ensalada, lo cocinó la señora Mary y le quedaron buenísimos. Después de comer salimos a caminar un ratito, yo cambié dinero en el banco y paseamos por un parquecito que está muy cerca de casa. Seguimos la tarde trabajando, en la noche vino Mirla. Fuimos a Adrián Tropical y luego caminamos por el malecón, por la zona colonial hasta el Parque Duarte, ahí conocí a algunos de sus amigos que me cayeron muy bien, tomamos cervezas en el colmado. El martes trabajé todo el día, salimos a almorzar con Sandro en una suerte de menú, comí berenjenas rellenas que estaban muy ricas, parece que es un plato común en la isla, me gustó mucho. Luego tomamos el cafecito en otro lugar más elegante, ahí llegaron amigos de Sandro del trabajo, muy divertidos. En la noche fuimos a encontrarnos con Miguel, el ex jefe de Sandro, fuimos a La Alpargatería que era un barecito donde también vendían alpargatas, tenía un jardín interior muy fresco, ahí tomamos cervezas y comimos una tapas riquísimas. El miércoles seguí con la corrección de los textos de mis compañeros y avancé un poco de mis propios textos, me puse al día en varias cosas pendientes que tenía acumuladas. En el almuerzo la señora Mary preparó también berenjenas pero ahumadas, que comimos con ensalada y arroz y alubias, estaba buenísimo. En la noche vi un ratito a Mirla para despedirnos, fuimos a una librería, pude comprar algunos libros de autores dominicanos. Al volver vimos parte de la película Puss in boots, pero no vimos el final porque ya era muy tarde y nos demoramos un montón en bajar la película de internet. El jueves seguí trabajando y finalmente acabé. Me fui a pasear por el centro un rato y en la noche fuimos a visitar a una amiga de Sandro, cajamarquina, llamada Carolina que me cayó súper bien. Tenía un depa muy lindo y un perro, Lucas, pasamos una velada muy chévere en su casa. El viernes trabajamos medio día. Salimos a almorzar por ahí cerca porque todo el mundo tenía hambre, de ahí fuimos a Boca Chica, tomamos un cafecito en un restaurante frente al mar pero ya no nos animamos a meternos al mar porque empezó un viento y luego llovió. Volvimos a casa, vimos el final de la película y en la noche salimos al centro, primero pasamos al Meson di Bari y luego a Casa de Teatro donde había música en vivo que me encantó. El sábado no tan temprano nos fuimos a la playa Juan Dolio (en la foto), el día estuvo lindo y la pasamos súper bien. Almorzamos con Miguel pero luego él tuvo que ir al aeropuerto. Nosotros nos quedamos hasta la noche. La playa era muy tibiecita aunque corría viento, la gente se mete al mar con su vaso de cerveza y su cigarro y se ponen todos a conversar ahí como si fuera un jacuzzi. Volvimos justo antes de que empiece la lluvia. En la noche fuimos a la XIV Muestra Internacional de cine de Santo Domingo, me encantó la coincidencia. Vimos una película alemana llamada La enfermedad del sueño de Ulrich Köhler (Alemania). El domingo desayunamos juntos y cuando Laura se fue al aeropuerto, me dejaron en el malecón. Primero parecía que iba a llover pero fue un día de mucho sol. No pude dejar de parar en Adrián Tropical, comí otra vez las empanaditas y un jugo. Luego caminé por el malecón, ahora de día para tomar fotos. Llegué al centro y ahí estuve dando vueltas. En la Plaza de Colón conocí a un viejito que había sido embajador en Perú y amaba Lima, así que hablamos un buen rato y me dio su tarjeta. Volví a casa para dejar todo empacado y me fui al cine, hice una matarón de tres películas: El gato desaparece de Carlos Sorín (Argentina), Rosita de Jan Kidawa-Blonski (Polonia) y Violeta se fue a los cielos de Andrés Wood (Chile). Antes de la segunda función pasaron el corto Cold (República Dominicana). De ahí regresé caminando a casa un poco asustada pero no había otra forma de volver. Y me fui en el taxi al aeropuerto. El vuelo estuvo un poco turbulento y estaba un poco asustada pero llegué sana y salva muy temprano en la mañana. Me quedé en casa en la mañana, lavé ropa, desempaqué, compré frutas, pasé al correo, tuve mi cita con Fryné. De ahí fui a pagar mi celular (otra vez), llegué a la universidad, almorcé algo y revisé algunos pendientes. Pero llegó Mariana y luego Benny y nos pusimos a conversar. Tuve clase con Antonio. Me sorprendió salir de clase y que todavía hubiera luz, es la primavera que está llegando. El clima estuvo muy cálido y lindo. Regresé a casa muy cansada con intención de dormir temprano.

lunes, 12 de marzo de 2012

Santo Domingo I


El lunes fui a nadar, tuve cita con Fryné por teléfono, luego me puse a preparar la clase de español, corregir Mi Diario 2 y terminar mis tareas de la semana. En la clase de Antonio llegó una invitada muy buena, una periodista española que estuvo en China más de ocho años y también en Corea del Norte y del Sur, así que nos contó cosas muy interesantes (y preocupantes) de esos países. Luego fuimos al Arthur's Tavern con Antonio, Elvira, Pedro, Nuria y Rossy. Después de la primera tocada, de la que Antonio se sabía todas las canciones, nos fuimos a cenar mexicano, ahí se nos unió Cristina. Al salir hacía un frío del demonio, estábamos congelándonos, así que corrimos prácticamente al metro. El martes el clima mejoró, dicté mi clase temprano luego avancé pendientes, me encontré con Manuel para hablar en inglés y luego tuve clase con Lina que estuvo más interesante que otras veces tras la experiencia de editarnos todos a la Lish (de lishearnos), el editor de Raymond Carver. Regresé a casa cansada. El miércoles tomé examen temprano, volví a la oficina a corregir, en la tarde fui al yoga en el nuevo estudio que me gustó mucho, hice con Cat, una profesora que no conocía pero que me pareció excelente, aunque a la noche me dolía la espalda, me hizo estirar mucho, aunque bien. Aproveché de hacer algunas compras para el viaje. Fuimos a ver This is not a Film de Jafar Panahi, ahí nos encontramos de casualidad a Antonio (Jiménez), la película era tarea de Antonio (Muñoz Molina). Me di cuenta que conocía varias de las películas citadas en el film, como El espejo y El círculo, razones por las que el directo y protagonista fue censurado y condenado en su país. Sus películas denuncian la difícil situación de las mujeres en Irán. De ahí a casa ya tarde y cansada. El jueves fui a la piscina, preparé mi clase para el día siguiente, avancé lecturas y fui al evento del King que estuvo muy bien, presentaban nuestros compañeros egresados. Hubo mucha comida y estuvo buena la charla. Fui a casa a terminar de dejar todo ordenado para el viaje, inevitablemente tuve que empacar trabajo pendiente porque no pude acabar antes. El día estuvo muy calientito. El viernes fui temprano a mi clase, ya no estaba más caliente, fue Rossy para revisar unos pendientes de la revista, de ahí fui a casa, antes pasé a hacer algunas compras. Llegué a casa a mandar mi columna y salir con las mismas al aeropuerto. El camino estuvo lento y pesado, pero llegué bien. En el avión hubo turbulencias, pero pude descansar un poco. Tomé un taxi a casa de Sandro y Laura, se demoraron en abrirme y temí que hubiera llegado al lugar equivocado. Descansé y ya era de día nuevamente. Desayuné con Laura y cuando volvió Sandro del trabajo nos fuimos a la playa. Disfruté mucho de los paisajes y del camino, mucho más de las playas hermosas por las que pasamos. Paramos primero en Parque La caleta (en la foto), donde por la piedra volcánica se hacen pequeños pozos por donde salta el agua del mar cuando pasa por debajo con mucha fuerza, luego en Las Terrenas en Playa bonita y Cosón, pero nos quedamos en el Colibrí, antes comimos pescadito y cervecita en un restaurante bonito frente a la playa. Pero se nubló en el atardecer y no pudimos ver el sunset. Llovió en la noche, estuve leyendo hasta que me dormí. El domingo temprano salimos a caminar, decidimos no ir a ver las ballenas porque de un lado el camino era muy accidentado, con grandes saltos de la embarcación y segundo porque yo pensé que si fuera ballena y nadara miles de kilómetros para ir a aparearme tranquila, no querría que hubiera gente por ahí molestando. Así que nos quedamos, lo cual estuvo bien porque el clima se complicó bastante, estuvo lloviendo y con mucho viento intermitentemente, así que decidimos probar suerte e irnos hacia otro lado, así llegamos a Samaná. Ahí tomamos el bote (solo cinco minutos lejos) a Cayo Levantado y recién pude meterme al agua, riquísima, tomar un poco de sol y tomar una cerveza fría. Pero pronto otra vez llovió, comimos pescado más sabroso pero con espinas y de ahí caminamos un poco para tomar el bote de vuelta. Entonces iba mucho más gente y fuimos despacio, por eso no saltó tanto el bote. De ahí a emprender el regreso a Santo Domingo, vimos una peli en la tele (Si tuviera 30) y luego a la cama. Intenté comunicarme con Mirla pero no fue posible, me escribió diciendo que ella se comunicaría el lunes que estaba fuera de la ciudad.

domingo, 4 de marzo de 2012

El faro


El martes tenemos la clase con Lina que a veces creo funcionaría mejor en un café o en un bar porque hablar de literatura es el intercambio de opiniones, de gustos, de recuerdos que no pueden llegar a una verdad única y absoluta, ni siquiera aproximarse. El miércoles dicto mi clase temprano, me quedo a mis horas de oficina y compro algo para comer y llevar a casa, así me pongo a trabajar en la tesis que tengo que mandar de una vez. Pero como el clima está malo y yo un poquito con tos, me quedo también el jueves en la mañana trabajándola, así que recién la mando a medio día. Voy a la universidad a imprimir las tres versiones para mis compañeros que tendrán que editarme, también como parte de la clase de Lina. Y se la mando a Sergio que me cita inmediatamente para el siguiente miércoles. En la noche nos vamos al King a un evento de poesía que sale bueno. El viernes en la mañana dicto, tengo un mal momento con uno de mis alumnos que se pone saltón (como dos semanas después) y exige dar un examen que perdió, aunque una de las notas se le va a anular justo pensando en imprevistos como ese. Me quedo preocupada y se me baja todo el entusiasmo por enseñar. De ahí voy a una conferencia sobre tecnología y educación que me resulta interesante en parte, porque luego la discusión se va por las ramas. Nos invitan almuerzo y sortean regalos. No me gano ni ipad, ni ipod, ni el vale para consumir en la tienda de NYU. Pero conozco a una chica y un chico de estudios latinoamericanos muy simpáticos que hablan español, uno es japonés y la otra es norteamericana pero de abuelos mexicanos. Yo que inicié la conversación para practicar mi inglés y para variar termino hablando en español. Regreso a casa y no me quedo a ningún evento más porque está lloviendo. El sábado hablo con mi mamá en la mañana, luego voy a mi clase de spinning, paso a comprar comida al Whole Food, me emociona que hay muchas cosas con quinua y compro. En la tarde hablo al skype con mi papá y quedamos hacerlo la otra semana también. En la noche llega Rossy, nos quedamos conversando y tomando cervezas hasta la madrugada. El domingo temprano llegan los invitados de Marguerite, que dejan sus cosas y se van a comprar algo de desayunar, lo cual me parece raro, pero al rato que los conozco resultan muy simpáticos y me caen súper bien. Pierre es pintor y no habla nada de inglés, yo entiendo parcialmente lo que dice en francés. Después de desayunar y avanzar algunos mails de la revista nos vamos a pasear al parque, luego comemos en un lugar español llamado Ronda, cerca de casa. Más tarde vamos al cine a ver una comedia muy divertida The Fairy, con Melina. Creo que el comer tan tarde para variar me hace un poco mal y paso mala noche. El lunes voy en la mañana a recoger a Marianné al aeropuerto, la dejó en el Museo de Historia Natural y me voy a la oficina, a preparar clase, corregir tareas y hacer mi tarea para la clase de Antonio. El martes salgo temprano, Marianné se va con Pierre y Marianne a la estatua de la libertad, luego ella sola se va al puente de Brooklyn. Tengo mi sesión con Fryné y luego almorzamos con Rossy en el Apple. Vuelvo a la oficina y de ahí a clase de Lina que se alarga porque intercambiamos los cánones personales de cada uno, es divertido tratar de adivinar quién es quién por los libros que ha citado, en algunos le atino. El miércoles voy a mi clase de español temprano, Marianné se va al Met porque el día no está nada bonito, está frío y lloviendo. En la tarde hablo con Tirso sobre el subjuntivo y me confirma que irá a observar mi clase el viernes. Luego veo a Sergio a quien le gustan los cambios que he hecho en mi tesis. Más tarde voy al yoga, también se anima a ir Mariana. El jueves me quedo en casa trabajando, Marianné va al zoológico del Central Park y a Times Square que es su lugar favorito. Nos vemos para almorzar, vamos a Amber y luego a Magnolia por un postre para ella y un cafecito para mí. Ella se demora en terminar de alistar sus cosas y salimos un poco ajustadas de tiempo y para mala suerte nos coge un tráfico porque han cerrado dos calles cerca a la casa. Llegamos al aeropuerto rayando, una de las counter nos ayuda con el check-in y vamos corriendo a pasar migración, espero a ver que Marianné pase y la veo seguir en la corredera, pero es que realmente está con el tiempo justo. Luego me llama Rosa y me dice que el vuelo se retrasó media hora así que me quedo más tranquila porque con ese tiempo extra estoy segura que sí llegó al avión (claro que también puede ser que el avión se retrasara por ella). Me es difícil salir de Laguardia porque no pasa el bus, así que me voy directo al teatro donde vamos con Mariana y Kadiri a la gala flamenca. El espectáculo me gusta, aunque me parece que fue mucho mejor el de Carlos Saura que vimos antes ahí mismo. El viernes dicto temprano, llego nerviosa y cansada por tener pesadillas pensando en que Tirso me va a observar, pero luego me pasa sus comentarios y en general le gusta mi forma de dictar, claro que no deja de hacerme algunas recomendaciones. Después de comer voy a la galería Lelong a ver una exposición recomendada por Antonio para su clase, Lighthouse (en la foto) de Catherine Yass. Al volver me voy a tomar un café con Mariana y luego me voy al yoga. En la noche sigo con El jinete polaco que estoy a punto de acabar y me encanta. El sábado temprano hablo con mi mamá, luego voy al spinning, compro comida en el Whole Food, pero por tercera vez me cae pesada así que decido no volver a comprarla, solo sushi. Me pongo a leer y a ponerme al día en varios pendientes, mando mi columna. Luego veo a Rossy que me acompaña a comprar ropa de verano que necesito para mi viaje porque dejé todo en Lima. El domingo llamo a mi mamá y a mi papá, lavo ropa y adelanto los pendientes de la semana para poder terminar la semana tranquila y seguir con los preparativos del viaje.

martes, 21 de febrero de 2012

Tamales oaxaqueños


El lunes voy a la piscina temprano, preparo la clase del día siguiente, de ahí tengo mi cita con Fryné, antes paso a imprimir los textos de la clase de Lina en el laboratorio. En la tarde tenemos la clase con Antonio, le damos una versión completa de la revista, Imanhattan, porque ha aceptado hacer el prólogo. El martes dicto mi clase temprano, me pongo a corregir exámenes y preparar lo del día siguiente, luego me encuentro con Manuel que es su cumpleaños, hablamos en inglés, de ahí sigo con los exámenes y acabo antes de mi clase con Lina. El miércoles dicto temprano, luego en la tarde voy a mi clase de conversación en inglés, hablamos del Día de San Valentín, es interesante porque hay gente de todos los países, de Camerún, de Brasil, de India, de Corea, de China, entonces las costumbres son diferentes en todos lados. Mandamos los textos a Christian para que nos mande su propuesta de diseño pronto. Luego voy al yoga, al inicio de la clase irrumpe un actor famoso que resulta ser el novio de mi profesora Hilaria. No recuerdo su nombre. Al día siguiente cuando me pregunta Mariana lo buscamos en internet y es Alec Baldwin. El jueves piscina en la mañana luego sigo trabajando con los cuadros en excel para Oli hasta acabar. En la noche voy al cine con Melina a ver The Artist, pero me pesan los libros de español más mis cosas de la piscina que cargo todo el día y decido en el futuro levantarme más temprano para pasar primero por mi oficina antes de mi clase de español y hacerle así un favor a mi espalda. La película nos encanta. El viernes dicto temprano, preparo todo para el martes porque el lunes será feriado, voy al yoga en la tarde, esperaba que estuviera Amanda pero lo dicta Dominique así que es un poco fuerte la clase. Luego con Alexis vamos a la presentación del libro de Marina en MacNally. La presentación está buena, luego vamos a La Oficina (un restaurante cerca). El sábado me levanto un poco tarde, como se han ido mis anfitriones no está la tele que me despierta siempre a las 7am, así que me despierto a las 9am y solo porque me llega un mensaje al celular. No hay clase de spinning por el Día del Presidente que será el lunes, así que hablo con mi mamá un rato, también con mi papá y luego desayuno con calma. Voy a casa de Rossy para ayudarle con los guisados para los tamales. Antes pago mi celular, pero me demoro porque la C está corriendo express downtown y me pasa de la estación a la que voy, así que luego tengo que volver a tomar otra de ida, la E. Un relajo. Rossy me espera en el paradero y paseamos un rato por el malecón, luego vamos a Kikos a comprar lo que necesitamos, antes comemos algo por ahí. Después de hacer el guisado y descubrir con horror (para mí) que la fiesta de Ankay es semi-elegante, Rossy me presta algo para ponerme. Vamos para mi casa, luego salimos por fruta para el día siguiente, de ahí nos vestimos para la noche y pasamos a cenar a Amber, el sushi está muy rico. Tomamos taxi para la fiesta pero no nos quiere dejar en la puerta porque queda justo en pleno Time Square y hay mucho tráfico, así que tenemos que caminar, lo cual es molesto además de por los tacos porque hace mucho frío. Llegamos y ya están ahí varios amigos como Paty y Katya. Luego llegan Irma y Tania. La fiesta está bien, venden pisco que tomamos, pero tenemos un problema con el mesero que recoge las cosas de las mesitas pues se lo lleva todo sin que lo hayamos acabado de tomar. La música está buena por momentos. Al regreso encontramos taxi en frente, no tenemos que caminar, y llegamos a dormir como piedras. El domingo desayunamos todavía con los oídos medio tapados por lo alto de la música y con la garganta un poco mal por estar gritando para hablar y escucharnos por encima de la música (recuerdo que esa es la razón por la que no me gustan las discotecas). Luego vamos a comprar lo que nos faltó al Fairway, llegamos a preparar la masa del tamal a casa de Rossy, entonces llegan Raúl y Ana. Dejamos los tamales ya cocinándose y nos vamos al malecón para que tomen foto, pero nos volvemos rápido por el frío y porque hemos dejado la cocina prendida. Después de un buen rato en el que nos leemos el tarot para matar el tiempo, salen los tamales. Quedan muy ricos (en la foto) pero lo malo es que ya estamos empachados con los piqueítos previos. Igual a cada uno le toca llevarse varios. Lo bueno es que ya aprendí cómo se hace y que lo haré de un día para otro para no estar comiendo otras cosas en la espera. Regreso a casa a dormir, pero al día siguiente me siento mal, parece un poco de todo, un poco de gripe, un poco de cansancio, un poco del estómago, luego descubro que al parecer también eran síntomas de que me iba a venir la regla. Lo único que logro hacer el lunes es avanzar algo de mis lecturas para la clase de Lina, tener mi cita con Fryné y dormir el resto del tiempo. Hablo con mi mamá en la noche un rato, pero sigo durmiendo y durmiendo. Lo bueno es que el martes me levanto muy temprano y puedo llegar a mi oficina para recoger mis libros antes de mi clase con tiempo e incluso puedo pasar antes al laboratorio a imprimir los textos de mis compañeros, así que me funciona muy bien el dicho de "a quien madruga....". Decido comer solo fruta para hacer una pequeña limpieza por si acaso. Dicto mi clase bien, luego sigo con las lecturas. Al acabar imprimo la revista completa para poder revisarla y me pongo al día de otros pendientes.

martes, 14 de febrero de 2012

Visitas


Empieza la semana otra vez. El lunes piscina en la mañana, luego me encuentro con María José que me comenta sobre mi Teaching Philosophy y me hace varias observaciones al detalle para mejorarlo. Vuelvo a la oficina, tengo mi cita con Fryné. En la tarde clase con Antonio y luego nos vamos al jazz que está Roberto otra vez de paso por Nueva York. Ahora sí lleva a todo el equipo de Cuer2 (en la foto). El martes dicto temprano, en la tarde tenemos la reunión de Imanhattan para comentar los textos de narrativa, la reunión fluye bien. Luego clase con Lina. El miércoles español en la mañana, en la tarde veo a Sergio para comentar mis cuentos, me hace varias observaciones interesantes. Voy al yoga a mi clase con Hilaria. El jueves piscina otra vez, en la tarde reunión de la revista, decidimos el índice, luego en la noche hay evento en el King con los egresados de la maestría que van a presentar sus libros ya publicados. Muy interesante la mesa, la modera Antonio Muñoz Molina. El viernes clase de español temprano, en la tarde ayudo a Odi con unos gráficos, me pongo a trabajar en unos cuadros que me envió Oli. Llego a casa rendida y ya no voy al yoga. El sábado nieva un poquito, voy al spinning. Paso al Whole Food por comida y al regreso el metro no abre sus puertas en la 72 así que nos lleva hasta la 81, luego se disculpan por no abrir las puertas, pero con esa tardanza llego y mi comida ya está fría. Parece que escogí mucha comida hindú y me cae un poco pesado el condimento. Trabajo mis cuentos y otros pendientes. En la noche vamos al jazz con Rossy y su amiga Lori que está de visita en la ciudad. El domingo es uno de los días más fríos, hablo con mi mamá, con mi papá, luego me voy a ver Hugo en 3d, me gusta mucho, aunque me quedo con las ganas de ver The Artist.

martes, 7 de febrero de 2012

Béla Tarr y Win Wenders


El lunes no fui a la piscina para curarme bien del leve resfrío que parecía querer invadirme. Me vine temprano a imprimir los textos para mi clase de seminario de tesis. Tuve sesión con Fryné, preparé clase de español, avancé varios pendientes. En la tarde tuve clase con Antonio, de ahí fuimos con la mamá de Rossy y Rossy al jazz. Antes pasamos al lugar árabe que nos gusta para comer algo. El martes tuve clase temprano, luego vi a Manuel para hablar en inglés y tomar cafecito, se nos acolleró Giussepe en la conversación, también habló en inglés. Luego pasé a la oficina de Lina a dejarle mis libros y conversar un poco. En la noche tuvimos clase y luego nos fuimos a casa. El miércoles dicté temprano, fui al yoga con Hilaria y en la noche fuimos a ver Pina, de Win Wenders, ¡al fin! Me encantó la película aunque siento que no se llega a transmitir todo el poder de verla en vivo y extrañé saber un poco más de la misma Pina, más cosas de ella, de su vida, pues todo está descrito desde sus últimos bailarines. El 3D estaba totalmente justificado especialmente en las partes en que se montaban las danzas sobre escenarios de la vida real. Comí canchita por primera vez en el cine, estaba buena. El jueves ya estaba mucho mejor y pude ir a la piscina, de ahí me encontré con Jill, me hizo llegar sus comentarios sobre mi ensayo, que le gustó mucho y me sugirió que intente publicarlo. Así que me comuniqué con Regina Galindo y estuve revisando convocatorias donde pudiera enviarlo. Regresé a casa a leer y trabajar. El viernes tuve mi clase temprano, luego esperé a Mariana para almorzar y con Marta, las tres fuimos a comer a un sitio vietnamita. La comida estaba rica pero creo que me cayó un poco pesada, no sé si por comer muy tarde. De ahí fuimos al teatro a comprar entradas para el flamenco y regresé a la universidad a leer algunas cosas e ir a mi clase de yoga, estuvo Amanda y me gustó mucho. El sábado hablé un rato con mi mamá que está resfriada, me contó que mi tío Oscar no está pasando por un buen momento, así que quedamos ver la forma de ayudarlo. De ahí me fui a mi clase de spinning que estuvo buena y luego a la galería a ver la exposición de Vivian Meier que nos indicó Antonio. Estuve luego en casa leyendo, descansando, avanzando lecturas y demás. Me invitó Melina para ir a ver una obra maestra del cineasta húngaro Bél Tarr, Santantango, a ver si rompíamos nuestro récord de cinco horas en el cine. Estuvo interesante, aunque las primeras cuatro horas entendí todo, me confundí las siguientes tres. El domingo en la noche se jugó el Super Bowl, ganaron los Giants de Nueva York, así que todos felices.

domingo, 29 de enero de 2012

The City Dark


Tuve una semana agotadora. El lunes fui a nadar en la mañana, luego a la oficina a preparar mi clase del día siguiente y también prepararme para iniciar el Taller de no ficción con Antonio Muñoz Molina. A medio día tuve cita con Fryné por teléfono, lo cual funcionó bastante bien, avanzamos bastante y me gustó mucho, salieron muchas cosas nuevas a flote. Almorcé con Rossy la ensalada del Mom's Cooking de siempre. Luego pasé a entregarle a Mariela los encargos que le habían mandado desde Lima. Tuvimos clase con Antonio que estuvo muy interesante y por supuesto nos hizo preguntas que nos ponían en aprietos, como nuestra relación con la escritura y luego nos dejó tarea, además de recomendarnos un documental The City Dark. Al salir de clase me encontré con Roberto que está de paso por Nueva York, no lo veo hace como tres años. Nos fuimos al Arthur's Tavern y ahí estuvimos conversando y escuchando jazz. Luego vino Rossy y me quedé con ella otro rato porque Roberto esa misma noche se iba fuera de Nueva York, quedamos vernos a su vuelta. Estaba el grupo de jazz que oí la primera vez, unos viejitos muy simpáticos que tocan al estilo de las películas de Woody, un jazz mucho más clásico. Así que lo disfrutamos mucho y prometimos volver. El martes tuve mi primera clase de español que estuvo bien, mis alumnos se ven simpáticos, pero me tomó un montón de tiempo checar que estaban todos en el curso correcto. En la tarde almorcé con Rossy y Mariana en el restaurante de pastas que nos gusta, ensalada griega y pizza margarita con albaca. Luego nos tomamos el cafecito en el lobby de la universidad y ahí se nos acolleró Giuseppe y luego Manuel. Le di su regalito a Manuel y también a Consuelo que llegó luego. Tuvimos Taller de tesis con Lina Meruane y estuvo muy bien, nuevamente preguntas incómodas sobre nuestra propia obra pero que nos ayuda a repensar el proceso de nuestra escritura. También salimos con tarea pendiente. Rossy y yo cenamos y nos fuimos a ver The City Dark que era el último día que estaba en cartelera. Me encantó la película pero es triste porque habla de las consecuencias de la iluminación de las ciudades, de la contaminación lumínica que eso produce y las consecuencias de perder la noche, la oscuridad, consecuencias filosóficas, ecológicas, corporales. Los más dañados son los animales que migran, como los pájaros que se chocan con los rascacielos o que no pueden orientarse por las estrellas cuando atraviesan las ciudades porque no las ven y se pierden o las tortugas que salen de sus huevos y se van en dirección contraria al mar porque hay más luz de ese lado, así que mueren camino al centro comercial. Hay gente ayudando a remediar estos males y haciendo leyes para dirigir la luz hacia donde se necesita y no perturbar la oscuridad, pero pues igual los efectos ya existen, son irreversibles. El miércoles tuve clase de español, llegaron más alumnos, luego vi a Antonio, le compartí los libros de mis abuelos y le hice firmarme El jinete polaco que estoy leyendo ahora. Luego almorcé con Christian y hablamos de la revista, le di un turroncito que le traje de Lima. En la tarde fui a mi clase de yoga con Hilaria que estuvo muy bien y de ahí a casa donde recién pude ver a Marguerite que llegó de Colombia así que conversamos un poco. El jueves fui a la piscina en la mañana, luego me encontré con Rossy por Penn Station, tomamos un café y conversamos mientras ella esperaba a su mamá y su hermana que la iban a visitar. En la tarde volví a la universidad a trabajar, me encontré con Odi y almorzamos juntos en el Whole Food y en la noche fui al Instituto Cervantes a la presentación del libro de Elvira Lindo titulado Lugares que no quiero compartir con nadie. Me hice firmar el libro y también llevé Manolito Gafotas para que lo firmara y recordarle que nos tiene a los lectores esperando el siguiente capítulo. Luego regresé a casa y a dormir. El viernes tuve clase en la mañana, tuve nuevamente alumnos nuevos, estoy casi en el tope de los 18. Luego almorcé con Marta en el Apple, de ahí hice varios pendientes y me fui al yoga, estuvo bien fuerte la clase aunque era para principiantes. Tengo problemas con mi computadora, no es compatible el programa que uso en otras así que me está tomando tiempo resolver ese problema. ¡Como si me sobrara el tiempo! El sábado hablé con mi mamá y mi papá en la mañana, luego fui a mi clase de spinning con Pedro en el Palladium, me gustó más el Cole, aunque la clase estuvo buenísima. De ahí regresé a casa y me la pasé ahí leyendo y descansando porque parece que me entró frío. El clima estuvo loco toda la semana, mucho frío que te hiela, luego calor, luego lluvia, luego viento huracanado, en fin, un caos. Compré fruta para la semana y conversé con Rubén por teléfono. De pronto me sentí triste porque me dio la sensación de que luego de esta etapa no volvería a Nueva York nunca más y fue un sentimiento raro y triste. El domingo, mismo plan, estar en casa leyendo y prepararme para empezar otra semana más.