martes, 21 de febrero de 2012

Tamales oaxaqueños


El lunes voy a la piscina temprano, preparo la clase del día siguiente, de ahí tengo mi cita con Fryné, antes paso a imprimir los textos de la clase de Lina en el laboratorio. En la tarde tenemos la clase con Antonio, le damos una versión completa de la revista, Imanhattan, porque ha aceptado hacer el prólogo. El martes dicto mi clase temprano, me pongo a corregir exámenes y preparar lo del día siguiente, luego me encuentro con Manuel que es su cumpleaños, hablamos en inglés, de ahí sigo con los exámenes y acabo antes de mi clase con Lina. El miércoles dicto temprano, luego en la tarde voy a mi clase de conversación en inglés, hablamos del Día de San Valentín, es interesante porque hay gente de todos los países, de Camerún, de Brasil, de India, de Corea, de China, entonces las costumbres son diferentes en todos lados. Mandamos los textos a Christian para que nos mande su propuesta de diseño pronto. Luego voy al yoga, al inicio de la clase irrumpe un actor famoso que resulta ser el novio de mi profesora Hilaria. No recuerdo su nombre. Al día siguiente cuando me pregunta Mariana lo buscamos en internet y es Alec Baldwin. El jueves piscina en la mañana luego sigo trabajando con los cuadros en excel para Oli hasta acabar. En la noche voy al cine con Melina a ver The Artist, pero me pesan los libros de español más mis cosas de la piscina que cargo todo el día y decido en el futuro levantarme más temprano para pasar primero por mi oficina antes de mi clase de español y hacerle así un favor a mi espalda. La película nos encanta. El viernes dicto temprano, preparo todo para el martes porque el lunes será feriado, voy al yoga en la tarde, esperaba que estuviera Amanda pero lo dicta Dominique así que es un poco fuerte la clase. Luego con Alexis vamos a la presentación del libro de Marina en MacNally. La presentación está buena, luego vamos a La Oficina (un restaurante cerca). El sábado me levanto un poco tarde, como se han ido mis anfitriones no está la tele que me despierta siempre a las 7am, así que me despierto a las 9am y solo porque me llega un mensaje al celular. No hay clase de spinning por el Día del Presidente que será el lunes, así que hablo con mi mamá un rato, también con mi papá y luego desayuno con calma. Voy a casa de Rossy para ayudarle con los guisados para los tamales. Antes pago mi celular, pero me demoro porque la C está corriendo express downtown y me pasa de la estación a la que voy, así que luego tengo que volver a tomar otra de ida, la E. Un relajo. Rossy me espera en el paradero y paseamos un rato por el malecón, luego vamos a Kikos a comprar lo que necesitamos, antes comemos algo por ahí. Después de hacer el guisado y descubrir con horror (para mí) que la fiesta de Ankay es semi-elegante, Rossy me presta algo para ponerme. Vamos para mi casa, luego salimos por fruta para el día siguiente, de ahí nos vestimos para la noche y pasamos a cenar a Amber, el sushi está muy rico. Tomamos taxi para la fiesta pero no nos quiere dejar en la puerta porque queda justo en pleno Time Square y hay mucho tráfico, así que tenemos que caminar, lo cual es molesto además de por los tacos porque hace mucho frío. Llegamos y ya están ahí varios amigos como Paty y Katya. Luego llegan Irma y Tania. La fiesta está bien, venden pisco que tomamos, pero tenemos un problema con el mesero que recoge las cosas de las mesitas pues se lo lleva todo sin que lo hayamos acabado de tomar. La música está buena por momentos. Al regreso encontramos taxi en frente, no tenemos que caminar, y llegamos a dormir como piedras. El domingo desayunamos todavía con los oídos medio tapados por lo alto de la música y con la garganta un poco mal por estar gritando para hablar y escucharnos por encima de la música (recuerdo que esa es la razón por la que no me gustan las discotecas). Luego vamos a comprar lo que nos faltó al Fairway, llegamos a preparar la masa del tamal a casa de Rossy, entonces llegan Raúl y Ana. Dejamos los tamales ya cocinándose y nos vamos al malecón para que tomen foto, pero nos volvemos rápido por el frío y porque hemos dejado la cocina prendida. Después de un buen rato en el que nos leemos el tarot para matar el tiempo, salen los tamales. Quedan muy ricos (en la foto) pero lo malo es que ya estamos empachados con los piqueítos previos. Igual a cada uno le toca llevarse varios. Lo bueno es que ya aprendí cómo se hace y que lo haré de un día para otro para no estar comiendo otras cosas en la espera. Regreso a casa a dormir, pero al día siguiente me siento mal, parece un poco de todo, un poco de gripe, un poco de cansancio, un poco del estómago, luego descubro que al parecer también eran síntomas de que me iba a venir la regla. Lo único que logro hacer el lunes es avanzar algo de mis lecturas para la clase de Lina, tener mi cita con Fryné y dormir el resto del tiempo. Hablo con mi mamá en la noche un rato, pero sigo durmiendo y durmiendo. Lo bueno es que el martes me levanto muy temprano y puedo llegar a mi oficina para recoger mis libros antes de mi clase con tiempo e incluso puedo pasar antes al laboratorio a imprimir los textos de mis compañeros, así que me funciona muy bien el dicho de "a quien madruga....". Decido comer solo fruta para hacer una pequeña limpieza por si acaso. Dicto mi clase bien, luego sigo con las lecturas. Al acabar imprimo la revista completa para poder revisarla y me pongo al día de otros pendientes.

martes, 14 de febrero de 2012

Visitas


Empieza la semana otra vez. El lunes piscina en la mañana, luego me encuentro con María José que me comenta sobre mi Teaching Philosophy y me hace varias observaciones al detalle para mejorarlo. Vuelvo a la oficina, tengo mi cita con Fryné. En la tarde clase con Antonio y luego nos vamos al jazz que está Roberto otra vez de paso por Nueva York. Ahora sí lleva a todo el equipo de Cuer2 (en la foto). El martes dicto temprano, en la tarde tenemos la reunión de Imanhattan para comentar los textos de narrativa, la reunión fluye bien. Luego clase con Lina. El miércoles español en la mañana, en la tarde veo a Sergio para comentar mis cuentos, me hace varias observaciones interesantes. Voy al yoga a mi clase con Hilaria. El jueves piscina otra vez, en la tarde reunión de la revista, decidimos el índice, luego en la noche hay evento en el King con los egresados de la maestría que van a presentar sus libros ya publicados. Muy interesante la mesa, la modera Antonio Muñoz Molina. El viernes clase de español temprano, en la tarde ayudo a Odi con unos gráficos, me pongo a trabajar en unos cuadros que me envió Oli. Llego a casa rendida y ya no voy al yoga. El sábado nieva un poquito, voy al spinning. Paso al Whole Food por comida y al regreso el metro no abre sus puertas en la 72 así que nos lleva hasta la 81, luego se disculpan por no abrir las puertas, pero con esa tardanza llego y mi comida ya está fría. Parece que escogí mucha comida hindú y me cae un poco pesado el condimento. Trabajo mis cuentos y otros pendientes. En la noche vamos al jazz con Rossy y su amiga Lori que está de visita en la ciudad. El domingo es uno de los días más fríos, hablo con mi mamá, con mi papá, luego me voy a ver Hugo en 3d, me gusta mucho, aunque me quedo con las ganas de ver The Artist.

martes, 7 de febrero de 2012

Béla Tarr y Win Wenders


El lunes no fui a la piscina para curarme bien del leve resfrío que parecía querer invadirme. Me vine temprano a imprimir los textos para mi clase de seminario de tesis. Tuve sesión con Fryné, preparé clase de español, avancé varios pendientes. En la tarde tuve clase con Antonio, de ahí fuimos con la mamá de Rossy y Rossy al jazz. Antes pasamos al lugar árabe que nos gusta para comer algo. El martes tuve clase temprano, luego vi a Manuel para hablar en inglés y tomar cafecito, se nos acolleró Giussepe en la conversación, también habló en inglés. Luego pasé a la oficina de Lina a dejarle mis libros y conversar un poco. En la noche tuvimos clase y luego nos fuimos a casa. El miércoles dicté temprano, fui al yoga con Hilaria y en la noche fuimos a ver Pina, de Win Wenders, ¡al fin! Me encantó la película aunque siento que no se llega a transmitir todo el poder de verla en vivo y extrañé saber un poco más de la misma Pina, más cosas de ella, de su vida, pues todo está descrito desde sus últimos bailarines. El 3D estaba totalmente justificado especialmente en las partes en que se montaban las danzas sobre escenarios de la vida real. Comí canchita por primera vez en el cine, estaba buena. El jueves ya estaba mucho mejor y pude ir a la piscina, de ahí me encontré con Jill, me hizo llegar sus comentarios sobre mi ensayo, que le gustó mucho y me sugirió que intente publicarlo. Así que me comuniqué con Regina Galindo y estuve revisando convocatorias donde pudiera enviarlo. Regresé a casa a leer y trabajar. El viernes tuve mi clase temprano, luego esperé a Mariana para almorzar y con Marta, las tres fuimos a comer a un sitio vietnamita. La comida estaba rica pero creo que me cayó un poco pesada, no sé si por comer muy tarde. De ahí fuimos al teatro a comprar entradas para el flamenco y regresé a la universidad a leer algunas cosas e ir a mi clase de yoga, estuvo Amanda y me gustó mucho. El sábado hablé un rato con mi mamá que está resfriada, me contó que mi tío Oscar no está pasando por un buen momento, así que quedamos ver la forma de ayudarlo. De ahí me fui a mi clase de spinning que estuvo buena y luego a la galería a ver la exposición de Vivian Meier que nos indicó Antonio. Estuve luego en casa leyendo, descansando, avanzando lecturas y demás. Me invitó Melina para ir a ver una obra maestra del cineasta húngaro Bél Tarr, Santantango, a ver si rompíamos nuestro récord de cinco horas en el cine. Estuvo interesante, aunque las primeras cuatro horas entendí todo, me confundí las siguientes tres. El domingo en la noche se jugó el Super Bowl, ganaron los Giants de Nueva York, así que todos felices.

domingo, 29 de enero de 2012

The City Dark


Tuve una semana agotadora. El lunes fui a nadar en la mañana, luego a la oficina a preparar mi clase del día siguiente y también prepararme para iniciar el Taller de no ficción con Antonio Muñoz Molina. A medio día tuve cita con Fryné por teléfono, lo cual funcionó bastante bien, avanzamos bastante y me gustó mucho, salieron muchas cosas nuevas a flote. Almorcé con Rossy la ensalada del Mom's Cooking de siempre. Luego pasé a entregarle a Mariela los encargos que le habían mandado desde Lima. Tuvimos clase con Antonio que estuvo muy interesante y por supuesto nos hizo preguntas que nos ponían en aprietos, como nuestra relación con la escritura y luego nos dejó tarea, además de recomendarnos un documental The City Dark. Al salir de clase me encontré con Roberto que está de paso por Nueva York, no lo veo hace como tres años. Nos fuimos al Arthur's Tavern y ahí estuvimos conversando y escuchando jazz. Luego vino Rossy y me quedé con ella otro rato porque Roberto esa misma noche se iba fuera de Nueva York, quedamos vernos a su vuelta. Estaba el grupo de jazz que oí la primera vez, unos viejitos muy simpáticos que tocan al estilo de las películas de Woody, un jazz mucho más clásico. Así que lo disfrutamos mucho y prometimos volver. El martes tuve mi primera clase de español que estuvo bien, mis alumnos se ven simpáticos, pero me tomó un montón de tiempo checar que estaban todos en el curso correcto. En la tarde almorcé con Rossy y Mariana en el restaurante de pastas que nos gusta, ensalada griega y pizza margarita con albaca. Luego nos tomamos el cafecito en el lobby de la universidad y ahí se nos acolleró Giuseppe y luego Manuel. Le di su regalito a Manuel y también a Consuelo que llegó luego. Tuvimos Taller de tesis con Lina Meruane y estuvo muy bien, nuevamente preguntas incómodas sobre nuestra propia obra pero que nos ayuda a repensar el proceso de nuestra escritura. También salimos con tarea pendiente. Rossy y yo cenamos y nos fuimos a ver The City Dark que era el último día que estaba en cartelera. Me encantó la película pero es triste porque habla de las consecuencias de la iluminación de las ciudades, de la contaminación lumínica que eso produce y las consecuencias de perder la noche, la oscuridad, consecuencias filosóficas, ecológicas, corporales. Los más dañados son los animales que migran, como los pájaros que se chocan con los rascacielos o que no pueden orientarse por las estrellas cuando atraviesan las ciudades porque no las ven y se pierden o las tortugas que salen de sus huevos y se van en dirección contraria al mar porque hay más luz de ese lado, así que mueren camino al centro comercial. Hay gente ayudando a remediar estos males y haciendo leyes para dirigir la luz hacia donde se necesita y no perturbar la oscuridad, pero pues igual los efectos ya existen, son irreversibles. El miércoles tuve clase de español, llegaron más alumnos, luego vi a Antonio, le compartí los libros de mis abuelos y le hice firmarme El jinete polaco que estoy leyendo ahora. Luego almorcé con Christian y hablamos de la revista, le di un turroncito que le traje de Lima. En la tarde fui a mi clase de yoga con Hilaria que estuvo muy bien y de ahí a casa donde recién pude ver a Marguerite que llegó de Colombia así que conversamos un poco. El jueves fui a la piscina en la mañana, luego me encontré con Rossy por Penn Station, tomamos un café y conversamos mientras ella esperaba a su mamá y su hermana que la iban a visitar. En la tarde volví a la universidad a trabajar, me encontré con Odi y almorzamos juntos en el Whole Food y en la noche fui al Instituto Cervantes a la presentación del libro de Elvira Lindo titulado Lugares que no quiero compartir con nadie. Me hice firmar el libro y también llevé Manolito Gafotas para que lo firmara y recordarle que nos tiene a los lectores esperando el siguiente capítulo. Luego regresé a casa y a dormir. El viernes tuve clase en la mañana, tuve nuevamente alumnos nuevos, estoy casi en el tope de los 18. Luego almorcé con Marta en el Apple, de ahí hice varios pendientes y me fui al yoga, estuvo bien fuerte la clase aunque era para principiantes. Tengo problemas con mi computadora, no es compatible el programa que uso en otras así que me está tomando tiempo resolver ese problema. ¡Como si me sobrara el tiempo! El sábado hablé con mi mamá y mi papá en la mañana, luego fui a mi clase de spinning con Pedro en el Palladium, me gustó más el Cole, aunque la clase estuvo buenísima. De ahí regresé a casa y me la pasé ahí leyendo y descansando porque parece que me entró frío. El clima estuvo loco toda la semana, mucho frío que te hiela, luego calor, luego lluvia, luego viento huracanado, en fin, un caos. Compré fruta para la semana y conversé con Rubén por teléfono. De pronto me sentí triste porque me dio la sensación de que luego de esta etapa no volvería a Nueva York nunca más y fue un sentimiento raro y triste. El domingo, mismo plan, estar en casa leyendo y prepararme para empezar otra semana más.

domingo, 22 de enero de 2012

Frío Nueva York


El martes estuve en casa haciendo backup de mis archivos de la computadora. Fue Rodo a casa a almorzar y a ayudarme a entrar en la Mac. Algunas cosas logramos hacer, como conectarnos a internet y copiar todos mis archivos. Luego fui con mi mamá al quiropráctico, que quedaba por Santa Anita así que fue un largo viaje, regresamos muy tarde y ya no pude ir a la serenata a Lima. El miércoles seguí explorando la compu y terminando de despedirme de mi compu viejita. Almorcé con Rocío en el San Antonio, una ensalada y un juguito de granadilla. Lo malo que a la ensalada le echaron mayonesa, debo recordar decir siempre que no quiero que le pongan aliño a mis comidas que yo misma se lo pongo. Luego regresé a casa y fui a Runa para una mini capacitación sobre la página web. En la noche fuimos a la misa de mi tía Dunia, ahí estuvimos hasta tarde. El jueves terminé de leer el libro de Kingsolver, se acabó mi crédito del celular y fui a almorzar con mi papá. En la tarde pasé por el artesanal para unas compras de último minuto. Luego a casa fueron Belissa y mi tío Pepe, así que me acompañaron al aeropuerto. Como nunca no había tráfico en la Faucett y no había nadie en la cola en Lan. Así que chequé al toque y de ahí nos fuimos a comer un sanguchito rico y un juguito en la 4d (foto). Fue bonita la despedida porque estuvimos conversando y riéndonos. Pero igual me dio penita, aunque seguro que el tiempo se pasa volando. Mi vuelo salió media hora más tarde que al final se convirtió en una hora. En el asiento de al lado venía un niño solito muy pequeño, me daba pena, todo el mundo pensaba que venía conmigo, casi no hablaba. El vuelo estuvo tranquilo, hubo poca turbulencia y pude descansar un poco al menos. Como se retrasó el vuelo, llegué una hora más tarde y salí de migración recién a las 9:30am, el shuttle se demoró y llegué a casa a las 11:30, con tiempo solo para dejar la maleta y salir corriendo para mi reunión. Hacía un frío terrible y mis pies iban congelándose mientras atravesaba Washington Square. La reunión bien, comí con Elvira y Mariana. Después de la reunión con Tirso, fui a reactivar mi línea de teléfono y salí con nuevo teléfono y nueva línea. Luego fui a comprar fruta y cosas para comer antes de encerrarme en casa. Dijeron que nevaría en la noche y así fue. Desempaqué, limpié el cuarto y el baño que estaban sucios y medio ordené. Hablé con Gabriela que ya se iba a Ecuador, luego con mi tía Luz para darle el pésame y con mis amigos más cercanos. El sábado trabajé con Reid en un artículo, luego bajé a mi compu los programas que me hacían falta (Pages y Numbers). Y terminé de ordenar. Esperaba a Rossy pero no pasó a mi casa, así que ahí me quedé. Felizmente hay un servicio para ordenar comida por internet y pagar con tarjeta, ¡nunca me sentí tan feliz en el invierno frío de Nueva York como cuando llegó la comida a la puerta de mi casa y no tuve que salir! Ya me queda claro que la nieve no me gusta, mucho menos bajo mis pies. Solo en la punta de las montañas, en los nevados, es bonita, pero no en la ciudad, hasta el parque se ve calato sin las hojas de los árboles, no me gusta. El domingo hablé con mi mamá y con mi papá, luego trabajé un poco en la mañana y luego fui a visitar a Rossy, almorzamos juntas y conversamos buen rato. De ahí regresé a casita, a alistar todo para iniciar el semestre con buenas energías.

martes, 17 de enero de 2012

Última semana en Lima


El lunes fui con Fryné, luego pasé al mercado, fui al banco, volví a casa ha hacer llamadas y almorcé con Tabata. Empecé a hacer mi ensayo sobre el encuentro feminista. El martes visité a Ana y seguí trabajando todo el día. El miércoles fui con Fryné, esperé al señor de la cortina que las lavó, almorcé con Rodo y en la noche salí con Kathy al cine. Vimos una película que se llamaba All good things, un thriller no muy bueno, un poco violento, pero pude conversar con mi prima y dar una vuelta por la rotonda de Miraflores, que no iba hace tiempo. El jueves en la mañana vino el maestro Yauri para arreglar el lavadero de la cocina. Después de almuerzo nos fuimos a San Bartolo con mi mamá y mis primos, nos quedamos en el hotel Sol y Mar, pero el 800 en el que estuvimos con Rubén me gustó mucho más. Ese día ya no nos bañamos en el mar, al día siguiente estuvo un poco nublado pero igual me metí, hacía calor pero estaba bien fría el agua. El sábado en la mañana hacía un solazo, justo cuando ya nos regresábamos, Alexis se chocó con la malagua aunque le dije que tenga cuidado. Almorzamos en el Gramadal de regreso en Lima y luego estuvimos en casa. Mi mamá se enteró que falleció mi tía Dunia en Estados Unidos pero estaban dando el pésame a la familia aquí también. El domingo empecé a hacer maletas temprano, desayunamos y luego fuimos a Maranga a revisar la biblioteca. Almorzamos con mi tía Elena para celebrar su cumpleaños, en casa de mi tía Blanca, ahí estaban la mayor parte de los hijos de mi tío Santiago, mi tío Pedro y mi tía Dora (en la foto), mi tía Celia, así que fue grato saludarlos a todos. Luego regresé a casa, pasaron Conce, mi tío Pepe y Belissa para despedirse. Vimos el atardecer y tomamos cafecito con pan. El lunes fui con Fryné, mandé mi artículo de la semana, volví a darle una revisada al de feminismo, almorcé con mi mamá y luego salí con Rocío, Cuau y Joaquín donde Rodo, ahí estuvimos hasta tarde. Regresé a seguir leyendo un poquito más de La biblia envenenada de Bárbara Kingsolver que estoy apunto de acabar y que me ha encantado, aunque también me ha dado indignación saber sobre la historia del Congo y el gran daño que le hicieron a esa nación. Pero la novela es fabulosa.

lunes, 9 de enero de 2012

Sol y mar


Recibimos el año muy a gusto en casa de Dafne, con Eda, Diana, Gustavo, Omar y otros amigos, con uvas y globos amarillos. El primer día del año nos levantamos tarde, Rubén preparó chilaquiles verdes para desayunar y vimos todo el día películas en piyama. Cuando volvió el hambre preparamos pizza y brindamos con cervecita mientras veíamos la primera puesta de sol del 2012 (en la foto). Al final vimos: Moneyball con Brad Pitt que estuvo bien, Horrible Bosses (Quiero matar a mi jefe) que estuvo más o menos, Amor a distancia con Drew Barrymore que estuvo muy bien y Rio que estuvo excelente. El lunes fuimos a Gamarra a hacer compras, luego en la noche tomamos lonchecito con mi tía Martha en San Felipe porque ya se iba al día siguiente. Al regresar pasó Tabata un rato por casa y conversamos un poco. El martes almorzamos ceviche en Magdalena con Gustavo y Diana, llegó Jaime a entregar los libros de mi abuelo Miguel y luego fuimos al Centro Cultural de la Católica a ver la exposición Ficciones asiáticas y en la noche fuimos a casa de Anita en Miraflores. El miércoles nos fuimos a San Bartolo, hizo mucho calor ese día y Rubén comió el mejor ceviche de su viaje, fue de perico y lo comió en Rocío. El jueves nos quedamos también ahí para regresar el viernes en la mañana, cambiarnos e ir a almorzar chifa por el cumpleaños de mi abuelita, le entregamos el libro de mi abuelo como regalo. Pasamos un rato por casa de mi papá y en la noche fuimos al teatro a ver Crónica de una muerte anunciada de Jorge Alí Triana, basada en la novela de Gabriel García Márquez. Luego pasamos a comer un sanguchito a San Antonio y con las mismas nos fuimos al Centro Social Musical Breña donde celebramos el cumpleaños de Diana. El sábado fuimos temprano por tamalitos y humitas al mercado, luego almorzamos en Mama Lola, pasamos al artesanal por las últimas compras y estuvimos en casa con la familia y algunos amigos que fueron a despedirse de Rubén. El domingo después de un rico desayuno nos fuimos al aeropuerto. Después de dejar a Rubén nos fuimos con mi mamá a Minka. Luego del almuerzo desarmé mi arbolito y empecé a ponerme al día en los mails y organizar los días que me quedan en Lima.